Lionel Scaloni hizo oficial su segunda convocatoria como entrenador de la Selección con cuatro caras nuevas: Nicolás Otamendi (un histórico), Juan Foyth (apuesta a futuro), Roberto Pereyra (uno que volverá a ser probado) y Rodrigo De Paul (el debutante).

De Paul es uno de esos enganches contemporáneos, verticales, que pueden recostarse sobre una banda y también colaborar en el aspecto defensivo. Juega como 10 desde las infantiles de Racing, club en el que hizo todas las divisiones inferiores, aunque se fue adaptando a los cambios del fútbol moderno. ¿Su ídolo? Juan Román Riquelme.

En 2013 tuvo su estreno en la primera de la Academia de la mano de Luis Zubeldía, técnico que les dio cabida a juveniles como Bruno Zuculini, Luis Fariña y Luciano Vietto. Apenas llegó a lucirse durante una temporada en el club de Avellaneda hasta ser transferido al fútbol europeo, desde donde era seguido antes de debutar oficialmente.

El Valencia de España desembolsó una suma cercana a los 4 millones de euros para quedarse con su pase y lo unió a su grupo de argentinos, conformado por Lucas Orban, Pablo Piatti, Bruno Zuculini (con quien compartió el ascenso al plantel profesional en Racing) y Nicolás Otamendi, que se convirtió en íntimo amigo. Un año más tarde iniciaría su relación de amistad con otro compatriota como Enzo Pérez.

Lejos estuvo de tener un bautismo soñado en la liga española: ingresó en el segundo tiempo en un partido con el Sevilla y fue expulsado al minuto por una agresión a Aleix Vidal que le valió cuatro cotejos de suspensión.

Sumó varios encuentros en la 2014/2015, aunque en pocos inició desde el minuto cero y le costó exhibir todo su potencial. En la siguiente temporada perdió continuidad y regresó a préstamo a Racing, durante el mandato de Facundo Sava, quien no lo consideró titular indiscutido sino que le dio un puñado de compromisos para mostrarse de arranque.

Cruzó el Atlántico nuevamente, pero en lugar de dirigirse a España, fue a Italia y firmó con el Udinese. El club italiano puso una cifra similar a la de su transferencia anterior y le brindó confianza total con un contrato de cinco años.

Esa era la estabilidad que parecía necesitar De Paul, que con más partidos encima comenzó a desplegar su juego y a hacerse un nombre en la Serie A, con algunos goles ante rivales como el Milan y el Inter.

Los goles de De Paul esta temporada

Dos temporadas con continuidad y con nivel ascendente fueron suficientes para que explotara y llegara a esta excelente actualidad: disputó los seis duelos del Udinese en la liga italiana y convirtió cuatro tantos.

Hace rato pedía a gritos una oportunidad en la Selección, Scaloni lo llamó y tendrá que mostrar su valía con la Albiceleste nada menos que en el clásico sudamericano ante Brasil.

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