FMI (AP)
FMI (AP)

Luego de otra mañana de reuniones técnicas en la sede del Fondo Monetario Internacional (FMI), el organismo multilateral renovó este mediodía la expectativa de alcanzar muy pronto un acuerdo con la Argentina para el otorgamiento del crédito stand by que pidió el Gobierno con el fin de hacer frente a sus necesidades financieras en un momento delicado de la gestión de Mauricio Macri.

Según afirmó un vocero del Fondo, en una declaración a la que tuvo acceso Infobae, las negociaciones en la capital norteamericana "progresan bien". Y señaló que ambos equipos "están trabajando mano a mano para alcanzar una rápida conclusión" de las tratativas.

El vocero no se explayó en los detalles de la negociación ni especificó plazos para su culminación, pero valoró que tienen como finalidad "ayudar a consolidar los esfuerzos dirigidos a fortalecer la economía argentina".

El organismo expresó ya en múltiples oportunidades su respaldo al programa económico del Gobierno y, según pudo saber Infobae, es muy probable que la directora gerente del FMI, la francesa Christine Lagarde, vuelva a referirse este fin de semana, durante la cumbre del G-7 en Canadá, a la situación en la Argentina y al acuerdo que se negocia por estas horas en la capital estadounidense.

Avanzada en DC

Funcionarios de Hacienda y de Finanzas están nuevamente en Washington desde hace un par de días ultimando detalles y mañana se vuelven a Buenos Aires. El ministro Dujovne podría viajar a la capital norteamericana la semana que viene o la siguiente para la firma del acuerdo si las negociaciones avanzan con la celeridad que desea el Gobierno.

Dujovne y Lagarde se saludan en Washington (Reuters)
Dujovne y Lagarde se saludan en Washington (Reuters)

En esas tratativas están inmersos el viceministro de Hacienda, Sebastián Galiani, el jefe de asesores Guido Sandleris, el secretario Rodrigo Pena y el número dos de Finanzas, Santiago Bausili. Desde hace varias semanas este equipo va y viene entre Buenos Aires y Washington, llevando y trayendo los números y las metas del Gobierno e informando a sus jefes sobre los avances de la negociación.

Las reuniones con los técnicos del FMI, encabezados por el italiano Roberto Cardarelli, el economista a cargo del monitoreo del caso argentino dentro del organismo, se mantienen a puertas cerradas en la sede del FMI sobre la calle 19 de esta capital y con un cuidado especial en que no trascienda el menor detalle. El Gobierno había estimado que el período de revisión de números y metas hasta a la firma de un acuerdo podía llevar unas seis semanas, y quizá menos.

El organismo multilateral renovó este mediodía la expectativa de alcanzar muy pronto un acuerdo con la Argentina para el otorgamiento del crédito stand by

El punto de partida formal lo dio la titular del Fondo, Christine Lagarde, el pasado 18 de este mes cuando informó al directorio del FMI sobre el pedido de asistencia argentino y se dio luz verde al inicio de las tratativas para un acuerdo stand by de "acceso excepcional", según se indicó, lo que significa que la Argentina podría recibir un crédito superior al que le correspondería por su cuota país y en línea con la aspiración oficial de obtener unos 30.000 millones de dólares de financiamiento a baja tasa.

Con ese respaldo, confían en la Casa Rosada, el programa económico quedaría más protegido de las turbulencias del mercado. Y el oficialismo podría encarar el próximo período con un escenario de mayor previsibilidad, más allá del trago amargo que supondrá el ajuste inevitable.

Guido Sandleris, Santiago Bausili y Rodrigo Pena
Guido Sandleris, Santiago Bausili y Rodrigo Pena

El Gobierno afina con el FMI las metas de déficit e inflación para este año y el que viene. Estos serían los ejes principales de la negociación en Washington para llegar a compromisos creíbles, que el país pueda cumplir. Otro objetivo, un tipo de cambio más alto con libre flotación del dólar para asimilar tensiones, está parcialmente cumplido luego de la última devaluación. Pero según trascendió, el Fondo no querría que el Banco Central siga perdiendo reservas para defender el valor del peso.