Fue el heredero de Hamilton, ganó 5 carreras seguidas y hoy lidera el campeonato: quién es Kimi Antonelli

Construyó su temporada entre récords, un perfil juvenil que contrasta con su ferocidad en pista y una advertencia de Wolff que marcó los límites de la guerra interna con George Russell

Kimi Antonelli dejó de ser una promesa en Mercedes y lidera el campeonato de Fórmula 1 con apenas 20 años (REUTERS/Jakub Porzycki)
Kimi Antonelli dejó de ser una promesa en Mercedes y lidera el campeonato de Fórmula 1 con apenas 20 años (REUTERS/Jakub Porzycki)
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Con apenas 20 años, Kimi Antonelli pasó en pocos meses de ser la gran apuesta de Mercedes para reemplazar a Lewis Hamilton a convertirse en líder del campeonato y en una amenaza directa dentro de su propio equipo.

Según contó GQ, el italiano ya no aparece solo como una promesa de la Fórmula 1, sino como un piloto dispuesto a pelear por todo, incluso contra su compañero George Russell, en la carrera por convertirse en el campeón más joven de la historia de la categoría.

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Un cambio de estatus dentro de Mercedes

Kimi Antonelli entró en la carrera por convertirse en el campeón más joven de la historia de la categoría (REUTERS/Benoit Tessier)
Kimi Antonelli entró en la carrera por convertirse en el campeón más joven de la historia de la categoría (REUTERS/Benoit Tessier)

La escena que marcó ese giro ocurrió en mayo, durante la Sprint del Gran Premio de Canadá, en el circuito Gilles Villeneuve de Montreal. Antonelli peleaba rueda a rueda con Russell por el liderazgo cuando lanzó una maniobra agresiva en la curva 1. GQ describió ese momento como una señal clara de que el italiano ya no estaba conforme con aprender desde atrás.

Tras un primer intento fallido, volvió a atacar unas curvas más tarde. El episodio terminó con Antonelli sobre el césped y con Lando Norris aprovechando el desorden para superarlos. Aunque el joven cayó al tercer puesto, la secuencia dejó expuesta una nueva dinámica puertas adentro de Mercedes.

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“Fue una maniobra realmente sucia”, protestó Antonelli por la radio, todavía dentro del auto y con evidente enojo por la defensa de Russell. Para GQ, ese cruce mostró que la convivencia armónica de la temporada anterior había quedado atrás. En 2026, con un monoplaza competitivo y con Antonelli más asentado, la relación entre veterano y novato entró en otra fase.

GQ y Martin Brundle señalaron que en 2026 comenzó una nueva etapa en Mercedes con Antonelli más asentado y un monoplaza competitivo (REUTERS/Marton Monus)
GQ y Martin Brundle señalaron que en 2026 comenzó una nueva etapa en Mercedes con Antonelli más asentado y un monoplaza competitivo (REUTERS/Marton Monus)

El comentarista Martin Brundle, citado por GQ, resumió el momento con una frase tajante: “Todos acabamos de ver el comienzo de una etapa completamente nueva en Mercedes”.

De heredero de Hamilton a líder del campeonato

El ascenso de Antonelli fue tan rápido como inusual. En su debut en la Fórmula 1 se convirtió en uno de los pilotos más jóvenes de la historia y, además, ocupó uno de los asientos más observados del paddock: el de Hamilton en Mercedes. Según detalló GQ, el equipo alemán lo eligió pese a que no había completado el recorrido tradicional por las categorías previas.

En su segunda temporada, el salto competitivo fue inmediato. Ganó en China y luego encadenó triunfos en Japón, Miami, Canadá y Mónaco. Esa racha lo llevó a la cima del campeonato y lo convirtió en el primer piloto en conseguir sus primeras cinco victorias en cinco Grandes Premios consecutivos. Además, cruzó primero la meta en Bélgica.

Antonelli ganó en China, Japón, Miami, Canadá y Mónaco, y se convirtió en el primer piloto con cinco primeras victorias en cinco Grandes Premios consecutivos (REUTERS/Jakub Porzycki)
Antonelli ganó en China, Japón, Miami, Canadá y Mónaco, y se convirtió en el primer piloto con cinco primeras victorias en cinco Grandes Premios consecutivos (REUTERS/Jakub Porzycki)

Ese cambio de posición también alteró su perspectiva. “A veces perseguir es muy bonito y emocionante. Pero, a la larga, estar siempre persiguiendo puede volverse más estresante”, dijo Antonelli en una entrevista exclusiva con GQ. Ya desde el liderazgo, planteó otra mirada sobre la presión del campeonato: “Creo que estar al frente es, en realidad, una posición muy buena”.

La dimensión del fenómeno excede los resultados. Para Italia, su campaña representa la posibilidad concreta de volver a tener a un piloto propio en la cima después de décadas. Según GQ, el joven de Bolonia pasó de ser una promesa precoz a ocupar un lugar central en el imaginario de los fanáticos italianos y de Mercedes.

