Las ineficiencias en el gasto público son más altas en la Argentina que en el resto de la región (AP)
Las ineficiencias en el gasto público son más altas en la Argentina que en el resto de la región (AP)

Los países de América Latina pierden miles de millones de dólares por año en gastos públicos ineficientes. Un estudio publicado este lunes por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estimó que ese "malgasto" en la región asciende a cerca del 4,4% del PBI y representa, en promedio, alrededor del 16% del gasto público.

Sin embargo, las estimaciones varían según los países, y la Argentina se ubicó en el primer lugar: con ineficiencias potenciales de 7,2% del PBI. El país mejor posicionado, en tanto, fue Chile con un mínimo del 1,8% de su PBI.

La Argentina se ubicó en el primer lugar: con ineficiencias potenciales de 7,2% del PBI

"La estimación promedio del 4,4% del PBI es mayor que el gasto corriente promedio en salud (4,1%) y casi tan grande como el gasto promedio en educación (4,8%) en la región", detalló el BID en su informe. Con un total de USD 220.000 millones, las ineficiencias regionales, por ejemplo, superan el PBI total de Perú y casi equivalen al total del PBI de Chile.

"Corregir estas ineficiencias sería más que suficiente para eliminar la brecha de la extrema pobreza e incluso para disminuir la pobreza moderada en numerosos países. O bien los ahorros se podrían utilizar para construir 1.225 hospitales con 200 camas, unos 47 hospitales más al año en cada uno de los 26 países", agregó la publicación del banco titulada "Mejor Gasto para Mejores Vidas: Cómo Pueden América Latina y el Caribe Hacer Más con Menos".

El organismo internacional se mostró en contra de los recortes generalizados y a favor de un gasto "inteligente" que mejore la eficiencia en áreas críticas del sector público. "La buena noticia es que podemos mejorar las vidas de nuestros ciudadanos no mediante gastos más elevados sino más eficientes", dijo el economista jefe del BID, Alejandro Izquierdo.

De acuerdo al informe, entre 2007 y 2014 todos los países experimentaron una mayor preferencia por el gasto público, lo que aumentó las preocupaciones acerca de la sostenibilidad fiscal. Pero no todos los países evolucionaron de la misma manera: "Mientras que Colombia incrementó su gasto público de forma moderada, la Argentina 'viajó' una larga distancia en términos de su apetito por el gasto público (que, para ser precisos, se ha desplazado desde un nivel bajo de preferencia de gasto, de acuerdo con su grado de desarrollo, hacia un nivel alto)", precisaron.

La buena noticia es que podemos mejorar las vidas de nuestros ciudadanos no mediante gastos más elevados sino más eficientes

En América Latina y el Caribe, el gasto público consolidado actualmente ronda en promedio a un 29,7% del PBI, casi 6 puntos porcentuales más que a principios de los años 2000. El gasto oscila entre más del 35% del PBI en Argentina y Brasil y menos del 20% en la República Dominicana y Guatemala.

El BID se mostró en contra de los recortes de gasto generalizados (Adrian Escandar)
El BID se mostró en contra de los recortes de gasto generalizados (Adrian Escandar)

"Tras la crisis financiera global de 2007-2008, muchos países de la región vieron catapultarse sus ingresos por la venta de materias primas y elevaron sus gastos en áreas tales como salarios en el sector público y pensiones, que son difíciles de revertir. Esos gobiernos ahora necesitan sacar el máximo provecho posibles de sus ingresos tributarios", explicó el informe. Y destacó que Chile y Perú tienen la mejor calidad de gasto, con costos de ineficiencias que llegan al 1,8% y 2,5% del PBI, respectivamente.

De acuerdo con la publicación, los países de América Latina y el Caribe gastan cuatro veces más en la población de mayor edad que en la más joven. "De mantenerse en los actuales niveles, los regímenes de pensiones y de salud podrían aumentar del actual 35% del presupuesto al 78% en 2065, poniendo la sustentabilidad fiscal en riesgo. Ese escenario también podría restar recursos a otras prioridades, tales como el desarrollo del capital humano y de infraestructura, elementos indispensables para sostener el crecimiento económico en el tiempo", advirtió la publicación del BID.

La Argentina es un "caso emblemático" de dependencia de las prestaciones sociales e insostenibilidad como resultado de un alto crecimiento, según el estudio. Los hogares argentinos que dependen de las ayudas sociales pasaron desde menos del 10% en los años noventa a más del 40% hacia 2010, con lo cual el gasto en jubilaciones se incrementó hasta un nivel "altamente insostenible a largo plazo".

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