El presidente del BCRA, Luis Caputo (Adrián Escandar)
El presidente del BCRA, Luis Caputo (Adrián Escandar)

Luego de estabilizar el dólar, el próximo objetivo que tiene el presidente del Banco Central, Luis "Toto" Caputo, es reducir el stock de Lebac, desarmar la "bomba de tiempo" en la que se han transformado estos títulos por los fuertes vencimientos que se acumulan y además las tasas de interés todavía al 46% anual.

El stock de Lebac se redujo desde 1,2 billones a cerca de $900.000 millones desde que arrancó la crisis cambiaria. Además, medido en dólares el stock en divisas también cayó sustancialmente y ahora ya equivale a poco más de 30.000 millones de dólares.

El objetivo del Central sería tener cerrada la negociación antes de la próxima licitación de Lebac, en dos semanas

La negociación del Central se está llevando adelante con un grupo de bancos internacionales. Según consignó hoy la agencia Bloomberg, se habla de un préstamo "repo" de alrededor de USD 5.000 millones. Esos dólares se cambiarían a pesos para rescatar unas $ 140.000 millones. Y las divisas a su vez quedarían como resguardo en caso de que los inversores que desarmaron sus posiciones quieran volver a dolarizarse, que es lo más probable.

Pero no todos están de acuerdo con el planteo que realiza el Central. Algunos bancos consideran que las Lebac ya dejaron de ser un problema, porque la mayor parte se encuentra en poder de las propias entidades financieras. Por lo tanto, el peligro estaría reducido a alrededor del 20% del stock actual, menos de $200.000 millones.

Se habla de un préstamo “repo” de alrededor de USD 5.000 millones. Esos dólares se cambiarían a pesos para rescatar unas $ 140.000 millones

El objetivo del Central sería tener cerrada la negociación antes de la próxima licitación de Lebac, en dos semanas. En ese nuevo "Super Martes" vencen $528.000 millones y lo más probable es que al menos un 2o% ó 25% no se renueve, lo cual volvería a generar presiones cambiarias.

Para adelantarse a esta situación se estaría trabajando en esta opción de acelerar la colocación de deuda entre grandes entidades. No habría tiempo, en cambio, a seguir el camino planteado por el FMI, que consistía en achicar en forma mucho más gradual el stock de Lebac.

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