La millonaria batalla legal entre dos hermanos por el mítico casco de un leyenda de la Fórmula 1

La herencia de Sir Stirling Moss desató un enfrentamiento entre sus hijos Elliot Moss y Allison Bradley, según los reportes de medios británicos

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El casco plateado de Stirling
El casco plateado de Stirling Moss, símbolo de su carrera y objeto central de la disputa entre sus herederos (REUTERS/Mark Horsburgh/Files/File Photo)

Una amarga disputa familiar enfrenta a los herederos de Stirling Moss por el destino de su emblemático casco y una herencia millonaria. La controversia, que gira en torno a la fortuna de la leyenda británica de la Fórmula 1, se intensificó tras la muerte de Lady Susie, viuda del piloto, y amenaza con llegar a los tribunales.

La figura de Sir Stirling Moss ocupa un lugar central en la historia del automovilismo mundial. Fue un referente de este deporte durante la década de 1950 y principios de los 60. Moss se convirtió en símbolo de destreza y riesgo extremo al volante. Su casco plateado, el mismo que lo protegió durante el accidente en Goodwood en 1962 que puso fin a su carrera, se transformó en una de sus posesiones más preciadas. El propio Moss lo consideraba un talismán, por encima de los trofeos y reconocimientos oficiales.

El conflicto familiar estalló después de la muerte de Lady Susie Moss en 2023, quien había heredado casi la totalidad del patrimonio de Moss tras su fallecimiento en 2020. Según la información publicada por el diario británico The Sun, la fortuna ascendía a 27.8 millones de libras (aproximadamente 37.3 millones de dólares) al momento del fallecimiento de Lady Susie. El principal foco de tensión reside entre Elliot Moss, hijo de Stirling y Susie, y Allison Bradley, hija de Stirling de un matrimonio anterior.

El reparto de la herencia se vio alterado por el testamento más reciente de Lady Susie, fechado en enero de 2022, que designó a Allison como única beneficiaria. Este documento sustituyó versiones previas que contemplaban una distribución distinta, incluida una correspondencia escrita por Moss en 2002, donde sugería una división del patrimonio en favor de Elliot. En esa carta, Moss manifestaba su intención de que el casco y las diez estrellas doradas del British Racing Drivers’ Club se mantuvieran como reliquias familiares, en poder de su hijo.

Elliot Moss y Allison Bradley,
Elliot Moss y Allison Bradley, hijos de Stirling Moss, enfrentados por la fortuna y las reliquias familiares del piloto británico (Paul Grover/Pool via REUTERS)

La pugna legal ha dejado al descubierto una serie de acusaciones cruzadas. Documentos judiciales citados por el medio británico describen “reclamaciones extraordinarias” entre los hermanos, con alegatos de influencias indebidas y manipulación emocional. Elliot sostiene que el testamento final de Lady Susie fue redactado bajo coacción y que su madre no se hallaba en pleno uso de sus facultades mentales debido a un largo periodo de depresión y problemas de alcoholismo derivados del duelo por la muerte de su marido.

Uno de los puntos más sensibles del litigio es el destino del casco plateado de Moss. Elliot asegura que su padre le había confiado que deseaba que el objeto permaneciese en la familia, y que así lo expresó en la mencionada carta de 2002. Sin embargo, cuando solicitó el casco tras la muerte de Lady Susie, le informaron que no había sido localizado, lo que añade incertidumbre sobre su paradero. “Lady Susie lo había buscado, pero no lo había encontrado”, fue la respuesta que recibió, de acuerdo a los documentos citados por The Sun.

La situación se complica por la figura de Richard Frankel, coleccionista de autos clásicos y amigo cercano de la familia Moss. Elliot acusa a Frankel de haber tenido una influencia desmedida sobre Lady Susie en los últimos años, llegando a gestionar aspectos financieros y personales de la viuda. También sostiene que Frankel suministró alcohol en contra de las recomendaciones médicas y que insertó una cláusula en el testamento que le permitiría cobrar por su labor como albacea. The Sun informa que Frankel no figura como parte activa en el proceso judicial, aunque las dudas sobre sus intervenciones han sido documentadas por la abogada de la familia Moss, Emma Myers.

En sus declaraciones judiciales, Elliot también describe el deterioro emocional de Lady Susie tras la muerte de Stirling Moss. Relata episodios en los que ella llevaba consigo la urna con las cenizas de su esposo y manifestaba signos de profunda confusión y aislamiento. “El complejo trastorno de duelo de Lady Susie resultó en una escalada de su depresión”, señaló la abogada Tracey Angus en los documentos presentados ante el Tribunal Superior. La defensa sostiene que estas circunstancias la hicieron particularmente vulnerable a presiones externas.

El accidente de 1962 en
El accidente de 1962 en Goodwood marcó el final de la carrera de Stirling Moss y consolidó el valor sentimental de su casco (REUTERS/Peter Cziborra)

La disputa sobre la validez del testamento de 2022 y el destino de la fortuna familiar ha dejado a Elliot en una situación precaria. Según The Sun, después de cerrar su restaurante londinense Plu, el chef se enfrenta a dificultades económicas y afirma que solo recibió una fracción de la herencia de su padre. Allison Bradley, por su parte, niega las acusaciones de su medio hermano y tiene previsto responder formalmente ante los tribunales en las próximas semanas.

La trayectoria de Sir Stirling Moss estuvo marcada tanto por su éxito deportivo (16 victorias en la Fórmula 1, 4 subcampeonatos y múltiples podios) como por gestos de deportividad que trascendieron el automovilismo, como cuando defendió a su rival Mike Hawthorn en la temporada de 1958, renunciando con ello a su oportunidad más cercana de alcanzar el campeonato mundial.

Moss, que murió en 2020 a los 90 años, fue una de las primeras estrellas de la Fórmula 1 en la década del 50 con una carrera que se extendió hasta 1961 con pasos por Maserati entre otras escuderías de la época.