La queja de la mejor tenista del mundo, Aryna Sabalenka, por el olor a marihuana en el US Open: el pedido a la jueza de silla

La campeona bielorrusa debió interrumpir su saque por las molestias que le ocasionó el fuerte aroma a cannabis que invadió el estadio

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El olor a marihuana en el US Open volvió a generar reclamos entre los tenistas y quedó expuesto durante la jornada en la que Aryna Sabalenka avanzó a los octavos de final. La número uno del mundo interrumpió su partido ante Kamilla Rakhimova para pedir la intervención de la jueza de silla Eva Asderaki-Moore, después de identificar un fuerte aroma procedente de uno de los sectores cercanos a la cancha.

La bielorrusa, doble campeona defensora del torneo, venció a la jugadora uzbeka ubicada en el puesto 92 del ranking de la WTA por 6-3 y 6-4, tras una hora y 28 minutos. El episodio ocurrió en el Louis Armstrong Stadium, donde Sabalenka detectó el olor a cannabis durante los primeros juegos y señaló hacia la tribuna mientras esperaba para sacar.

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La situación se produjo en el tercer juego del encuentro, cuando Sabalenka detuvo la acción pese a que controlaba el desarrollo del partido. La transmisión mostró sus gestos de disgusto mientras miraba hacia el fondo de la pista, del lado desde el que realizaba el saque, antes de acercarse a la árbitra griega. La conversación dejó claro el motivo de la interrupción. “Alguien está fumando marihuana. ¿Te importaría, porque (el olor) es muy fuerte?”, solicitó la tenista la intervención de la autoridad. La jueza hizo señas hacia la zona que había indicado la bielorrusa para advertir a los asistentes.

Aryna Sabalenka frenó el partido tras detectar olor a marihuana en el US Open (REUTERS/Eduardo Munoz)
Aryna Sabalenka frenó el partido tras detectar olor a marihuana en el US Open (REUTERS/Eduardo Munoz)

Sabalenka no volvió a detener el duelo luego de aquel reclamo y terminó por asegurar su clasificación. La escena, de todos modos, reabrió un debate que acompaña al certamen desde hace varias ediciones y que volvió a tomar fuerza por las quejas de otros jugadores.

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El consumo de cannabis es legal en Nueva York para las personas mayores de 21 años, una situación perceptible en distintos puntos de Manhattan. Dentro del complejo de Flushing Meadows, instalado en el parque Corona, fumar está prohibido, aunque el olor puede llegar a las canchas desde las gradas o desde sectores exteriores.

La líder del ranking mundial mantuvo el control deportivo frente a Rakhimova, aunque reconoció que el episodio desplazó por unos minutos su atención. Cuando recibió una consulta sobre la altura de su nivel en el partido, respondió con una ironía que reflejó cuánto la había afectado la situación. “Ahora solo puedo pensar en lo de la hierba. Si van a seguir fumando, puede que me coloque”, dijo entre risas la tenista ante la primera inquietud sobre el tema.

Luego, Sabalenka pidió: “Chicos, pueden hacer lo que quieran, fumar lo que quieran y relajarse todo lo que puedan, pero, por favor, no lo hagan cerca de las canchas de tenis. Es un poco complicado lidiar con ese olor cuando intentas competir al máximo nivel”, completó con ironía.

La bielorrusa apuntó hacia un sector del estadio para informarle la situación a la árbitra (REUTERS/Eduardo Munoz)
La bielorrusa apuntó hacia un sector del estadio para informarle la situación a la árbitra (REUTERS/Eduardo Munoz)

La bielorrusa llegó a Nueva York como vigente campeona del Abierto de Estados Unidos y también había conquistado el torneo en 2024. Su continuidad en la cima de la clasificación dependerá de la actuación de Elena Rybakina durante el certamen. La próxima rival de Sabalenka saldrá del cruce entre la rusa Diana Shnaider y la británica Taylor Townsend. Mientras aguarda esa definición, la número uno deberá continuar su recorrido en un torneo donde las condiciones fuera de la cancha también ocuparon parte de la conversación.

El reclamo de Sabalenka no fue el único que se escuchó durante la jornada. Horas antes, Adrian Mannarino había cuestionado el olor a marihuana, el movimiento de espectadores y el ruido alrededor de las canchas tras perder frente a Alexander Bublik. El kazajo se impuso por 6-3, 6-1 y 6-1, y el francés aprovechó su eliminación para cuestionar a la organización del Grand Slam.

La observación más dura del jugador estuvo dirigida al ambiente general del complejo y a las distracciones que, según planteó, afectan a quienes están en competencia. “Huele a marihuana en la cancha, se está convirtiendo en un zoológico. Son condiciones realmente inusuales. La gente entra como le da la gana, se mueve, habla... El torneo lo tolera, no sé si es lo mejor para los jugadores y para el deporte en general. Creo que hay muchas reglas que se podrían cambiar en el tenis, pero esta sin duda no es la que debería haberse cambiado ahora mismo”.

Pese a la distracción, Aryna Sabalenka derrotó a Kamilla Rakhimova y avanzó a los octavos de final del US Open (AP Foto/Heather Khalifa)
Pese a la distracción, Aryna Sabalenka derrotó a Kamilla Rakhimova y avanzó a los octavos de final del US Open (AP Foto/Heather Khalifa)

La presencia del olor a marihuana en las canchas del US Open no es una novedad. Durante la edición de 2022, el asunto ya había sido uno de los temas comentados entre los participantes, con jugadores que manifestaron molestias por el humo que llegaba a las pistas. En 2023, las protestas volvieron a aparecer. La griega Maria Sakkari se dirigió al juez de silla durante un partido y expresó: “El olor, oh Dios mío... Creo que era marihuana y que el olor venía del parque”.

Más tarde, Sakkari explicó que el carácter abierto del predio limitaba la capacidad de controlar lo que ocurría en los alrededores. “No podemos controlarlo, hay un parque detrás y la gente puede hacer lo que quiera. A veces huele a comida, a veces huele a cigarrillo, a veces huele a marihuana, es algo que no podemos controlar porque estamos en un espacio abierto”.

El antecedente también alcanzó a Nick Kyrgios en 2021. El australiano se mostró especialmente molesto porque padece asma y consideró que el humo complicaba su respiración durante los puntos más exigentes de un partido. “La gente no lo sabe, pero soy asmático. Cuando corro de lado a lado me cuesta respirar y la marihuana, posiblemente, no sea algo que quiero respirar entre puntos. Si fueran olores de comida, no me quejaría”, declaró en ese entonces.

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