Sin Mundial y fuera de la élite europea: el duro diagnóstico sobre la profundidad de la crisis que azota al fútbol italiano

El fracaso en las clasificaciones y la eliminación de sus equipos en la Champions League evidencian el peor momento del calcio en décadas

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La eliminación de Italia ante Bosnia y Herzegovina selló su tercera ausencia consecutiva en el Mundial, profundizando la crisis del fútbol italiano (EFE/EPA/NIDAL SALJIC)
La eliminación de Italia ante Bosnia y Herzegovina selló su tercera ausencia consecutiva en el Mundial, profundizando la crisis del fútbol italiano (EFE/EPA/NIDAL SALJIC)

La reciente eliminación de Italia del Mundial 2026 tras caer ante Bosnia y Herzegovina en el repechaje expuso la magnitud de la crisis en el fútbol italiano. La selección quedó fuera del torneo por tercera vez consecutiva, en un contexto marcado por la derrota ante Bosnia y Herzegovina el pasado fin de semana y la ausencia de clubes italianos en los cuartos de final de la Champions League, la principal competición de clubes de Europa.

Este panorama revela un modelo táctico superado y una desconexión con las tendencias futbolísticas predominantes en Europa, relegando a la Azzurra a un papel secundario.

En un análisis realizado para The Guardian, el excapitán de la selección alemana, Philip Lahm, el estancamiento táctico y la falta de renovación sitúan a Italia en desventaja respecto a potencias como España, cuyo formato de juego basado en posesión y cooperación ha predominado en las competiciones europeas recientes.

A su vez, aseguró que el fútbol italiano permanece atrapado en esquemas de juego del pasado, en contraste con el modelo español, que se consolida como el estándar de éxito en el continente. E incluso advirtió: “Si Alemania sigue ese camino, podría ocurrirle lo mismo”.

“El fútbol italiano se ha quedado rezagado respecto a otras potencias europeas; el modelo español, basado en la posesión y la cooperación, domina los torneos internacionales desde hace años”.

Philip Lahm afirma que el fútbol italiano sufre un estancamiento táctico respecto al resto de Europa (Europa Press)
Philip Lahm afirma que el fútbol italiano sufre un estancamiento táctico respecto al resto de Europa (Europa Press)

Las raíces de la crisis táctica en Italia

Lahm atribuye el declive al mantenimiento de la táctica de marcaje al hombre, una estrategia que considera desfasada ante los avances del fútbol actual. Recuerda: “En Alemania, los entrenadores solían decir: ‘¡Sigue a tu rival hasta el baño!’ Esa era la consigna para marcar. Los defensores no debían pensar demasiado. Este enfoque táctico retro ha reaparecido desde que Atalanta ganó la Europa League en 2024 usando este método”.

La experiencia de Atalanta, que ganó notoriedad aplicando este sistema, mostró sus límites cuando el equipo se enfrentó al Bayern Munich en los octavos de final de la Champions League, donde recibió diez goles en una eliminatoria completamente desequilibrada.

“Contra un equipo con una calidad individual claramente superior, evidentemente no tienes ninguna posibilidad con marcaje al hombre. Atalanta tuvo que aprender eso de la manera más dura en los octavos de final de la Champions League. Bayern dispuso de espacios absurdamente grandes y marcó diez goles. Rara vez un partido de eliminatorias ha sido tan unilateral”, detalló el excapitán del conjunto bávaro.

Este planteo limita la competitividad de los clubes italianos en Europa y repercute en la selección nacional, que no logra adaptarse a los estándares tácticos y físicos internacionales. Lahm enfatizó: “El marcaje al hombre solo puede emplearse a corto plazo para sorprender al oponente, pero no es viable como estrategia sostenida. Un campo de fútbol es demasiado grande para eso”.

España lidera la obtención de títulos europeos desde el año 2000, mientras Italia suma solo cinco campeonatos en ese periodo (REUTERS/File Photo)
España lidera la obtención de títulos europeos desde el año 2000, mientras Italia suma solo cinco campeonatos en ese periodo (REUTERS/File Photo)

El modelo español: organización, posesión y éxito

Mientras Italia y, en menor medida, Alemania, siguen ligadas a tácticas pasadas, España ha consolidado un modelo sustentado en posesión de balón, presión organizada y cooperación entre futbolistas. Lahm describe: “Los españoles han implantado otra idea: defensa orientada al balón, posiciones y roles definidos, fútbol de combinación organizado que lleva el juego al campo rival”.

El impacto es claro: los clubes españoles han ganado 24 títulos en las tres principales competiciones europeas desde el año 2000, superando a Inglaterra (11), Italia (5) y Alemania (4). En las últimas 12 ediciones de la Champions League, 7 veces el trofeo fue para equipos de La Liga. En la temporada actual, España es el país con más representantes en los cuartos de final: Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid.

La influencia de la escuela española trasciende fronteras nacionales. Entrenadores españoles con trayectoria internacional como Mikel Arteta, Luis Enrique y Unai Emery han implementado el fútbol de posesión en otras ligas europeas. También técnicos con experiencia en la Serie A, como Cesc Fàbregas en el club Como, están incorporando elementos de este modelo en Italia.

En ese sentido, Lahm resaltó: “Los entrenadores españoles dominan Europa; en los octavos de final de las tres grandes competiciones, había once de ellos, más del doble que el país con la siguiente cifra más alta”.

La hegemonía de la selección española se refleja en que 3 de los últimos 5 campeonatos europeos han sido para España, y bajo la dirección de Luis de la Fuente, la selección vuelve a figurar entre las favoritas para el Mundial. Lahm lo resumió de la siguiente manera: “La escuela española ha reemplazado a la italiana como modelo superior. Italia sigue formando entrenadores para el mercado internacional, incluso después de Carlo Ancelotti. Pero los equipos ya no ganan”.

La Federación Italiana de Fútbol enfrenta el desafío de modernizar sus estrategias para volver a posicionar a Italia en la élite mundial (Fabio Ferrari/LaPresse via AP)
La Federación Italiana de Fútbol enfrenta el desafío de modernizar sus estrategias para volver a posicionar a Italia en la élite mundial (Fabio Ferrari/LaPresse via AP)

Consecuencias y escenarios futuros

El impacto de la crisis se observa en hechos concretos: ningún club italiano en los cuartos de final de la Champions League, eliminación en el repechaje mundialista y una carencia de futbolistas de nivel internacional. Lahm, pese a las críticas de la prensa alemana por apreciar falta de intensidad y dinamismo, insiste: “Al fútbol italiano le falta intensidad, compromiso, dinamismo, capacidad atlética e iniciativa; por eso ya no cuenta con jugadores de élite mundial”.

La caída ante Bosnia y Herzegovina no constituye un caso aislado. En 2022, Italia también quedó fuera del Mundial tras perder con Macedonia del Norte. En ese tiempo, la generación de talento nacional ha disminuido y los clubes italianos han perdido terreno frente a sus pares europeos.

El futuro inmediato del fútbol italiano exige una revisión de su modelo actual y la Federación Italiana de Fútbol enfrenta el reto de modernizar su estructura y adoptar fórmulas más alineadas con los requisitos contemporáneos, donde resultan determinantes la cooperación táctica, la preparación física y el desarrollo de jóvenes talentos para regresar a la élite adonde supo pertenecer.