
La calificadora de riesgo soberano Moody’s consideró que Argentina tendrá que volver a renegociar su deuda en los próximos años, independientemente del acuerdo final que se alcance ahora con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Un reporte firmado por el analista de Moody’s, Gabriel Torres, aseguró que “Argentina va a tener que volver a reestructurar su deuda cuando tenga que pagar en el 2023, 2024 y 2025″.
“Es probable que cualquier nuevo acuerdo enfrente riesgos de implementación y pueda requerir más renegociaciones de objetivos macroeconómicos. Esperamos que el acuerdo del FMI sea insuficiente para restaurar el acceso al mercado de capitales internacional y que Argentina aún necesitará reestructurar los pagos de la deuda adeudados al sector privado que empiezan a subir en 2024″, destacó la calificadora.
Desde la calificadora creen que “el anuncio es positivo, porque aleja el fantasma del default con el Fondo Monetario Internacional”, teniendo en cuenta “todas las connotaciones negativas que significaba un escenario de ese tipo para la economía argentina”.

Asimismo, Torres evaluó como un aspecto favorable que “a consecuencia de firmar este acuerdo va a haber una serie de metas a mediano plazo que el Gobierno se está comprometiendo a cumplir, y eso significa que va a tener por primera vez un plan de mediano plazo en lo monetario, en lo fiscal, en cómo manejar inflación, o como bajar subsidios energéticos”.
A pesar de las variables positivas, el analista afirmó que existe un “pero grande”, que es que “se cumplan estas metas”. En ese sentido puso reparos en el “historial no muy bueno de Argentina en general” y en las “divergencias internas del Gobierno que abre un poco la duda de si efectivamente va a cumplir”.
“Al día de hoy y aun con este anuncio, nuestra escenario base es que no va a ser fácil cumplir, creemos que va a tardar tiempo y que seguramente se va a tener que renegociar lo que sea que se negocie ahora y que por lo tanto el acceso al mercado de capitales no se va a dar con facilidad”, analizó Torres.
Cabe destacar que tras el entendimiento técnico entre los funcionarios argentinos y el staff del organismo sobre el corazón del próximo programa financiero, desde esta semana comenzará una segunda etapa de conversaciones, en la que tomará forma definitiva el memorándum entre las partes que el Congreso argentino y el directorio del FMI en Washington deberán respaldar para que puedan comenzar los desembolsos al Tesoro.
El camino hacia adelante tiene todavía cuestiones importantes para negociar en ambos lados de la mesa. Entre ellos, detalles sobre el núcleo del entendimiento, es decir el sendero fiscal, el apretón en el financiamiento del BCRA al Tesoro y el ritmo y tamaño de los desembolsos de Washington al Gobierno. Los tiempos que maneja el equipo económico implican tener el programa cerrado por completo antes de que termine marzo.
En tanto, el acuerdo técnico contiene un sendero de reducción del déficit fiscal. Para 2022 prevé un déficit de 2,5% (desde el 3% con el que arrancó el año); para 2023 del 1,9%, para 2024 del 0,9% y llegar al déficit cero en 2025.
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