
A partir de la imposición de un estricto control de cambios el 28 de octubre pasado, con un límite para la demanda privada de USD 200 mensuales, empezó a disociarse la evolución de las cotizaciones del dólar, las del circuito formal por un lado y las alternativas, ajenas al “cepo” por otro.
Desde entonces, el dólar “blue” y los tipos de cambio bursátiles aumentaron en el último semestre en un rango del 42% al 55%, una tasa que va de la mano de la expansión de la cantidad de pesos en la calle, a un ritmo de 47% en el último semestre.
Desde el 28 de octubre de 2019 al 27 de abril, tanto la cantidad de billetes y monedas en poder del público como el aspecto más amplio de dinero en circulación (que suma el efectivo en bancos) aumentaron un 47 por ciento.
El monto de billetes y monedas creció en el período unos $375.000 millones o 47%, de $795.814 millones a $1.171.020 millones. Al incluir billetes y monedas en entidades, el aumento de la circulación monetaria se eleva a $423.000 millones o 46%, de $920.941 millones a $1.344.268 millones.
Un informe de Idesa (Instituto para el Desarrollo Social Argentino) precisó que entre noviembre de 2019 y marzo de 2020 la oferta monetaria (dinero en efectivo, cuentas corrientes y cajas de ahorro) aumentó a razón de $193.000 millones por mes, mientras que sólo en abril 2020 la oferta monetaria se expandió en otros 464.000 millones de pesos.

En el mismo lapso, las reservas internacionales del Banco Central que respaldan a los pesos se mantuvieron casi constantes, en torno a los USD 44.000 millones.
“Estos datos muestran que la emisión monetaria venía aumentando de manera importante antes del aislamiento. Con la gente confinada y la actividad económica parada, el ritmo de la emisión monetaria más que se duplicó. La mayor parte de esta masiva emisión no es por aumento de las reservas -que se mantienen constantes- sino para cubrir el déficit fiscal”, resaltó el reporte de Idesa.
“Esto llevó a que el valor implícito de convertibilidad de pesos a dólar –suponiendo que todo el circulante disponible se vuelca a su compra– supere los $110. Esta es la referencia que miran los operadores financieros y que indujo a que el dólar paralelo suba a casi $120”, agregó la consultora que dirige Jorge Colina.
El economista Martín Tetaz explicó: "con el aumento de circulante en las calles y la escasa oferta de divisas todas las versiones del dólar paralelo -legal e ilegal- se negociaron por encima de los 110 pesos”.

“De algún modo, la restricción de oferta en el paralelo operó como disparador de la convalidación del salto del 46% que tuvo el circulante desde noviembre, por la suma del aumento estacional en la oferta monetaria de fin de año -que nunca fue absorbido, cuando pasó la temporada- y los $100.000 millones extra por ‘efecto COVID-19’”.
A la par, con un dólar oficial que asciende un 11,6% en 2020, la brecha cambiaria saltó al nivel más alto desde que empezaron los controles cambios en octubre, por encima del 70% entre los mercados formal y paralelo.
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