La figura africana que casi se pierde un Mundial por robar una joya en Corea

Khalilou Fadiga era una de las figuras de Senegal. Antes del debut con Francia en 2002, el delantero fue detenido por el robo de un collar en una joyería de Daegu. El equipo sería una de las sorpresas del torneo. Faltan 47 días para Rusia

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El capitán Cisse celebra junto
El capitán Cisse celebra junto a sus compañeros la clasificación a cuartos de final del Mundial 2002

Senegal fue una de las sorpresas en el primer Mundial del Siglo XXI. El equipo africano que logró la hazaña de clasificar por primera vez al torneo más importante del planeta consiguió superar la fase de grupos gracias al triunfo ante Francia (1-0), la igualdad con Dinamarca (1-1) y el recordado empate frente a Uruguay (3-3). Además, en octavos de final eliminó a Suecia (2-1), pero su destino tuvo un cierre cuando cayó con otro seleccionado que fue furor: Turquía (1-0).

Más allá de la heroica producción africana, histórica por dejar en el camino a dos campeones mundiales, el combinado de Bruno Metsu comenzó su incursión por Asia con el pie derecho. Días antes del debut en Seúl, una de sus figuras fue detenida por el robo de una joya en un comercio local cuando la delegación paseaba por las calles de Daegu.

El hecho lo protagonizó Khalilou Fadiga, delantero del Auxerre de Francia, quien sustrajo de una joyería un collar valuado en 300.000 won (280 euros), cuando visitaba la zona donde se hospedaba la delegación senegalesa.

Khalilou Fadiga fue el 10
Khalilou Fadiga fue el 10 de la mejor selección de la historia de Senegal

Como el conjunto africano tenía el compromiso de disputar el partido inaugural de la Copa del Mundo ante el último campeón, los dirigentes reaccionaron con velocidad para liberar a su referente de la comisaría donde fue detenido. Así, con el argumento de haber cometido el delito por una apuesta con amigos, el comerciante afectado por el robo retiró los cargos y aceptó las disculpas del futbolista.

El nivel que desplegó Senegal en el Mundial del 2002 fue tan sorpresivo que jugadores como el propio Fadiga (pasó al Inter de Italia), Bouba Diop (fue transferido del Grasshoppers de Suiza al Lens de Francia), Henri Camara (se fue del Sedan francés al Wolverhampton de la Premier League) o El Hadji Diouf (se sumó al Liverpool) continuaron sus carreras en las principales ligas de Europa. Fue la única participación del elenco africano en el campeonato mundial, dado que en las futuras ediciones las generaciones venideras no lograron la clasificación.

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