Agregar Infobae enGoogle

El famoso artista argentino que ganó por nocaut su primera pelea de boxeo a puño limpio: la polémica que desató

El cantante Zaramay se impuso en el tercer round ante “el Diamante”. Su vínculo con los deportes de contacto

El artista urbano salió airoso de su pelea e Pehuajó

Guardar

El cantante de trap Agustín Carlos Roberto García, conocido artísticamente como Zaramay, dio un paso fuera de los escenarios este sábado y venció a su rival, apodado “El Diamante”, por nocaut en el tercer round de una pelea de boxeo a puño limpio —también conocida como bare knuckle— celebrada en Pehuajó, provincia de Buenos Aires. El combate generó tanto entusiasmo entre sus seguidores como críticas de referentes del mundo de las artes marciales mixtas.

La victoria del artista de 32 años no tardó en circular por las redes sociales. Pero junto con los festejos llegaron también las dudas. Seba Jusco, peleador de MMA, cuestionó públicamente la autenticidad del encuentro: “No sé cuánta plata les habrán puesto, pero eso fue cualquier cosa”, sostuvo, al tiempo que afirmó que Zaramay “no entró ni una piña” y que su rival “se dejó perder”. Los comentarios en redes acompañaron esa lectura escéptica: varios usuarios señalaron que el oponente apenas respondió durante el combate.

PUBLICIDAD

Qué es el <i>bare knuckle</i> o boxeo a puño limpio

La modalidad en la que compitió Zaramay tiene siglos de historia. El bare knuckle, o boxeo a puño limpio, es una disciplina en la que los peleadores se enfrentan sin guantes —o con vendas mínimas en las manos—, lo que lo diferencia del boxeo convencional y le otorga un carácter más crudo y de mayor riesgo para los combatientes. Sus orígenes se remontan a la Gran Bretaña del siglo XVIII, mucho antes de que el Marqués de Queensberry estableciera las reglas modernas del boxeo en 1867.

A diferencia del boxeo con guantes, donde el acolchado permite golpear con mayor frecuencia y fuerza sin tanto daño inmediato para el puño, en el boxeo a puño limpio los peleadores tienden a golpear con menos volumen pero con mayor precisión, ya que un golpe mal dado puede lastimar tanto al atacante como al atacado. Los combates suelen ser más cortos en duración efectiva y los nocauts, más contundentes. En los últimos años, la disciplina vivió un resurgimiento a nivel global con organizaciones como la Bare Knuckle Fighting Championship (BKFC) en Estados Unidos, que la convirtió en un espectáculo masivo con transmisiones en plataformas digitales.

PUBLICIDAD

El primer triunfo a tres rounds del cantante Zaramay en "boxeo sucio"
Zaramay, sobre el ring y frente al micrófono

De la música callejera al ring

Zaramay no llegó al boxeo de manera improvisada. Oriundo de Villa Ballester, en el partido bonaerense de San Martín, el artista se autodenomina “el jefe del malianteo” —subgénero del reggaetón vinculado a la cultura callejera con raíces en Puerto Rico— y lleva años construyendo una imagen que mezcla la música con el mundo del combate.

Su carrera musical despegó con fuerza en 2020, cuando el productor Bizarrap lo convocó para la BZRP Music Session #31, que acumula más de 140 millones de reproducciones en YouTube y llegó al número uno del Billboard Argentina Hot 100. Ese lanzamiento lo catapultó a una gira de tres meses por España en 2021 y a presentaciones en México, Chile y Uruguay, entre otros países.

Pero su trayectoria también estuvo marcada por la controversia. En febrero de 2021, fue detenido en Rosario por “intimidación pública y tenencia de armas de fuego” luego de publicar en Instagram fotos en las que posaba con un arsenal junto a personas vinculadas a la banda narco Los Monos. Pasó 30 días en la cárcel de Piñero antes de obtener la libertad condicional a cambio del pago de una multa de 500.000 pesos, un pedido de disculpas público y la donación de bienes a una asociación civil. Al salir, lejos de bajar el perfil, lanzó una canción con un videoclip que recreaba su liberación.

Su vínculo con los deportes de combate tampoco es nuevo. En 2023 comenzó a entrenar boxeo con mayor regularidad. Ese año, la cuenta de Instagram “MMA argento” publicó un video de una de sus exhibiciones en el Santos Club, donde los observadores destacaron que el cantante se mostró “estático, dinámico y por momentos soltando la zurda en punta con mucha potencia”. Fue entonces cuando empezó a tomar forma la idea de una pelea formal.

Una victoria con polémica

El combate en Pehuajó dejó, más allá del resultado, una estela de debate. La actuación de “El Diamante” —que según varios comentaristas apenas intentó conectar golpes— alimentó las sospechas de que el encuentro pudo haber sido arreglado. “Ni una mano le tira el gordo” y “Le prohibieron las manos al otro, ni Mayweather arregla tanto” fueron algunas de las reacciones que circularon en X tras la difusión del video del combate.

La polémica se suma a una larga lista de episodios que rodean la figura de Zaramay, un artista que desde sus inicios apostó por jugar con los límites. Su enfrentamiento mediático con L-Gante —que derivó en canciones cruzadas y acusaciones públicas de ambos lados— es quizás el capítulo más recordado de esa historia de roces con el mundo del espectáculo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD