El crecimiento de 2017 fue de 2,8%, el más alto desde 2011″, resaltaron fuentes de Hacienda luego de conocer el dato del Indec del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).

Juan Mario Jorrat, profesor honorario de la Universidad Nacional de Tucumán, observó como auspiciosa la acumulación de 16 meses de crecimiento de la actividad agregada, más allá de algún bache estacional, pero resaltó que "fue la menor reactivación después de las últimas cuatro grandes recesiones desde 1993".

Juan Mario Jorrat: “Fue la menor reactivación después de las últimas 4 grandes recesiones desde 1993”

En diciembre, la variación respecto de igual mes del año anterior fue de 2% y 0,6% respecto de noviembre.

La expansión de la actividad económica es extendida en prácticamente todos los sectores de la economía: 13 de 15 sectores crecieron en el año.

El aumento fue impulsado en términos relativos por pesca 14,2%, construcción 10%, que está en el séptimo mes consecutivo creciendo a un ritmo de dos dígitos, intermediación financiera 5,1% y agricultura y ganadería 4,5 por ciento.

Ese desempeño de la actividad agregada tuvo su correlato en el aumento del empleo registrado, a un ritmo de 2,2% en el ámbito privado y 1,2% en el conjunto de la administración pública.

Por debajo del Presupuesto

Las previsiones corregidas por el equipo económico daban cuenta de un aumento del 3%, en el límite máximo para no tener que pagar en el corriente año el cupón del PBI que incluyen gran parte de los bonos de la deuda entregados en canjes por los títulos en default, principalmente en 2005 y 2010.

Pero a diferencia de la meta fiscal que se sobre cumplió en dos décimas de puntos porcentuales, y en línea con el desvío en el objetivo de inflación, en el último año también se incumplió la pauta de crecimiento.

Para el corriente año el Presupuesto proyecta una expansión del 3,5%, la cual por ahora se ubica alejada de los pronósticos más conservadores de las consultoras privadas y de los economistas del Fondo Monetario Internacional.

De todas formas, en el equipo económico confían en alcanzar el nuevo objetivo, tanto porque el crecimiento de los socios comerciales se proyecta más robusto que el año anterior, como por el alto nivel que alcanzó en diciembre, incluso superior al pico anotado en junio de 2015, en ese caso en valores corregidos por estacionalidad.

El jefe de Asesores del Ministerio de Hacienda, Guido Sandleris, destacó que "no hay que perder de vista que apenas llevan dos años de Gobierno, con un primer año de transición, un segundo bueno y un 2018 que será mejor".

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Arrastre estadístico insuficiente

Los economistas del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) estimaron que "el nivel de crecimiento de la actividad económica para 2018 tiene un piso resultante del arrastre estadístico. De mantenerse el nivel de actividad del último trimestre para los próximos 12 meses, se obtendría un crecimiento por arrastre estadístico de 0,89 por ciento".

Sin embargo, ese efecto resultaría insuficiente para alcanzar la nueva meta de 3,5% de expansión, con un crecimiento neto para el nuevo año de un 2,6%, según las proyecciones del mercado.

Por caso, Ecolatina considera que "las perspectivas de expansión de la actividad en 2018 son acotadas, porque si bien el elevado arrastre estadístico que deja el último trimestre de 2017 (en torno del 1%) y una expansión significativa de la economía brasileña (rozaría el 3%) tras varios años de caída o estancamiento, actúan a favor, la política fiscal y monetaria contractiva, sumado a la aceleración de la inflación (por ajustes de tarifas y del tipo de cambio) y la aparición de dos shocks exógenos negativos (incertidumbre en los mercados financieros y sequía que redujo la producción agropecuaria de la región pampeana), operan en contra".