Era un partido clave para Jorge Sampaoli. Su ilusión de ganar el Brasileirao lo obligaba a quedarse con los 3 puntos para mantener la cima compartida junto al Flamengo, que en su visita a Avai había goleado 3 a 0 gracias a los tantos de Gabriel, Mari y Reinier.

El festejo del argentino Braian Romero para Atlético Paranaense puso al Santos contra las cuerdas. El grito del ex Independiente que derivó en el 1 a 0 antes de que finalice el primer tiempo cargó de tensión al duelo disputado en el estadio Urbano Caldeira de San Pablo.

Por lo tanto, en el complemento los constantes cruces entre los entrenadores derivó en el escándalo que concluyó con amenazas, corridas, provocaciones y varios expulsados.

El conflicto se inició entre el director técnico visitante, Tiago Nunes, y un colaborador de Jorge Sampaoli. Incluso cuando el Santos se proponía ir en busca del empate, el árbitro Rodrigo Carvalhaes de Miranda decidió suspender momentáneamente las acciones para observar lo que se producía en la zona de los bancos de suplentes.

A instancias del cuarto juez que estaba ubicado en el sector del conflicto, Rafael Gomes Felix da Silva, el colegiado le mostró la tarjeta roja a un colaborador del entrenador argentino, quien se retiró corriendo del campo de juego ignorando las provocaciones de Nunes.

A pesar de la intervención policial, Sampaoli también se involucró en la gresca al insultar y amenazar al DT de la visita, pero pronto fue separado por sus propios jugadores.

Si bien el ex River, Carlos Sánchez, logró sellar el 1 a 1 en tiempo de descuento, los protagonistas del Santos se fueron disconformes con el resultado porque cedieron la cima del certamen que quedó en manos del equipo de Río de Janeiro.

De todos modos, el DT de Casilda tendrá revancha el próximo sábado 14 de septiembre, ya que el Santos deberá enfrentar al Flamengo en condición de visitante. Allí podrá recuperar la cima y continuar con el sueño del campeonato.

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