Traders work on the floor at the New York Stock Exchange (NYSE) in New York City, U.S., March 6, 2020. REUTERS/Andrew Kelly
Traders work on the floor at the New York Stock Exchange (NYSE) in New York City, U.S., March 6, 2020. REUTERS/Andrew Kelly

En la última semana se produjo en los mercados financieros una pulseada de precios, con amplias bajas y alzas que se alternaron, al ritmo de las noticias sobre la propagación del coronavirus y las medidas impulsadas por los gobiernos y organismos multilaterales para atenuar su efecto.

La incertidumbre sobre el crecimiento futuro de la economía mundial fue el motor de la volatilidad de los mercados bursátiles globales, que insinuaron una recuperación entre el lunes y el miércoles, pero se volvieron a sumergir en números rojos el jueves y el viernes.

Tomó protagonismo la acción de los bancos centrales, como el recorte de medio punto en la tasa de dispuesta por la Reserva Federal de los EEUU (FED), y de algunos organismos internacionales, como el Banco Mundial, que anunció préstamos por USD 12.000 millones para atacar la expansión del coronavirus. El gobierno norteamericano, en tanto, destinará con USD 7.800 millones para el mismo fin.

“El coronavirus sigue haciendo estragos en los mercados internacionales. Su propagación fuera de China comenzó a preocupar a los inversores, que se habían mantenido más optimistas. Ahora la creciente volatilidad asusta, y la falta de drivers positivos afectan las cotizaciones de todos los activos, principalmente los de riesgo”, apuntó Portfolio Personal Inversiones.

Un análisis de Research for Traders apuntó que todos los mercados “fueron afectados por la extrema aversión al riesgo. Mientras tanto, los US Treasuries continúan siendo los activos de cobertura fuertemente demandados en la actual coyuntura difícil para el mercado de renta variable”.

En el último mes el Riesgo País argentino escaló más de 500 puntos básicos

Los grandes fondos buscaron refugio en activos considerados seguros, como el oro, el yen y la deuda de EEUU y Alemania, mientras que los precios del petróleo se hundieron 8% en cinco ruedas, para negociarse a su nivel más bajo desde 2016, tras el fracaso de la reunión entre la OPEP y otros grandes países productores.

El recinto neoyorquino despidió una semana con notables oscilaciones en el Dow Jones: el lunes tuvo un alza récord de 1.290 puntos; el martes perdió 786; el miércoles ganó 1.173 unidades, el jueves perdió 970 puntos y el viernes atenuó la caída a solo 256 enteros. El balance de las cinco ruedas fue ligeramente favorable, con una ganancia promedio de 1,8 por ciento.

Un reporte de la Bolsa Comercio Córdoba refirió que “el recorte de tasas se realizó antes de la reunión programada para el 18 de marzo, siendo una medida de emergencia que no se tomaba desde el 2008, y a su vez el mayor recorte desde ese mismo año, de 0,5 puntos porcentuales, pasando a establecerse en el rango 1%-1,25%”.

El índice europeo STOXX 600 cerró con un desplome de un 3,7% en su nivel más bajo desde mediados de agosto de 2019, culminando su tercera semana consecutiva de pérdidas después de que los casos globales de coronavirus superaron los 100.000 infectados.

El índice VIX, conocido como el indicador del miedo en el mercado, en lo que va de año se disparó casi un 250 por ciento.

La agencia de calificación de riesgos Moody’s rebajó su previsión de crecimiento para este año de los países del G20, desde el 2,4% al 2,1% en su escenario base. El Banco Asiático de Desarrollo cifró entre 77.000 y 347.000 millones de dólares el impacto del coronavirus en la economía mundial, lo que supondría un sacrificio entre el 0,1% y el 0,4% del PBI global.

Los fondos de renta variable se posicionaron en activos refugio como los bonos de EEUU y Alemania, el oro y el yen

Los inversores en el mundo están retirándose de varios tipos de activos y en la última semana las acciones y los bonos emergentes registraron una salida de capitales combinada de USD 36.000 millones, señaló Bank of America, debido a los temores del daño económico relevante por el coronavirus.

La rentabilidad de los bonos estadounidenses a 10 años tocó en la madrugada del viernes mínimos históricos por debajo de 0,7% anual, y el oro cobró protagonismo como cobertura, cerca de máximos de siete años, para acercarse a los USD 1.700 por onza.

Aunque cayó un contundente 4,2% este viernes, el índice bursátil S&P Merval de Buenos Aires cerró en 35.222 puntos, con escasas variantes semanales tanto si se lo mide en pesos como en dólares.

Fuente: Rava Online. Precios en dólares.
Fuente: Rava Online. Precios en dólares.

No obstante, el movimiento brusco de los mercados dejó heridos en el camino: el ADR de YPF terminó en un piso de precios desde que cotiza en Wall Street hace 27 años, en USD 7,30, debido a un balance negativo presentado por la compañía y el desplome del crudo.

Más vapuleados terminaron los precios de los títulos públicos, ante la falta de definiciones sobre la reestructuración de la deuda soberana, con un Riesgo País que llegó a superar los 2.500 puntos el viernes por la mañana. El indicador de JP Morgan quedó en 2.422 enteros, con un alza semanal de 6 por ciento.

Un informe del Grupo SBS subrayó que “el avance del coronavirus elevó sustancialmente los riesgos al escenario global, justo cuando el Gobierno está por lanzar la reestructuración de la deuda. El acercamiento al FMI podría mejorar la confianza reduciendo el riesgo de holdouts y quitando probabilidad a escenarios de cola, pero el sendero fiscal es poco ambicioso permitiendo imaginar una oferta inicial menos atractiva que la descontada por el mercado”.

Fuente: Rava Online. Precios en dólares.
Fuente: Rava Online. Precios en dólares.

Ajeno a los vaivenes externos, el mercado de cambios exhibió ligeros aumentos en los precios de pizarra, suficientes para que tanto el dólar mayorista –a $62,48– como el promedio de bancos –a $84,12 con el recargo “solidario” de 30%– alcanzaran nuevos máximos.

El economista Gustavo Ber recordó que “más allá de las más aceleradas depreciaciones de las monedas emergentes en el actual clima global de risk-off, el BCRA sigue validando sólo un gradual deslizamiento del dólar mayorista”.

Para el analista financiero Salvador Di Stefano, “el dólar será el activo a monitorear, con la devaluación de Brasil, la falta de exportaciones y la demanda de dólares por importación debería alentar una suba del tipo de cambio mayorista que se trasladaría con mayor énfasis en el dólar Bolsa y el blue”.

Con un incremento de 4,3% en 2020, el dólar en Argentina avanza a la par de la inflación del período, a diferencia de lo que ocurre en Brasil donde trepa 16% a pesar de la muy baja inflación del país vecino.

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