Después del salto de precios posterior a las PASO llegaron los controles de cambio. (Luciano González)
Después del salto de precios posterior a las PASO llegaron los controles de cambio. (Luciano González)

En la City porteña afirman que el Banco Central “caza en el zoológico”. Ante las rígidas restricciones cambiarias aplicadas a partir del 28 de octubre, la entidad monetaria es protagonista exclusiva del mercado, con compras de divisas que ayudan a apuntalar la cotización formal.

El límite de USD 200 mensuales para ahorristas estranguló la demanda privada, a la vez que las ventas se mantienen debido a la obligatoriedad impuesta a exportadores, para liquidar sus divisas en un plazo máximo de cinco días hábiles, vigente desde el 1° de septiembre pasado.

Mientras el mercado está bajo control, el mes de diciembre anticipa un fluido ingreso de dólares por el inicio de las liquidaciones de exportaciones de trigo. Probablemente, cuando Alberto Fernández asuma la Presidencia de la Nación el 10 de diciembre, la presión cambiaria no sea una preocupación, debido a un dólar alto -acumula un alza de 58,4% en 2019-, ingreso de divisas por un apreciable superávit comercial, y un Banco Central con un balance débil, pero en un paulatino proceso de recuperación de reservas.

En las sucursales del Banco Nación la divisa de EEUU cedió 25 centavos este martes, a $62,75 para la venta al público. En el promedio de bancos del microcentro porteño se ofreció al cierre a $62,99, el precio más bajo desde el 22 de octubre.

En el mercado mayorista bajó 25 centavos, a 59,70 pesos. El segmento interbancario está operando unos USD 400 millones diarios en promedio, la mitad del volumen negociado en los meses de la cosecha gruesa, estacionalmente en el otoño y comienzos del invierno.

Este lunes, el monto operado en el spot alcanzó los USD 416,1 millones, mientras que en el ROFEX se operaron contratos de dólar futuro por USD 442,9 millones. Las posturas para fin de mes cerraron a $61,70, mientras que para diciembre de 2019 terminaron a 68,70 pesos.

El dólar “contado con liquidación” se ubicó en $77,30 en el bid (el precio más alto que el comprador está dispuesto a pagar), con lo que la brecha con el mayorista quedó apenas debajo del 30 por ciento. En tanto, el dólar MEP (o Bolsa) se situó en $72,98 lo que implicó un spread del 22% frente al precio de la divisa interbancaria. En el reducido mercado paralelo, el dólar libre o “blue” avanzó un peso, a 65,50 pesos.

“Puertas adentro, Fernández todavía no dio pistas de su gabinete. En particular, no hay novedades de quien encabezará la cartera económica”, explicó Nery Persichini, gerente de Inversiones de GMA Capital.

“Que la decisión se conozca pronto es importante. Por un lado, ayudaría a que el mercado comience a inferir qué tipo de diagnóstico elaborará el nuevo ministro y qué decisiones posteriores tomará. Pero, más urgente e inminente aún que el frente económico, una definición colaboraría a despejar la incertidumbre en el plano financiero. Concretamente, implicaría un avance en los últimos tiempos de la negociación tripartita entre el Gobierno, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los acreedores privados”, describió Persichini.

Para los estrategas de Balanz Capital, “la implementación de restricciones más duras en el mercado cambiario, finalmente mostró sus efectos en las reservas y ayudó a desacelerar la caída”.

“Otro de los objetivos de las medidas se encontraba dirigido hacia la reducción de la tasa y el stock de Leliq”, agregaron desde Balanz, después de que la tasa alcanzó en el arranque de noviembre el piso estipulado por el BCRA para todo el mes, del 63% anual, junto con una ostensible expansión monetaria, que no está afectando al tipo de cambio por el rigor del “cepo”.

El BCRA registró una tasa de referencia de las Leliq, equivalente a la tasa de política monetaria, de 63,009% anual, tras la colocación de $183.328 millones en dos tramos. Por la renovación parcial de vencimientos, avaló una expansión monetaria de unos $23.000 millones en el día.

Así, el stock de Leliq se redujo a $817.384 millones, equivalentes a unos USD 13.691,5 millones o 31,6% de las reservas del BCRA.

La inquietante salida de depósitos en dólares observada a partir de las elecciones primarias del 11 de agosto también se desacelera. Es un indicador relevante, pues la fuga de capitales, el pago de deuda en moneda extranjera y las ventas al contado del Central explicaron la histórica caída de reservas internacionales de 2019.

Los depósitos en dólares sel sector privado, en efectivo, totalizaron los USD 18.860 millones el pasado 7 de noviembre, último dato provisto por el Central, con lo que acumularon un retroceso de USD 13.639 millones o 42% desde el récord de USD 32.499 millones del 9 de agosto de este año. Unas dos terceras partes de estas colocaciones se contabilizan hoy como reservas, en concepto de encajes.


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