Uno de los goles de Carlos Bianchi frente a Colombia (El Gráfico)
Uno de los goles de Carlos Bianchi frente a Colombia (El Gráfico)

Este sábado, cuando Argentina se enfrente a Colombia por el debut de la Copa América Brasil 2019, no será la primera vez que ambos seleccionados jueguen en el estadio Fonte Nova, de Salvador de Bahía. Ya sucedió en 1972, en el marco de un campeonato que en aquella época recibió el nombre de Mundialito y juntó a 20 seleccionados del fútbol del mundo.

El pasado 22 de junio, el conjunto dirigido por Juan José Pizzuti, histórico entrenador de Racing que logró la Copa Libertadores y la Intercontinental en 1967, superó a la selección cafetera por 4-1 con una gran actuación de Carlos Bianchi: el por entonces goleador de Vélez convirtió tres tantos para el triunfo albiceleste, en una victoria decisiva para que la Selección avance en el torneo que tuvo un nivel futbolístico similar al de las Copa del Mundo organizadas por la FIFA.

Con cuatro conquistas durante el certamen, Bianchi fue una de las figuras del equipo, que llegó hasta la definición el campeonato que se jugó en 13 sedes diferentes por todo Brasil.

El seleccionado argentino fue protagonista del Grupo A junto a Francia, Colombia y un combinado de selecciones de la Confederación Africana de Fútbol y de la Concacaf. En el estreno, el equipo de Pizzuti superó 2-0 a la selección con jugadores africanos, con goles del Lobo Fischer y Ernesto Mastrángelo. Al siguiente encuentro, Argentina apabulló 7-0 al equipo que representó a la Confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol: cuatro conquistas de Fischer, dos de Pinino Mas y el restante de Bianchi.

Una postal del plantel argentino que dirigió Juan José Pizzuti (El Gráfico)
Una postal del plantel argentino que dirigió Juan José Pizzuti (El Gráfico)

Después del triunfo ante Colombia, la Selección igualó ante los franceses y clasificó a la segunda fase en el primer puesto, donde se reunieron ocho selecciones, tres de la etapa inicial (se sumaron Portugal y Yugoslavia) y cinco nuevas (Escocia, Checoslovaquia, USSR y Uruguay), incluido Brasil. Divididas en dos zonas, al equipo de Pizzuti le tocó enfrentarse ante portugueses, soviéticos y uruguayos.

La Albiceleste terminó segunda en el grupo, detrás de los portugueses, con dos triunfos y una derrota (1-0 frente a la Unión Soviética y por el mismo resultado ante Uruguay; perdió 3-1 ante los lusos), razón por la cual disputó el partido por el tercer puesto del certamen.

Contra Yugoslavia, Argentina cayó 4-2. El primer tiempo terminó 0-2, pero dos goles de Brindisi le dieron esperanza al conjunto nacional, que finalmente no pudo contra los europeos en el estadio Maracaná y terminó en el cuarto puesto. Ese fue el partido que abrió la jornada del 9 de julio del 72, porque el duelo estelar de ese día lo protagonizaron los locales y Portugal. Brasil, que venía de ser campeón del mundo en México 70, no contó con Pelé en el equipo, pero sí con el resto de sus estrellas.

Llamada Taça Independência o "la minicopa de los brasileños", la Copa Independencia de Brasil se realizó en conmemoración del aniversario por los 150 años de la Declaración de la Independencia del país sudamericano. De la mano de Jairzinho, Tostão y Rivelino, el tridente ofensivo llevó a la Verdeamarela a la consagración. Con un tanto del primero, a los 89 minutos de juego, la selección brasileña se quedó con el Mundialito.

Jarizinho, autor del gol que le dio a Brasil el título en 1972, junto a la copa (CBF)
Jarizinho, autor del gol que le dio a Brasil el título en 1972, junto a la copa (CBF)

Después de no haber clasificado a la Copa del Mundo previa, aquel equipo de Pizzuti se preparaba para afrontar la eliminatoria para el Mundial de Alemania 1974. Y en la Copa Independencia de Brasil mostró a varios de los futbolistas que luego jugarían el máximo torneo en suelo germano, a pesar de que fue el último encuentro del entrenador al frente del seleccionado.

El plantel argentino estuvo conformado por Carnevali, Miguel Ángel López, Landucci, Piazza, Rubén Omar Sánchez, Heredia, Fischer, Pepe Santoro, Carlos Bianchi, Rubén Díaz, Dominichi, Pastoriza, Bargas, Quique Wolff, Mas, Ferrero, Mastrángelo, Brindisi y Semenewicz.

Con un estadio Fonte Nova renovado, Salvador de Bahía volverá a ser la sede de un mano a mano entre argentinos y colombianos, pero casi cuatro décadas después y por el partido inaugural de ambos equipos en la Copa América.

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