El pedido de Marcelo Bielsa a sus jugadores del Leeds en un partido clave por el ascenso a la Premier League marcó tendencia. El Loco le había pedido a sus dirigidos que se dejen convertir un gol, ya que entendió que su equipo se había puesto en ventaja gracias a una actitud antideportiva, por lo que el tanto del empate impondría justicia en el juego.

Aquella actitud puso en escena un nuevo debate sobre la moralidad y el Fair Play en el mundo del fútbol. Sin embargo, en las divisiones menores de la Argentina, el gesto del rosarino fue una medida ideal para ser imitada.

En el partido que disputaron Sacachispas y Almirante Brown, correspondiente a la quinta división del torneo Juveniles B, se observó una escena similar a la que arrojó el combinado de Bielsa en Inglaterra.

Todo comenzó cuando un jugador de La Fragata cayó al césped por una acción propia del partido. Como el lesionado se retiró del campo para que pueda ser asistido por el personal médico, cuando se reanudó la competencia los chicos de Sacachispas omitieron devolver la pelota a su rival y gracias a un violento remate del defensor Salvatierra lograron ponerse en ventaja.

El 1 a 0 despertó el fastidio en los muchachos de Almirante y de todos los presentes. A pesar de los reclamos, el árbitro validó el gol, pero en el entretiempo el entrenador de Sacachispas, Jonatan Miranda, improvisó un cónclave con el coordinador de la entidad a la que representa, Andrés Bevilacqua, su colega del equipo de San Justo, Juan Barbas y el máximo responsable de la delegación rival, Damián Balbuena,  para proponer la devolución del gol en la primera jugada del complemento.

Así, una vez que el árbitro Rodrigo Arin de Freitas reanudó el choque, el volante Almirante Brown, Alejo Avelardes tomó la pelota y encaró hacia el arco rival sin la obstrucción de nadie. El gol marcó el 1 a 1 que selló el empate definitivo, pero lo destacado y celebrado por el público fue el gesto de Fair Play que marcó la secuencia del fin de semana.

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