Percepción negativa: el riesgo país argentino se duplicó en 2018. (AP)
Percepción negativa: el riesgo país argentino se duplicó en 2018. (AP)

El riesgo país de la Argentina volvió a subir este viernes y durante la mañana alcanzó los 773 puntos básicos, cerca del récord de 783 unidades del pasado 4 de septiembre. Luego recortó el alza, a 762 puntos, aunque mantuvo una suba de 2% respecto del jueves, y de 117% desde que empezó el año, cuando marcaba 351 enteros.

Claramente por encima de los 700 puntos básicos, este índice que mide el diferencial de tasa de la deuda emergente respecto de los bonos del Tesoro de EEUU deja en evidencia la imposibilidad de la Argentina de financiar su déficit público sin el socorro del Fondo Monetario Internacional.

Christian Buteler, titular de Buteler Servicios Financieros, consideró "realmente preocupa bastante y es peligroso que se siga manteniendo en estos valores, cuando hace 30 días se esperaba perforar el piso de los 600 puntos. Hay una gran falta de confianza que no se puede recuperar. Está faltando un shock de confianza, y cuando la credibilidad se pierde es mayor el tiempo que cuesta recuperarla".

Las condiciones financieras se endurecieron para todas las economías emergentes, pero golpean más a la Argentina

"El Gobierno puede mostrar que hace dos meses y medio viene cumpliendo con la meta monetaria y tiene el dólar relativamente controlado. Y desde el lado del Tesoro puede exhibirse el cumplimiento con la meta fiscal. Son argumentos fuertes para generar confianza", apuntó Buteler a Infobae. Pero advirtió que también "hay voces que proponen repactar las condiciones del acuerdo con el FMI, una inflación que no afloja sobre 45% y una caída de reservas continua".

Nery Persichini, gerente de Inversiones de GMA Capital, indicó que "los bonos de mediano plazo están 'pesados' desde hace meses, castigados por un riesgo país de más 700 puntos básicos producto de la incertidumbre política y las dudas sobre el regreso argentino a los mercados de deuda en 2020″, sintetizó

Hoy los rendimientos del bono del Tesoro de EEUU a 10 años se sitúan en 2,89% anual (289 puntos básicos). Argentina precisaría reducir su riesgo país a 300 puntos básicos, para recortar las tasas de sus emisiones soberanas a un 6% anual en dólares, un rendimiento muy alto respecto del que pagan otras economías, pero relativamente accesible para el futuro repago de la deuda.

Argentina tiene menos de dos años para alcanzar dicho objetivo, pues el acuerdo con el FMI garantiza el pago de la deuda hasta 2020. El riesgo país en el nivel más alto en cuatro años -marcaba 800 unidades el 17 de diciembre de 2014- expresa el nivel de desconfianza de los inversores sobre la posibilidad de volver a los mercados voluntarios de crédito.

DEBILIDAD DOMÉSTICA, RIESGO POLÍTICO Y AVERSIÓN GLOBAL

"Las elecciones de 2019 van a tener su peso en el riesgo país, pero todavía no está totalmente en los precios (de los bonos) la parte política. Aún no se sabe quién se presentará. Y así como hay miedo a la vuelta al pasado, también hay miedo a continuar con el presente, porque el Gobierno tiene escasos logros que defender", razonó Christian Buteler, y recordó que el salto cambiario y del riesgo país en 2018 "pasaron mucho antes de pensar en las elecciones".

A las dificultades propias de la economía argentina se suma la aversión al riesgo inversor propiciado por los indicadores financieros en el exterior.

En ese sentido, el Dow Jones de Industriales de Wall Street se desploma más de 5% en el transcurso de diciembre, mientras que se amplía la demanda por bonos del Tesoro norteamericano, como cobertura, y se desarman posiciones en títulos públicos y acciones de países emergentes, como la Argentina.

La mayor demanda impulsa la suba de precios de los Treasuries en el mercado secundario. Como en el mercado de renta fija los precios evolucionan en sentido contrario a los rendimientos, la tasa de interés baja.

El riesgo país argentino se disparó más de 400 puntos, un 117% en lo que va de 2018

Con los bonos emergentes, como los de Argentina, sucede lo contrario: ceden las cotizaciones y la tasa implícita sube -ahora por encima del 10% anual en dólares para los títulos públicos con vencimiento posterior a 2020-, lo que amplifica más la brecha de rendimientos con la deuda norteamericana, es decir, el llamado riesgo país.

Nery Persichini subrayó que "el riesgo de continuidad y recrudecimiento de la 'guerra comercial' entre EEUU y China, las dos economías más importantes del mundo, sigue latente luego de las que las sensaciones positivas del G-20 se desvanecieran rápidamente".

Añadió que "esta situación generó nerviosismo en los mercados. Los inversores se refugiaron en bonos del Tesoro estadounidense, hecho que potenció los efectos derivados de la política monetaria" de la Reserva Federal de los EEUU.

Para Christian Buteler "tenemos una relación de 90% de condiciones locales y 10% internacionales. Porque las internacionales están para todos los países, sin embargo a nosotros nos pega más que los demás en la comparación regional, salvo Venezuela que está caída del mapa. El riesgo país argentino subió mucho más que el de Turquía o Brasil, también economías que presentaron serios problemas este año", refirió Buteler.

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