La lectura de Economía sobre la revisión del acuerdo con el FMI: la deuda en pesos “es un pilar fundamental” del programa

Fuentes del ministerio señalaron que el mensaje fue que “con la deuda en pesos no se jode”, pero rehusaron dar precisiones sobre el ajuste del gasto que el Fondo pidió para el segundo semestre del año

Guzmán y Chodos, en una reunión con Georgieva y miembros del staff del FMI
Guzmán y Chodos, en una reunión con Georgieva y miembros del staff del FMI

El gobierno interpreta que el documento y la aprobación del FMI a la primera revisión del acuerdo es un apoyo a la posición de Economía sobre la deuda en pesos.

Fuentes del ministerio señalaron que los señalamientos del Fondo Monetario dejaron en claro que el mercado de deuda en moneda local es “un pilar fundamental” del Acuerdo de Facilidades Extendidas” a 30 meses.

Sin embargo, las fuentes de Economía se rehusaron a explicar de qué modo el gobierno aplicará el ajuste fiscal que el Fondo Monetario señaló como necesaria en la segunda mitad del año, precisamente por los desvíos de metas ocurridos hasta ahora.

El Fondo reafirmó ayer que las metas anuales no cambiarán y que el gobierno deberá respetar el compromiso de que el déficit fiscal no exceda el 2,5% del PBI, aunque sí aceptó flexibilizar las metas trimestrales, en particular las del segundo trimestre del año.

En el “executive summary” difundido ayer, el Fondo señaló que en la segunda mitad del año el Gobierno deberá ajustar el gasto y señaló como áreas posible de esa eventual poda los subsidios al transporte, las transferencias a provincias, el gasto en bienes y servicios, las empresas públicas y el gasto en capital.

En Economía, sin embargo, se niegan a abordar la cuestión. “Ningún gobierno del mundo dice públicamente esas cosas”, dijo una fuente, quien dijo que esa era justamente la regla número uno del “Club de la Pelea”, una película protagonizada por Brad Pitt, y que el cumplimiento de esa regla era lo que garantizaba su éxito.

Argentina, Ecuador, Congo y EEUU

La del viernes fue una jornada particularmente intensa en el directorio del Fondo. En una misma jornada trató las revisiones de Ecuador y del Congo, uno de los países más grandes de África, y la revisión de “artículo 4″ de EEUU, su socio más poderoso.

Justamente, la directora del Fondo, Kristalina Georgieva, debió responder sobre las posibilidades de que EEUU entrara en un período de recesión económica. Al respecto, una fuente argentina señaló que en el país del norte y en las economías desarrolladas en general hay cierto pesimismo acerca de la eficacia de las herramientas tradicionales para contener la inflación y a la vez preservar el nivel de actividad económica, amenazada al mismo tiempo por el resurgimiento de la pandemia y las consecuencias de la guerra en Ucrania.

“Las anclas no anclan más”, resumió una fuente del equipo económico.

El logo del FMI, en su sede en Washington
 REUTERS/Yuri Gripas/
El logo del FMI, en su sede en Washington REUTERS/Yuri Gripas/

De todos modos, las fuentes de Economía consideraron positivos los pronunciamientos del Fondo referidos a la Argentina en un contexto internacional claramente adverso. En el directorio, dijeron, entienden que la economía mundial atraviesa una fase de resaca y que en ese contexto el gobierno argentino tomó varias de las medidas comprometidas en el acuerdo firmado en marzo y hubo “comprensión” acerca de las dificultades para contener las presiones sobre el gasto.

De hecho, el documento del Fondo señaló explícitamente el aumento de los subsidios debido al aumento de los precios internacionales de la energía y también las medidas de “refuerzo de ingresos” que debido una inflación más alta de lo previsto adoptó el gobierno para ayudar a 13,6 millones de personas entre perceptores de planes sociales, jubilados y personas de bajos ingresos en general.

Pero si bien en el equipo económico le dieron un sesgo favorable a los comentarios del Fondo acerca del mercado de deuda en pesos, la lectura del documento no habilita una lectura tan positiva. De hecho, el Fondo señaló que la mayor volatilidad y el deterioro del mercado de deuda en pesos “después de fuertes colocaciones durante el primer trimestre, con tasas de rollover de 150%”, en las últimas semanas el financiamiento doméstico con títulos indexados se volvió más “desafiante” y le mete presión a los bonos denominados en pesos.

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