Qué significa el gesto que le hizo el técnico de Egipto al árbitro durante la derrota ante Argentina en el Mundial 2026

El movimiento que Hossam Hassan le realizó al árbitro Francois Letexier tras el tercer gol incluyó los brazos cruzados en forma de aspa a la altura de las muñecas

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Mundial 2026 - Argentina 3 - Egipto 2

En medio del partido entre Argentina y Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, el entrenador del seleccionado africano, Hossam Hassan, realizó un gesto que pocos reconocieron al instante: cruzó los brazos a la altura de las muñecas frente al árbitro francés Francois Letexier. No fue un ademán espontáneo ni una reacción improvisada. Detrás de esa seña hay un protocolo aprobado por la FIFA para denunciar actos de racismo dentro del campo de juego.

El momento ocurrió en el minuto 93, segundos después del tercer gol de Argentina convertido por Enzo Fernández, en medio de las protestas del cuerpo técnico egipcio por presuntos gestos racistas provenientes de la platea más cercana al banco de suplentes. Fue entonces cuando Hassan ejecutó la seña ante Letexier, lo que le valió una tarjeta amarilla en un final con tensión a flor de piel.

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El gesto no era nuevo en el fútbol de alto nivel. Ya había aparecido en la Champions League, en el partido entre Benfica y Real Madrid, cuando el jugador argentino Gianluca Prestianni fue acusado de emitir un insulto racista al brasileño Vinícius Júnior. Aquella vez, la misma seña de brazos cruzados en forma de aspa fue empleada para activar el protocolo oficial ante el árbitro del encuentro.

Lo que Hassan hizo en Atlanta forma parte de un sistema aprobado por unanimidad en el 74.º Congreso de la FIFA, celebrado en Bangkok en mayo de 2024. Detrás del gesto hay una normativa con sanciones, procedimientos escalonados y un panel de exjugadores que supervisa su aplicación en todo el mundo. A continuación, qué significa cada elemento de ese sistema y qué dijo el entrenador egipcio tras la derrota.

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Qué significa el gesto

Hossam Hassan, entrenador de Egipto, cruzó los brazos a la altura de las muñecas frente al árbitro, la señal oficial de la FIFA para denunciar racismo en el campo de juego (REUTERS/Marco Bello)
Hossam Hassan, entrenador de Egipto, cruzó los brazos a la altura de las muñecas frente al árbitro, la señal oficial de la FIFA para denunciar racismo en el campo de juego (REUTERS/Marco Bello)

El gesto de brazos cruzados en forma de aspa a la altura de las muñecas es la señal oficial de la FIFA para comunicar incidentes de racismo durante un partido. Su diseño responde a una necesidad concreta: que cualquier persona dentro del campo —jugadores, entrenadores u oficiales— pueda alertar al árbitro principal de forma inmediata y sin ambigüedad.

La primera vez que se utilizó fue en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de Colombia 2024, torneo en el que la FIFA lo lanzó oficialmente bajo la campaña “No al Racismo”, aprobada por unanimidad en el 74.º Congreso de la FIFA en Bangkok, Tailandia, como parte de la Iniciativa Global Contra el Racismo, una acción conjunta de la organización y sus 211 asociaciones miembro.

El gesto no es exclusivo de los árbitros. Puede ser ejecutado por los propios futbolistas para indicarle al juez principal que son objeto de insultos racistas.

La intención de la FIFA fue disponer una postura visual universal para que todo el campo reconozca el mensaje de forma automática, sin necesidad de palabras.

Cuál es el protocolo de FIFA contra el racismo

El gesto fue aprobado por unanimidad en el 74.º Congreso de la FIFA en Bangkok y se lanzó por primera vez en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de Colombia 2024 (REUTERS/Jennifer Gauthier)
El gesto fue aprobado por unanimidad en el 74.º Congreso de la FIFA en Bangkok y se lanzó por primera vez en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de Colombia 2024 (REUTERS/Jennifer Gauthier)

La activación del gesto pone en marcha un procedimiento con tres niveles escalonados, de acuerdo con el Código Disciplinario de la FIFA reformado. El árbitro tiene la autoridad para aplicar cada paso según la gravedad y persistencia de los incidentes.

El primer nivel consiste en detener el partido y realizar una advertencia pública, con el anuncio de las razones ante el estadio. Si los comportamientos racistas continúan, se pasa al segundo nivel: la suspensión temporal del encuentro. El tercer y último escalón es el abandono definitivo del partido, tras una nueva advertencia por parte de las autoridades.

La multa máxima en casos de abuso racista fue establecida en 5.000.000 de francos suizos, según las enmiendas aprobadas al Código Disciplinario. Además, el artículo 15 del mismo código obliga a todas las confederaciones y asociaciones miembro a aplicar este procedimiento antidiscriminación de tres pasos, con supervisión directa de la FIFA, que puede apelar decisiones o intervenir cuando sus asociaciones no actúan de manera adecuada.

En los torneos organizados por la FIFA, todos los partidos se evalúan por el riesgo de comportamientos discriminatorios entre los espectadores. A los encuentros de alto riesgo se asignan observadores antidiscriminación que, ante un incidente, presentan informes directamente al Comité Disciplinario. Todas las personas acreditadas —incluidos proveedores, trabajadores independientes y voluntarios— deben firmar el Código de Conducta de Protección y Antidiscriminación de la organización.

Las polémicas declaraciones del entrenador de Egipto tras el partido

Hossam Hassan cuestionó al árbitro, el horario del partido y a la FIFA en la conferencia de prensa posterior al encuentro en Atlanta (REUTERS/Paul Childs)
Hossam Hassan cuestionó al árbitro, el horario del partido y a la FIFA en la conferencia de prensa posterior al encuentro en Atlanta (REUTERS/Paul Childs)

Hossam Hassan es el máximo goleador histórico del seleccionado egipcio y una figura del fútbol de su país. Tras la derrota ante Argentina —que remontó un marcador de 2-0 para ganar 3-2 con goles de Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández—, el entrenador cuestionó públicamente al árbitro y a la propia FIFA en la conferencia de prensa posterior al partido en Atlanta, pero no se refirió al momento del gesto anti racismo.

“El resultado se vio influido por factores internos en el terreno de juego y durante el partido y por factores externos previos al encuentro”, afirmó Hassan. Luego fue más lejos: “Parecía haber habido presión por parte de Argentina sobre el árbitro, lo que condujo a este desenlace; nosotros habíamos expresado nuestras objeciones a este árbitro”.

El técnico cuestionó también el horario del partido, disputado al mediodía en Atlanta, y atribuyó esa decisión a “alguien que nunca ha jugado al fútbol”, en una crítica directa a la FIFA. “Éramos mejores, pero el fútbol no es justo, tal vez ellos quieren que el campeón del mundo y Messi sigan en la Copa del Mundo por el marketing”, sostuvo.

Por el gesto que realizó y por su desmedida protesta al final del encuentro, Letexier le mostró la tarjeta amarilla al entrenador egipcio, en uno de los episodios más tensos del partido. El duelo de cuartos de final de Argentina se disputará el sábado 11 de julio a las 22 horas en Kansas City, ante el ganador del cruce entre Suiza y Colombia.

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