Burruchaga, junto a Messi. Su etapa como manager albiceleste finalizó (Foto: Nicolás Aboaf)
Burruchaga, junto a Messi. Su etapa como manager albiceleste finalizó (Foto: Nicolás Aboaf)

"El Campeón del Mundo con la Selección Argentina, Jorge Luis Burruchaga, presentó su renuncia al cargo de manager del equipo nacional esta semana, antes del viaje por España y Marruecos. La Asociación del Fútbol Argentino le agradece profundamente su trabajo realizado durante estos dos años y le desea lo mejor para el futuro. ¡Éxitos, Burru! Esta siempre será tu Casa".

Con este escueto comunicado publicado en el sitio web oficial, la Asociación del Fútbol Argentino anunció el alejamiento del ex integrante del combinado nacional que se consagró en México 1986. Burruchaga, de 56 años, había asumido el rol de manager en 2017, luego de que Claudio Tapia fuera ungido como presidente de la AFA.

Fuentes de dilatada trayectoria en el predio de Ezeiza le aseguraron a Infobae que Burruchaga decidió renunciar a su puesto porque "quiere volver a dirigir. Recibió un sondeo del fútbol paraguayo y está decidido a volver a trabajar en un banco de suplentes". Burru ya tuvo una experiencia en el fútbol guaraní: condujo a Libertad entre 2011 y 2012.

En enero de 2019, César Luis Menotti se transformó en el nuevo secretario general de Selecciones y, más allá de que Burruchaga estaba más enfocado en lo operativo del elenco mayor y acompañaba a las delegaciones en los viajes, los roles en algún punto se superponen. Burru, además, es un referente de la filosofía de Bilardo, aunque la relación sea cordial.

A su vez, la imagen del oriundo de Gualeguay, puertas adentro, había quedado lesionada luego del Mundial de Rusia 2018: en el momento más álgido de las turbulencias en el seno de la Selección, varios integrantes del grupo señalaron a Burruchaga en medio de la guerra de audios y rumores. Jamás hubo pruebas de su participación.

Post Copa del Mundo, la efervescencia bajó con la renuncia de Jorge Sampaoli, la asunción de Lionel Scaloni (primero como entrenador interino, luego como director técnico oficial, con un contrato por un año, hasta el final de la Copa América de Brasil) y la renovación del plantel, ya sin las personalidades más fuertes del grupo (como Mascherano y Biglia). Burruchaga acompañó al plantel en las tres fechas FIFA en las que dirigió el Gringo. Antes del viaje de cara a los encuentros frente a Venezuela (el 22, en el Wanda Metropolitana de Madrid) y Marruecos (el 26, en Tánger), le puso punto final a su era.

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