Federico Sturzenegger: “¡Levanten el cepo ya!”

El ex presidente del Banco Central criticó los controles de cambio un día después de que la autoridad monetaria y la Comisión Nacional de Valores pusieran nuevas trabas al mercado

Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central entre 2015 y 2018
Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central entre 2015 y 2018

El ex presidente del Banco Central durante el principio del gobierno de Mauricio Macri, Federico Sturzenegger, reclamó al Gobierno que elimine las trabas cambiarias un día después de que debido a la pérdida de reservas se dieran a conocer medidas destinadas a reducir las operaciones con dólares financieros y a regular la demanda de divisas por parte de importadores.

En diciembre de 2015 Sturzenegger condujo una rápida salida del cepo cambiario que regía en el país desde el año 2011 y en 2018 debió renunciar en medio de una crisis de balanza de pagos que llevó al dólar de poco más de $18 a cerca de $38 por unidad.

Uno de sus sucesores, Guido Sandleris, fue el encargado de dar el puntapie inicial a los actuales controles de cambio cuando a fines de 2019 impuso un tope de USD 10.000 mensuales a las compras de divisas luego de sucesivas crisis cambiarias, medida que luego fue varias veces endurecida durante el gobierno de Alberto Fernández.

“El cepo es patria financiera (por los rulos). El cepo es estancamiento (derrumba la inversión). El cepo es restricción externa (porque los dólares financieros solo salen)”

Sturzengger, en medio de toda ese derrotero, se mantuvo opuesto a los controles de cambio y ante un nuevo endurecimiento de las trabas reclamó salir de ese esquema.

El cepo es patria financiera (por los rulos). El cepo es estancamiento (derrumba la inversión). El cepo es restricción externa (porque los dólares financieros solo salen). Para privilegiar la producción por sobre la especulación, ¡levanten el cepo ya! Pongamos a Argentina de pie”, escribió el economista que hoy se desempeña como docente en las universidades de San Andrés, Harvard y HEC.

Este martes, el Gobierno decidió volver a ajustar el cepo cambiario para afrontar la demanda adicional por los dólares financieros que había registrado en las últimas semana. Las nuevas medidas de la Comisión Nacional de Valores (CNV) buscan separar las operaciones tradicionales de contado con liquidación con la compraventa de bonos de la nueva variante llamada dólar “Senebi”, que no está alcanzado por regulaciones y que tiene un precio más alto, por lo que algunos inversores habían encontrado la forma de hacer un “rulo” que les permitiera ganar con ese arbitraje.

El Banco Central, en tanto modificó el mecanismo para el pago anticipado de importaciones. La medida dispuesta “solo aplica en los casos en que se estén realizando importaciones por mayor valor del que se ha ingresado, por lo que afecta a un 13% de las mismas. Estará vigente hasta el 31 de octubre y busca equilibrar los pagos con los bienes ingresados al país”, dijo el Central.

El espíritu de la normativa fue el de terminar con el “rulo” financiero entre el dólar “contado con liqui” común y el Senebi, que por definición es una operación por fuera de las pantallas del mercado abierto, y en el que participan grandes firmas que acuerdan como compradores o vendedores un precio para la transacción, distinto al que marca el mercado.

Así, por ejemplo, si una firma que tiene pesos en el país y necesita de la moneda estadounidense para girar al exterior, busca a otra empresa que necesite hacer la operación inversa: tiene las divisas en el exterior y necesita pesos para el mercado local. De esas cotizaciones surgidas de la negociación entre compradores y vendedores, sin injerencia oficial, surge el dólar Senebi. Como el valor del Senebi es más alto que el de pantalla, algunos inversores podían aprovechar ese arbitraje a su favor.

“Para privilegiar la producción por sobre la especulación, ¡levanten el cepo ya! Pongamos a Argentina de pie”

Las trabas a los dólares financieros y a los dólares para importadores llegaron luego de que en las últimas semanas el Banco Central tuviera que salir a vender parte de las reservas que había acumulado durante la primera parte del año por la liquidación de divisas del agro. En agosto terminó con un balance neutro en las arcas internacionales, pero a lo largo de septiembre necesitó poner sobre la mesa más de USD 950 millones. En lo que va de octubre vendió otros USD 200 millones.

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