El luchador Keith Richardson tuvo un momento de confusión arriba del ring durante un combate y golpeó al árbitro tras perder por nocaut técnico en su combate contra Alberto Blas por el título de la categoría gallo de la promotora Bare Knuckle Fighting Championship (BKFC), una disciplina en la que se boxea sin guantes.
El incidente sobresalió en la velada que se desarrolló anoche en Hollywood, Los Ángeles. Ocurrió en el primer round. Richardson había recibido una serie de golpes que lo dejaron aturdido y se defendía de la vehemencia de su contrincante cuando el réferi Shane Burgos decidió parar la pelea.
Sin embargo, evidentemente desorientado y en medio de un estado de alteración, el peleador no se dio cuenta de que el combate había finalizado y tampoco de quién estaba enfrente suyo, ya que siguió lanzando golpes, pero esta vez contra el árbitro, quien a su vez intentaba abrazarlo para contener la situación. Ante el asombro de los espectadores y mientras Blas festejaba su triunfo, un integrante de la organización del evento rápidamente intervino para separar al luchador y traer calma.
Richardson se refirió al insólito episodio en la rueda de prensa posterior a su derrota y bromeó con prepararse para enfrentar a Shane Burgos al ser consultado sobre el futuro de su carrera. “Ustedes lo salvaron”, les dijo a los periodistas presentes, que rieron con el comentario.

El peleador es un ex integrante de la Marina de EEUU y en los últimos días había recibido la noticia de la muerte de uno de los soldados que sirvió bajo su mando. Por ello, le preguntaron si esto pudo haber influido en su rendimiento. Pero él lo negó. “Tenía la mente clara. Estoy acostumbrado a manejar este tipo de situaciones. Todo el año pasado estuve lidiando con la muerte de mi padre, estoy acostumbrado a lidiar con adversidades. No afectó el resultado”, admitió.
Este sábado volvió a expresarse al respecto en su perfil de Instagram. “Perdón por desaparecer después de la pelea de anoche, pero estaba un poco fuera de lugar y decepcionado”, se disculpó en un posteo en el que acompañó sus palabras con una foto donde se lo ve sonriente durante un entrenamiento. “Quería tomarme un segundo para disculparme con el árbitro Shane Burgos, no supe lo que pasó hasta que vi el video en el vestuario. Mi instinto es luchar, no huir. Definitivamente estaba ido en ese momento y simplemente actuaba por instinto. Ni siquiera recuerdo haber lanzado golpes”, explicó.
Luego, el pelador reconoció la victoria de Blas y valoró a su entorno: “Quería tomarme un segundo para felicitar a mi oponente, ganó de manera justa. Pero realmente quiero agradecer a todas las personas que me han mostrado amor y apoyo en esta pelea y en mi carrera en general. Ustedes son los mejores”.
“Volveré a entrenar hoy como es mi rutina habitual, gane, pierda o empate. Esta derrota no me definirá ni a mí ni a mi carrera”, concluyó Richardson, que en sus redes sociales se presenta como ex soldado de la Infantería de Marina y propietario de un centro de entrenamiento, además de experto en BKFC, una disciplina deportiva que básicamente consiste en peleas con reglas de boxeo sin el uso de guantes.
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