Se enfrentaron dos facciones de la barra de Racing en la previa del partido ante Newell’s: los videos y la historia completa de la interna

Sucedió cerca del Cilindro, alrededor de una hora antes del comienzo del cotejo por la Copa de la Liga

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Ocurrió en la previa del partido ante Newell's

Muchos hinchas de los que se acercaban al Cilindro para disfrutar de un nuevo partido del Racing de Fernando Gago, líder de la Zona 1 de la Copa de la Liga, terminaron viviendo una película de terror. Es que, alrededor de una hora antes del duelo ante Newell’s, en la intersección de las calles Belgrano y General Paz, las dos principales facciones de la barra de la Academia se enfrentaron en plena calle. Corridas, golpes y una historia de nunca acabar.

Los videos que se viralizaron los filmaron los propios fanáticos que quedaron rodeados por la contienda. La Policía detuvo a 29 personas (28 hombres y una mujer) y secuestró el micro en el que se movilizó la barra disidente, que fue encontrado en Villa Tranquila.

Los violentos de Racing viven una interna que recrudece de tanto en tanto. La batalla por el comando del centro de la tribuna parecía saldada desde el año pasado: la vieja guardia encabezada por Josi Repetto perdió el manejo de la tribuna a manos del grupo Los Pibes de Racing encabezado por la facción de Villa Corina que responde a Leandro Paredes y a Enrique el Loco Rulet, un boxeador condenado a prisión por el crimen del periodista partidario Nicolás Pacheco producido en enero de 2013. Cuando regresó el público a los estadios en 2021, fue muy evidente cómo esta facción con acompañamiento policial terminó copando el Cilindro de Avellaneda y se fortaleció también con una línea dirigencial. Si bien Repetto dice que su historia como barra es precisamente historia, un sector disidente volvió a la carga.

Sucedió en la previa del partido ante Newell's

Hubo un aviso: en el triunfo 1-0 ante Unión apareció una bandera en el ingreso al Cilindro que decía “ni ortibas ni multicamisetas. Nosotros somos Racing. Si no entramos, hay balas para todos”. Y llevaba la firma de LBDNR, que no es otra cosa que La banda del Negro Ramos, un desprendimiento de la antigua Guardia Imperial que apunta al retorno.

Para ello, los barras que habían integrado la vieja LGI se juntaron en las torres de Dock Sd, juntaron gente del barrio Las Casitas, de Los Homeros y empezaron a pergeñar la vuelta. Primero eligieron el nombre: La banda del Negro Ramos, apodo de un mítico barra llamado Andrés Améndola fallecido hace casi una década, que era respetado en la tribuna en la época en que reinaban El Cordobés, Cacho Ciudadela, el gordo Chony, la Rumbera y Balá. Después sumaron gente de la zona Oeste del Conurbano y convocaron a Majin Buu, un barra que nunca fue detenido aunque había quedado en la mira de la Justicia en la causa por presunta asociación ilícita de la barra de Racing después de que se interceptara un mensaje de Facundo Repetto contando cómo habían ganado la barra: “Agarramos hace cuatro meses. Mi tío es el uno (por Josi) y abajo estamos dos. Yo y un chabón que es un asesino famoso, el Majin Buu. Echamos a muchos, palo y palo a los de Corina que no se querían ir y trajimos a este chabón repicante. Ya armamos una gran banda, al principio éramos 40 chabones y hoy somos más de 300. Además tuvimos la bendición del Huevo y el Paragua (los ex líderes Raúl Escobar y Medina Lopetegui). El Huevo me regaló su cadena y me dijo ‘ahora tenés que estar vos, sino esto se va a la B’. Y ahí arrancamos”. En otro contexto al de ese audio, la presencia de Majin Buu y el resultado del reclutamiento le dieron a la facción el impulso para apostar a recuperar el centro de la popular.

Dos facciones de la barra de la Academia se enfrentaron a minutos del partido

El primer síntoma de este reverdecer de la interna se dio en el partido entre Racing y Cuiabá, en el debut de local por la Sudamericana. En ese momento, se instaló que la barra disidente concurriría la tribuna que da a la calle Alsina, el habitual hábitat de los visitantes cuando en Argentina estaban permitidos. Entonces “Los pibes de Racing” decidieron multiplicarse y dividirse en ambas cabeceras para evitar cualquier puja. Y atronó el grito: “Somos los pibes de Racing, se la aguantan de verdad, el que tenga alguna duda, que nos venga a buscar”.

Con el negocio del viaje al Mundial de Qatar en ciernes, el enfrentamiento llegó. Y en el medio quedaron los hinchas de a pie, que vivieron un momento de terror, cuando sólo debían paladear otra fiesta.

El momento de la detención
El momento de la detención de los barras

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