
El consultor y economista Carlos Melconian dijo hoy que el problema del dólar excede la cuestión de si a 80 pesos es competitivo o si a 170 o màs pesos es muy caro. Que haya brecha cambiaria no es algo nuevo, señaló al programa “Sábado Tempranísimo”, de radio Mitre. “El problema es que no aprendemos; si miramos los últimos 70 años, menos de la mitad fueron períodos de control de cambios; cuando las brechas son de 30/35% estamos en la anormalidad, pero hay vida”. En cambio, explicó, con brechas de 70, 90 o más del 100% “no hay vida”.
La brecha cambiaria depende de cuánto dinero “tira” el gobierno a la calle, explicó. Después, para que la gente se quede en pesos hay que pagar altas tasas de interés, lo que mata el crédito a la producción y genera toda una serie de problemas. “Una vez más estamos enredados en un rejunte de cosas, sin articulación alguna y donde se dice con autoridad hoy lo contrario de lo que dijo con autoridad una semana atrás”, dijo Melconian.
Situaciones como la actual, prosiguió, se pueden gestionar con una “mirada de fondo” o “corriendo detrás de los acontecimientos”, como hace el gobierno. “El problema no es la falta de competitividad; no digan más que el dólar a 80 es buen precio”, aconsejó, en referencia a recientes declaraciones del ministro de Economía, Martín Guzmán. El problema de fondo, señaló, es un “desaguisado fiscal”, que se sumó a problemas que venían de antes, y sobre ese cuadro de situación golpeó la pandemia.
El economista consideró “insostenible” la brecha actual, cercana al 120%. El peso, señaló, de hecho se viene devaluando, incluso a un ritmo algo mayor a la inflación, la cuestión –señaló- es si habrá un salto adicional. Al respecto recordó que en 2014, durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, intentaron “hacer tiki-tiki” e hicieron primero una devaluación de 5%, pero tuvieron que hacer luego otra del 25%.
Chanchito perezoso
“En los años 2000s hicimos la casa de paja, ahora llegó la pandemia y hubo que tirar mucho de un producto que la sociedad argentina rechaza, el peso. Eso va al dólar, y empiezan con el discurso de los narcotraficantes (por dichos del titular del BCRA, Miguel Pesce), que no influye sobre los precios (por declaraciones de Guzmán), que no tiene nada que ver con la economía real. ¿Otra vez nos van a dar una lección de esas?”, se preguntó con escepticismo Melconian.
Consultado acerca de si el gobierno tiene herramientas para evitar una devaluación (medida que fue descartada esta semana tanto por el presidente Alberto Fernández como por el ministro Guzmán), Melconian respondió que deberá cuanto menos acelerar el ritmo de devaluación y consideró una “fantasía” la tasa de inflación de 29 % proyectada en el presupuesto oficial 2021.
Los países donde no hay reglas de juego claras, respeto a la propiedad privado, justicia independiente, liderazgo político y un programa macroeconómico claro, dijo Melconian, refiriéndose al actual escenario político, el único camino que les queda es “tocar su moneda”.
“Ahora estamos con sobrante de pesos y escasez de reservas; no se puede seguir hisopando día a día a ver si el BCRA compró o vendió (dólares); el país está paralizado, las empresas no tienen precio, no se sabe si van a entregar mercadería”. El resultado de todo eso, apuntó, es “la parálisis” de la economía. Por eso, aconsejó a Guzmán que deje de decir que la inflación de 2020 es más baja que la de 2019. “Es tan cierto como irrelevante –señaló- porque quedás preso de tus palabras; la inflación va a subir, como subproducto de la política económica”.

Melconian dijo también que “no está muy claro” quién manda. “¿Por qué no le preguntan a Guzmán a quién consulta cuando toma decisiones”, sugirió, además de marcar contradicciones en las señales oficiales, como el anuncio de que habrá exenciones fiscales para las inversiones en pesos, mientras en el Congreso hay un impuesto a la riqueza.
“La pandemia aceleró los tiempos, objetivamente fue un piña para el planeta tierra, pero no me vengan a apurar con que son unos fenómenos y los jodió la pandemia”, dijo del gobierno argentino, al que atribuyó haberse comido los “bomboncitos” fiscales y cambiarios que heredó del gobierno anterior y que le dieron margen para aumentar el gasto y asumir con un tipo de cambio alto, pero ahora habla de “fluidizar” las operaciones del “contado con liquidación”, una forma legal de hacerse de dólares a través de operaciones con el exterior. “Es como ir al curandero”, dijo Melconian, para quien un acuerdo del gobierno con el FMI no cambiaría mucho las cosas. “Adelantarlo puede cumplir una función de ancla, pero hasta por ahí nomás, porque sería más por resignación que por convicción de las partes”, señaló.
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