El Spartak Stadium se transformó en el Monumental, la Bombonera, el Mario Alberto Kempes o cualquier otro estadio de Argentina cuando sonaron las primeras melodías del himno nacional argentino antes del encuentro entre la Selección y su par de Islandia en el comienzo del Mundial.

Marcos Rojo fue uno de los más emocionados durante los instantes en los que la canción patria retumbó en los diversos costados de la cancha ubicada en Moscú, que cobijó el primer duelo del Grupo D.

Los alrededor de 20 mil argentinos que coparon las tribunas de la cancha se hicieron sentir con sus furiosos gritos durante el lapso que duró el himno.

Lionel Messi lideró la fila nacional que tuvo una particularidad: Wilfredo Caballero, debutante en los Mundiales, se paró de costado durante la canción, similar a la pose que realizan otros seleccionados alrededor del planeta cuando escuchan su himno.

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