Guzmán festejó el acuerdo del G7 de una tasa mínima sobre las ganancias de las multinacionales, pero 15% le parece “muy poco”

El ministro se manifestó a favor de fijar un piso a la carga fiscal sobre las grandes empresas, días después de apoyar una ley que fijó un mínimo del 25% sobre las ganancias de las pymes y llega a un máximo del 42%

Guzmán, el miércoles, en un palco del Senado, cuando se aprobó el aumento del impuesto sobre las ganancias de las empresas
Guzmán, el miércoles, en un palco del Senado, cuando se aprobó el aumento del impuesto sobre las ganancias de las empresas

A poco de asistir y apoyar la medida la sanción en el Senado de la ley que aumentó las tasas del impuesto sobre las ganancias de las empresas, el ministro de Economia, Martín Guzmán, celebró hoy el acuerdo alcanzado en Londres entre los ministros del G7 para fijar un impuesto global mínimo del 15% sobre las ganancias de las empresas multinacionales.

“Un paso positivo para atacar la elusión impositiva de las multinacionales que debilita a los Estados Nación y atenta contra el desarrollo de los pueblos. Celebramos el compromiso del G-7”, dijo el funcionario, que acompañó su mensaje con un link a una nota sobre el tema de la agencia estatal Télam. “Pero cuidado: la tasa mínima probablemente también será la tasa máxima. Y 15% es muy poco”, advirtió Guzmán, sugiriendo que la medida tiene gusto a poco.

El G7 incluye a EEUU, Canadá, Japón, Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido, cuyos Gobiernos, representados en la ocasión por sus ministros de Finanzas en una reunión a la que también asistió la directora del Fondo Monetario, Kristalina Georgieva. Allí, los funcionarios acordaron un estándar fiscal mínimo, una tasa igual o superior al 15% sobre las empresas de todo el mundo, que particularmente afectará a las multinacionales, instaladas en muchos países del mundo, y limitará su margen de conveniencia sobre dónde instalarse con el objeto de disminuir la carga impositiva.

El anfitrión del encuentro, Rishi Sunak, ministro de Finanzas británico, dijo que el objetivo de la medida es “emparejar la cancha” para el funcionamiento de las empresas globales. “Tras años de debate, los ministros de Finanzas del G7 han alcanzado un acuerdo histórico para la reforma del sistema fiscal global para que se ajuste a la era digital global”, declaró a la BBC.

La iniciativa fue una de las primeras de la administración del presidente norteamericano Joseph Biden, y que impulsó en los foros internacionales la secretaria del Tesoro, Janet Yellen. EEUU es el principal beneficiario de esta medida, que busca limitar que las multinacionales norteamericanas radiquen el grueso de sus actividades productivas en otros países y maximicen la inversión dentro de EEUU.

El tuit de Guzmán festejando el acuerdo, pero aclarando que le parece poco
El tuit de Guzmán festejando el acuerdo, pero aclarando que le parece poco

El argumento con el que logró el apoyo del G7, todos países que tienen para ganar con la medida, en tanto son sede de grandes empresas con buena parte de sus inversiones en el exterior, es el de evitar una especie de la “carrera fiscal hacia abajo”, por el que algunos países, en especial del mundo en desarrollo, logran atraer inversiones multinacionales ofreciendo tasas especialmente bajas y condiciones fiscales especialmente ventajosas.

No es causal que Irlanda, que en los últimos 20 años desarrolló el software y otros sectores de alta tecnología ofreciendo un trato fiscal muy benévolo a las empresas, haya sido uno de los críticos de la iniciativa

No es causal, por caso, que Irlanda, que en los últimas dos décadas desarrolló el sector del software y otros de alta tecnología ofreciendo un trato fiscal muy benévolo hacia las empresas, haya sido uno de los países que criticó expresamente la iniciativa norteamericana, hoy apoyada formalmente por el G7.

Se trata de “ajustarse a la era digital global y sobre todo garantizar que las empresas adecuadas paguen los impuestos adecuados en los lugares adecuados”, dijo Sunak. Y agregó: “ese es un premio enorme para los contribuyentes británicos”.

Negociaciones

El G7 no es un organismo internacional ni tiene poder legislativo sobre otros países, pero el acuerdo entre un grupo de economías tan poderosas es un impulso para lograr su cometido de una tasa mínima de 15% a negociarse en el seno del G20 y de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). La Argentina integra desde 1999 el G20 y durante el gobierno de Macri inició gestiones –que el Gobierno de Alberto Fernández discontinuó- para ingresar a la OCDE.

El objetivo de Biden de evitar una fuga de inversiones y mostrar la carta del G7 en sus negociaciones internas con la oposición republicana en el Congreso, para conseguir apoyo a su iniciativa de inversiones en infraestructura. El jefe de la Casa Blanca participará del viernes al domingo próximo en la Cumbre de Líderes del G7.

Yellen, la secretaria del Tesoro, calificó el anuncio de hoy como un “compromiso significativo y sin precedentes” para lograr la tasa mínima del 15%, lo que aumentará los ingresos fiscales en EEUU.

Bruno Le Maire, el ministro francés, dijo que con el acuerdo el G7 “estuvo a la altura del desafío en este momento histórico y adelantó que el acuerdo se materializará en la próxima Cumbre de Líders del G20 en Venecia, Italia, el próximo mes.

Joseph Biden y la secretaria del Tesoro de EEUU, Janet Yellen, los principales impulsores del acuerdo 
 REUTERS/Kevin Lamarque/File Photo/File Photo
Joseph Biden y la secretaria del Tesoro de EEUU, Janet Yellen, los principales impulsores del acuerdo REUTERS/Kevin Lamarque/File Photo/File Photo

A qué empresas apuntan

La medida apunta a las grandes multinacionales como Google, Amazon y Facebook. “Queremos que el proceso de reforma impositiva internacional tenga éxito y reconocemos que esto puede significar que Facebook pague más impuestos, en diferentes lugares”, dijo Nick Clegg, vicepresidente de asuntos globales de Facebook.

Quedan, sin embargo, cuestiones pendientes, como definir objetivamente y con precisión qué tipo de compañías serán alcanzadas.

De implementarse globalmente, el acuerdo significará que –por caso- una empresa norteamericana con presencia en Irlanda ya no pueda registrar una parte sustancial de sus ganancias en ese distrito, de baja tributación, para disminuir lo que paga en EEUU, porque habría una tasa mínima de 15% en todos lados.

Muy poco

A Guzmán, sin embargo, la tasa mínima del 15% le parece muy poco. De hecho, el miércoles el ministro asistió desde los palcos del Senado a la sanción de una ley por la cual la tasa más baja del impuesto sobre las ganancias de las Empresas es del 25%. Esto es, para Pymes una tasa 10 puntos porcentuales superior a la que el G7 quiere fijar como tasa mínima para las grandes multinacionales. La ley sancionada en el Senado fijó un segundo escalón del 30 % para ganancias netas de más de $5 millones y hasta $50 millones, y del 35% para ganancias netas superiores a $50 millones. Además, los dividendos distribuidos pagarán en todos los casos la alícuota especial de 7%, a través del impuesto vigente, lo que lleva la tasa máxima al 42 por ciento.

Se entiende entonces por qué para Guzmán el 15% “es muy poco”.

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