Así nació el corte más famoso de los Mundiales: la estrategia oculta de Ronaldo en Corea-Japón

Entre tratamientos médicos y presión mediática, el goleador brasileño sorprendió con un estilo inédito que influyó en la cultura futbolera y en su propio destino

Guardar
El icónico corte de pelo Cascão de Ronaldo se convirtió en un símbolo de la Copa del Mundo y de la cultura futbolera global (Captura/YouTube)
El icónico corte de pelo Cascão de Ronaldo se convirtió en un símbolo de la Copa del Mundo y de la cultura futbolera global (Captura/YouTube)

En la memoria colectiva del fútbol, pocas imágenes resultan tan reconocibles como la de Ronaldo y su icónico peinado durante el Mundial de Corea-Japón 2002. Aquel “pelo Cascão” —apenas un pequeño copete en la parte frontal de la cabeza, con el resto completamente rapado— definió la estética de ese torneo y se transformó en un símbolo para el delantero.

La decisión de adoptar ese peinado surgió en un contexto de presión máxima. Antes de la semifinal del Mundial, Ronaldo, que ya acumulaba lesiones y contusiones, optó por un cambio de look que, según sus propias palabras, buscaba desviar la atención mediática de sus problemas físicos.

“Yo estaba solo al 60%, así que me rapé la cabeza. Todo el mundo solo hablaba de mi lesión. Y cuando llegué a entrenar con ese pelo, todo el mundo dejó de hablar de la lesión”, relató el delantero en una entrevista recogida por el diario británico The Sun en 2017.

La anécdota, que comenzó como una broma en el vestuario, rápidamente escapó de su control: la imagen de Ronaldo con el corte de Cascão fue replicada por miles de aficionados, tanto niños como adultos, que encontraron en ese gesto una muestra de carácter.

En los días previos a la semifinal contra Turquía, la situación física del ex Inter, Milan y Real Madrid, entre otros, era motivo de inquietud en la selección de Brasil. Había sufrido lesiones musculares recurrentes durante la temporada previa y, tras el exigente partido ante Inglaterra, el goleador sentía dolor en el muslo.

El médico José Luiz Runco explicó en el documental sobre Ronaldo Nazário: “La medicina no es una ciencia exacta y cada caso es diferente. Creo que él juegue, pero no puedo garantizar que eso vaya a suceder”. El propio Runco, junto al seleccionador Luiz Felipe Scolari, compartía la incertidumbre, aunque ambos apostaron por la voluntad de recuperación del delantero.

Ronaldo adoptó su distintivo peinado antes de la semifinal de Corea-Japón 2002 para desviar la atención mediática de sus lesiones físicas (AFP)
Ronaldo adoptó su distintivo peinado antes de la semifinal de Corea-Japón 2002 para desviar la atención mediática de sus lesiones físicas (AFP)

“Su lesión nos preocupa, pero confío en nuestro departamento médico y en la voluntad de jugar del atleta. No creo que se pierda la semifinal. Necesitamos a todos ahora. Quien tenga media pierna, juega. Ronaldo sabe que Brasil lo necesita mucho. Está haciendo un Mundial maravilloso. Es líder dentro y fuera del campo”, indicó Filipao por aquel entonces en la rueda de prensa previa al encuentro.

Contexto y presión antes de la semifinal

La presencia de Ronaldo en la Copa del Mundo de 2002 respondió a un periodo reciente de adversidad. Durante los años previos, el delantero enfrentó una serie de lesiones graves, incluyendo una rotura de tendones en la rodilla derecha durante un partido entre Lazio e Inter de Milán en abril de 2000.

Esta lesión lo mantuvo alejado de las canchas durante casi dos años. Scolari decidió incluirlo en la convocatoria final para el Mundial, aunque él solo había disputado 19 partidos desde su recuperación y había completado los 90 minutos en apenas tres ocasiones.

La preocupación dentro del equipo brasileño era sostenida, como reflejaron los periódicos de la época. Tras la victoria sobre Inglaterra en cuartos de final, el foco principal se centró en la recuperación del número 9.

En entrevista con el canal japonés Nippon TV en la víspera de la semifinal, Ronaldo compartió: “Estaba más cansado que otros jugadores, pero en dos o tres días estaré bien. Al fin y al cabo, en los últimos 30 días disputé una serie enorme de partidos después de estar dos años sin jugar. Fue un período muy corto, con muchos partidos”.

La rutina del atacante en esos días estuvo marcada por electroterapia, crioterapia y tratamientos médicos especializados. Mientras sus compañeros entrenaban con balón, él priorizaba la recuperación. La decisión de aparecer con el copete Cascão fue, según el propio Ronaldo, un modo de aliviar la tensión y modificar el foco de atención mediática.

El partido contra Turquía y la reacción a su desempeño

Ronaldo finalizó el Mundial 2002 como máximo goleador, con ocho tantos, y lideró a Brasil al pentacampeonato (Captura/YouTube)
Ronaldo finalizó el Mundial 2002 como máximo goleador, con ocho tantos, y lideró a Brasil al pentacampeonato (Captura/YouTube)

La semifinal ante Turquía marcó un cambio sobre el césped. En la primera parte, Ronaldo tuvo una actuación discreta. El exfutbolista y comentarista Walter Casagrande, durante la transmisión de TV Globo, sugirió su sustitución en el entretiempo: “Hoy está siendo un jugador menos”.

Al día siguiente, Mário Zagallo —campeón del mundo como jugador y entrenador— también opinó que el delantero debía ser reemplazado. No obstante, en la segunda mitad, Ronaldo aprovechó su oportunidad y anotó el único gol del partido con un remate de punta.

Así lo describió: “Yo no conseguía pegarle con la parte interna del pie, ni pasar con precisión, ni colocar un tiro. Tal vez podría agravar aún más la lesión… Veo la oportunidad y le pego de punta. Salió perfecto”, explicó en el documental sobre su carrera.

El resultado permitió a Brasil avanzar a la final, donde el delantero, aún con el corte de Cascão, fue determinante ante Alemania: dos goles que sellaron la victoria por 2-0 y garantizaron la quinta estrella para la selección brasileña. De esta forma, el delantero finalizó el torneo como máximo goleador, con ocho tantos.

El fenómeno cultural del corte ‘Cascão’

La imagen de Ronaldo con el corte Cascão se mantuvo durante meses y fue imitada por millones de seguidores en todo el mundo. El propio Felipão, en retrospectiva, expresó su desconcierto ante la decisión: “¿Cómo vamos a tener un corte de pelo de esos? Me puse nervioso, molesto. ¿Para qué hacer eso? ¿Y si sale mal? ¿Cómo vamos a justificar algo?”.

El futbolista sentenció en una rueda de prensa: “No puedo decepcionar a un montón de niños que copiaron este estilo, así que voy a seguir con él”. Actualmente, el corte permanece como uno de los símbolos más recordados del delantero, de ese Mundial y de la cultura futbolera de inicios del siglo XXI.