El fuerte salto que tuvieron los activos argentinos por el "efecto Pichetto" en realidad aceleró la tendencia alcista que venían mostrando acciones y bonos desde fin de abril. Como consecuencia de este proceso, acciones bancarias y energéticas acumulan subas en promedio de 50% en dólares en poco más de un mes, mientras que el riesgo país pasó de 1.000 a 850 puntos. En el medio, el dólar siguió planchado, incluso con tendencia a la baja la última semana.

Pero más que mirar para atrás, como siempre sucede con las inversiones la clave es analizar qué es lo que se viene. La escena estará ahora claramente dominada por la incertidumbre electoral y el efecto que los futuros resultados tendrán para los inversores. Ante el dilema de siempre, comprar o vender, no hay posturas claras llegados a este punto.

Si bien es cierto que en el caso de las acciones las subas lucen astronómicas, los precios aún están a la mitad o incluso 60% abajo respecto a los máximos que habían tocado en abril de 2018, antes de que arrancara la crisis. Y los bonos también están a más de la mitad de camino de volver a los niveles previos a la crisis, es decir con un riesgo país por debajo de los 600 puntos.

El signo de interrogación que queda sin despejar es si el Gobierno realmente ganó en intención de voto tras la designación de Pichetto como candidato a vice de Macri. Esto divide las aguas entre los brokers y analistas financieros.

Dos informes que se conocieron a fines de la semana pasada reflejan esta división de opiniones. Consultatio Asset Management, dirigida por Cristian López (y socio de Eduardo Costantini) apuntó a la estabilidad del tipo de cambio. "El balance que hacemos es positivo, creemos que la peronización de Cambiemos podría favorecer su performance en las PASO y esto reduciría los riesgos en el plano financiero post agosto". Sin embargo, aclara, la fórmula Lavagna-Urtubey "nos lleva a moderar estas conclusiones".

Ante esta circunstancia, recomienda abandonar el "sesgo defensivo" de las carteras recomendadas. Y en un contexto de inflación descendente y dólar estable, los bonos en pesos de corto plazo y un fondo de deuda en dólares serían los mejores vehículos para aprovechar este momento.

Balanz Capital, sin embargo, opina distinto. Según esta entidad, el "efecto Pichetto" estaría proporcionando una importante ventaja para reducir las posiciones en activos argentinos. "Los inversores parecen estar valorando positivamente tanto la gobernabilidad como la intención de voto en el Gobierno. "Pero no creemos que las probabilidades hayan mejorado mucho con las noticias recientes. El 60% de chance que el mercado asigna a una reelección de Macri parece optimista. Por lo tanto -agregan- el incremento reciente ofrece una buena oportunidad para reducir posiciones en Argentina".

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