Un perfil juvenil con mentalidad de depredador

Fuera del auto, Antonelli todavía proyecta una imagen distante de la del campeón consagrado. GQ lo retrató como un joven de apariencia adolescente, con cabello desordenado, sonrisa amplia y un collar con una cola de ballena que se volvió parte de su identidad pública. El detalle no es menor: el objeto, regalo de su madre, terminó convertido en amuleto y hasta impulsó ventas de collares similares entre sus seguidores.

Toto Wolff describió a Antonelli como un joven sereno fuera del auto y como un competidor que se aísla por completo en carrera (REUTERS/Jakub Porzycki)
Toto Wolff describió a Antonelli como un joven sereno fuera del auto y como un competidor que se aísla por completo en carrera (REUTERS/Jakub Porzycki)

La nota también expone el contraste entre ese perfil juvenil y su intensidad en pista. Tras ganar en Mónaco, mientras otros pilotos habrían elegido una celebración ruidosa, Antonelli fue a la cena oficial y luego regresó al hotel a dormir. Al día siguiente, Toto Wolff lo invitó a pasar la tarde con su familia en un barco. “Tiene 20 años, pero parece de 16. Solo quería estar en un ambiente familiar. Para mí fue casi surrealista”, dijo el jefe de Mercedes a GQ.

Ese costado tranquilo convive con otro mucho más feroz cuando baja la visera. Wolff contó que el italiano parece habitar “dos dimensiones mentales paralelas” y que, en modo carrera, se aísla por completo. Esa capacidad de desconexión competitiva explica, en parte, por qué el cruce con Russell no fue un exabrupto aislado, sino la manifestación de un instinto que Antonelli arrastra desde el karting.

La advertencia de Wolff y las reglas internas

El conflicto en Canadá obligó a Mercedes a fijar límites. Después de las quejas insistentes por radio, Wolff intervino para cortar la escalada. “Kimi, concéntrate en manejar y deja de quejarte por radio”, le ordenó, según reconstruyó GQ. Más tarde, ya con ambos pilotos frente a frente, dejó claro el marco de convivencia para la pelea interna.

Mercedes fijó reglas internas para la pelea entre Antonelli y Russell y Toto Wolff les advirtió que no pueden chocar (EFE/EPA/CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH)
Mercedes fijó reglas internas para la pelea entre Antonelli y Russell y Toto Wolff les advirtió que no pueden chocar (EFE/EPA/CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH)

“No pueden esperar que el otro auto les haga favores”, les dijo Wolff a Antonelli y Russell. La definición central fue todavía más directa: “Pero no pueden chocar”.

Para el jefe de Mercedes, el recuerdo del duelo entre Hamilton y Nico Rosberg en 2016 sigue funcionando como advertencia. Por eso, la prioridad del equipo es evitar que una disputa por el título deteriore la estructura deportiva y la imagen de la marca.

Un mes después, en Austria, GQ encontró a un Antonelli más alineado con ese mensaje. El italiano aceptó que la lucha con Russell será inevitable y dejó una frase que sintetiza el nuevo escenario: “Los dos somos conscientes de que tendremos que luchar entre nosotros”.

Una historia familiar distinta a la de otros prodigios

El padre de Antonelli no quería que su hijo corriera por su conocimiento de los costos, las frustraciones y la política del automovilismo (REUTERS/Jakub Porzycki)
El padre de Antonelli no quería que su hijo corriera por su conocimiento de los costos, las frustraciones y la política del automovilismo (REUTERS/Jakub Porzycki)

La formación de Antonelli también lo distingue de otros jóvenes talentos. Su padre, Marco Antonelli, compitió en autos de turismo y luego fundó Antonelli Motorsport en San Marino. Conocía de cerca los costos, las frustraciones y la política del automovilismo, y por eso inicialmente no quería que su hijo corriera.

“Mi padre no quería que corriera”, contó Kimi a GQ, al recordar sus primeros años. Aun así, el contacto con los kartings cambió el rumbo. A los cinco años manejó uno por primera vez y nunca se detuvo. “Recuerdo que me encantaba la sensación de velocidad y la adrenalina”, afirmó.

Antonelli lidera el campeonato mundial y puede quebrar una marca histórica si mantiene el ritmo competitivo (REUTERS/Sarah Meyssonnier)
Antonelli lidera el campeonato mundial y puede quebrar una marca histórica si mantiene el ritmo competitivo (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

Ese impulso natural llamó la atención de Mercedes, que lo incorporó a su academia cuando tenía 12 años. Ferrari también lo había seguido de cerca, pero retrocedió por la dificultad de acompañar una apuesta tan temprana. Mercedes, en cambio, avanzó.

Antonelli lidera el campeonato mundial y tiene por delante la posibilidad de quebrar una marca histórica si sostiene el ritmo. Su padre resume la lógica con una frase que funciona como credo competitivo y como advertencia para el futuro inmediato: “Está bien tener amigos fuera de la pista, pero cuando estás corriendo no puedes tenerlos”.

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