Aún en este momento gris de Barcelona en la Liga de España (lleva cuatro partidos sin triunfos y hoy la punta quedó en manos de Sevilla, su próximo rival), Lionel Messi sigue exhibiendo su talento. El astro rosarino, de 31 años, anotó el tanto del empate de su equipo ante Valencia en Mestalla a los 23 minutos de juego. Y su grito representó una nueva marca en su carrera signada por los récords.

El Barça caía 1-0 cuando la chispa del delantero se encendió: a máxima velocidad, jugó la pared en el borde del área con Luis Suárez, quien devolvió de primera. Allí, la Pulga sacó un remate rasante, ajustado, contra el palo izquierdo del arquero local, que no alcanzó a desviar la trayectoria del balón. Con su tanto, acumula seis en la Liga de España y quedó a dos de Cristian Stuani, de Girona, el actual Pichichi del certamen.

En la temporada acumula 11 goles en 11 encuentros (además de cinco asistencias). Y se transformó en el máximo verdugo de Valencia en la Liga de España, con nueve conquistas, una más que Cristiano Ronaldo y dos más que César.

En el festejo, repitió la coreografía que había ensayado en los dos goles frente a Tottenham, golpeándose los parietales de la cabeza y lanzándole un beso a cámara cerrando el gesto mostrando los tres dedos, en alusión a los hijos.

El sitio Messi Stats, que sigue al detalle todas las estadísticas del atacante argentino, puntualizó que quedó a apenas un tanto de los 600 con la casaca de Barcelona, contando duelos oficiales y amistosos. Porque a pesar de que Barcelona desarrolla una temporada con altibajos, las luces del talento de Messi continúan encendidas.

SEGUÍ LEYENDO: