El viejo edificio del “Ministerio de Economía”, sede de Hacienda
El viejo edificio del “Ministerio de Economía”, sede de Hacienda

Los encuentros del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de su número dos, Miguel Braun, con economistas son frecuentes. Buscan el feedback permanente del sector privado en un contexto económico recesivo, con riesgos cambiarios latentes en un año electoral. Ayer le tocó a los bancos privados participar de un encuentro con los funcionarios de Hacienda, y uno de los temas centrales de discusión fue la velocidad con la que el Gobierno prevé encarar las reformas estructurales pendientes.

Los economistas de las entidades financieras le pidieron celeridad en la aplicación y, en particular en la presentación de proyectos de ley reformas impositiva, laboral y previsional, para poder impulsar la mejora de la competitividad y la productividad de la economía en su conjunto, pero Braun les planteó que prefieren ir de a poco, pero a paso firme, más aún en un año electoral, señaló una fuente que asistió al encuentro.

El encuentro se realizó en el piso 5 del Palacio de Hacienda y participaron, por los bancos, Sergio Galván, del Santander Río; Ricardo Dessy, del Citibank; Gloria Sorensen, del BBVA Francés y Hernán García, del Banco Galicia. También asistieron representantes del Itaú, el Macro y Morgan Stanley. Por parte del Gobierno, lideró la reunión Miguel Braun, quien estuvo acompañado por el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, y el subsecretario de Programación Económica, Federico Filippini.

El viceministro de Hacienda, Miguel Braun, fue el organizador del encuentro
El viceministro de Hacienda, Miguel Braun, fue el organizador del encuentro

Durante las dos horas que duró la reunión, los intercambios estuvieron concentrados en la marcha de la economía, en las proyecciones sobre cuándo comenzará a revertir el ciclo; cómo está funcionando el programa financiero y qué harán con los dólares que reciben del Fondo Monetario Internacional.

Estuvo sobre la mesa la preocupación por lo que pueda pasar con el tipo de cambio durante los meses previos a las elecciones, así como también con el frente fiscal, ya que el Gobierno se impuso una meta muy exigente en un año donde la recaudación está cayendo en términos reales y hay un gran porcentaje de gasto inflexible.

Estuvo sobre la mesa la preocupación por lo que pueda pasar con el tipo de cambio durante los meses previos a las elecciones, así como también con el frente fiscal, ya que el Gobierno se impuso una meta muy exigente en un año donde la recaudación está cayendo en términos reales

"Al Gobierno le interesa tener un feedback nuestro sobre qué nos dicen nuestros clientes fundamentalmente. Y en ese punto hay una asimetría fuerte en las percepciones de los inversores.

Plantean que está muy bien la estabilización del desorden, pero que hay algunas reformas de mediano y largo plazo que hay que implementar", dijo otra fuente del sector financiero que asistió al encuentro.

Al respecto, y conscientes de que el 2019 es electoral y no hay margen para avanzar en grandes reformas de fondo que puedan generarle un alto costo político al Gobierno, Braun y Bausili les aclararon que irán de a poco con los cambios, que ni Australia ni Chile lo hicieron de un día para el otro.

Miguel Braun y Santiago Bausili les aclararon a los economistas de los bancos privados que irán de a poco con los cambios, que ni Australia ni Chile lo hicieron de un día para el otro

¿Cuándo se reactiva la economía?

"Somos más optimistas que el mercado", les dijo Braun, al referirse a la reactivación de la economía este año y a que podrán cumplir con todas las metas que se propusieron.

Respecto de cuándo comienzan a verse brotes verdes, las opiniones de los economistas no fueron uniformes, ya que algunos ven que a fin de este primer trimestre podrían comenzar a percibirse algunas señales, pero otros recién ven un comienzo de recuperación en el segundo trimestre.

Tampoco hay coincidencias sobre el arrastre estadístico que dejó 2018, ya que como aún no están los números oficiales, algunos son más optimistas que otros. En lo que todos coinciden es que los números a fin de año no serán para nada alentadores; será un 2019 con caída de actividad, que oscilará entre el 0,5 y el 2 por ciento.

Todos coinciden es que los números a fin de año no serán para nada alentadores; será un 2019 con caída de actividad, que oscilará entre el 0,5 y el 2 por ciento

En lo que sí hubo pleno consenso es en el sector externo, que contribuirá este año a que la Argentina vuelva a tener superávit comercial. Será producto del fuerte freno de las importaciones y el crecimiento de las exportaciones que permitió la devaluación del año pasado.

Hubo plena coincidencia en que habrá superávit comercial este año
Hubo plena coincidencia en que habrá superávit comercial este año

La rebaja de las tasas de interés también fue un tema de discusión, pero sobre este tema, los economistas le plantearon al Gobierno que no hay avidez por créditos por más que la tasa haya bajado. "Las empresas tienen que ver que se revierte el ciclo para endeudarse o usar incluso su capital propio para invertir", dijeron en un banco.

Tranquilidad cambiaria

Algunos de los economistas hicieron consultas específicas sobre cómo está funcionando el programa financiero  y las respuestas, tanto de Braun como de Bausili, fueron tranquilizadoras. Plantearon que la refinanciación de la deuda en pesos es alta y que ello les permitirá guardar los dólares del FMI para cuando sea necesario.

"No hay preocupación en el corto plazo por el dólar, pero el escenario político presenta una dicotomía tan grande que es muy disruptiva a la hora de prever inversiones", observó uno de los economistas al Gobierno.

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