Habla la madre que denunció a un entrenador de la escuela de Mac Allister: "Mi hijo fue abusado"

En febrero de 2017 Julieta recibió un estremecedor mensaje de su hijo de 12 años. El niño, angustiado, le contaba lo vivido en la escuela de Patricio Mac Allister. Hoy la Justicia ordenó la detención Héctor "Patilla" Kruber, DT del club deportivo

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El afiche que Julieta, madre
El afiche que Julieta, madre de un niño abusado, pegó por toda la ciudad de Santa Rosa, La Pampa

Era el lunes 27 de febrero de 2017, el anteúltimo día del fin de semana largo de Carnaval. Julieta E., una ciudadana de Santa Rosa (La Pampa), pasaba la tarde a la vera del río en la localidad de Médanos (Buenos Aires), a la espera de que el reloj marcara la hora de la final que su hijo iba a jugar con su equipo de fútbol del Club Deportivo Mac Allister.

Estaba acompañada por otros padres que habían viajado a alentar a los suyos, cuando el incesante sonar de su teléfono no le dejó más alternativa que tomarlo. Allí se encontró con varios mensajes, entre ellos uno de su niño de doce años que decía: "Má, vas a recibir la invitación a un grupo de whatsapp donde vamos a contar todo lo que nos está pasando con este viejo de mierda. Y vení al hotel, por favor ".

El chico, cuyo nombre se preserva, fue uno de los seis niños de los que Héctor "Patilla" Kruber, entonces de 67 años y con una extensa carrera de más de 40 años como formador de juveniles, habría abusado o intentado abusar en esa oportunidad.

Hoy, y luego de un año de investigación, la fiscal Marina Lara, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 14 de Bahía Blanca, ordenó  la detención del DT acusado de "abuso y corrupción de menores".

"Mi hijo me contó que este hombre se sobrepasaba con todos los chicos. No quiero dar detalles, pero se aprovechaba, les hacía masajes de relajación, los invitaba a dormir con él, a bañarse en su habitación", dice ahora Julieta, un año después de haberse animado a denunciarlo.

"Me siento aliviada por el pedido de la fiscal", agregó. Y, frente a Infobae, relató la pesadilla vivida.

-¿Cómo empezó todo?

-Empezó un fin de semana antes de los carnavales del año pasado, en febrero. Hacía menos de un mes que los chicos tenían a Kruber como entrenador y se había organizado un viaje a Médanos, cerca de Bahía Blanca. Jugaron, les fue bien, se clasificaron a la final y entonces hubo que volver a viajar el fin de semana siguiente. El día del partido yo me fui a almorzar al río con otros papás, porque no podíamos tener contacto con los chicos, cuando me empezaron a llegar mensajes de whatsapp.

-¿Qué decían esos mensajes?

-Eran audios de mi hijo, que me pedía que fuera al hotel porque había pasado algo. Ahí salimos todos para allá. Y ahí fue cuando nos enteramos de que por lo menos 6 o 7 chicos del plantel de 19 que habían viajado, habían tenido contacto con este hombre.

-¿Recuerda los audios?

-Sí. El primero que me mandó decía: "Mamá, te va a llegar una invitación para un grupo de Whatsapp de papás que estamos armando los chicos para contar todo lo que nos está pasando. Este viejo de mierda nos quiso tocar a todos, se la re mandó". Pero como él sabe que cuando pasa algo  que los lastima yo me vuelvo loca, entonces me mandó otro que decía: "A mí no me pasó nada, quedate tranquila". Luego entendí que no me quiso preocupar.

-¿Qué ocurrió cuando llegaron?

-Me encontré con unos papás que habían llegado antes que yo y me dijeron que 6 o 7 nenes habían sido abusados por este hombre, incluido mi hijo… Fue terrible. Ahí llamamos por teléfono al presidente del club, que es Patricio Mac Allister [N. de R.: el secretario de Deportes Javier "El Colorado" Mac Allister fue presidente del club hasta 2012, cuando se desvinculó] para que viajara a reunirse con nosotros porque estábamos solos. Al entrenador lo habían cargado en un colectivo para que se volviera a La Pampa.

El entrenador Héctor “Patilla” Kruber,
El entrenador Héctor “Patilla” Kruber, acusado de abuso

-¿Quién o quiénes le permitieron irse?

-Lo ayudó un papá que se había alojado en el hotel con el entrenador. Él lo cargó en su auto y lo llevó a la terminal para que se volviera a La Pampa, porque en realidad al hijo de ese hombre no le había pasado nada.

-¿Qué respuesta recibieron por parte del presidente del club?

-Antes de que Patricio Mac Allister llegara, me llamó alguien de club para pedirme que me calmara y que no hiciera lío. Entonces entendí que algo rara pasaba, por eso cuando llegó el presidente puse a grabar mi teléfono. Ahí Mac Allister nos pidió que hiciéramos silencio, que veamos cómo podíamos armar otra estrategia porque todo el mundo se iba a enterar, que no estaba bueno eso.

-¿Alguien reaccionó ante semejante pedido?

-La única fui yo, mientras él contaba que varios años antes ya había tenido a este entrenador trabajando y que lo había tenido que echar porque había pasado algo parecido, pero que ahora lo habían vuelto a tomar.

-¿En qué momento, desde que recibió el mensaje y llegó al hotel, pudo ver a su hijo?

-Mucho más tarde. Cuando llegamos ellos no estaban, los habían sacado a trotar a prepararse para la final. Fue todo un shock. Creo que a mi hijo le fue complicado darse cuenta de que lo que estaba pasando no estaba bien…  En ese momento es difícil pensar, actuar, ordenarse con los hechos.

-¿Cómo reaccionó cuando se encontró con él?

-Estaba en shock pero tenía claro que tenía que ocuparme de mi hijo. Yo me enteré un lunes feriado y el miércoles mi nene ya estaba con la asistencia psicológica que necesitaba, pero fue el único…

-¿Por qué? ¿Cómo reaccionaron los otros padres?

-Cuando volvimos a La Pampa hubo dos reuniones de padres para tratar de llegar a un acuerdo. Todos, menos nosotros, dijeron que no querían denunciar para no exponer a sus hijos. Nuestra decisión fue hacer la denuncia y hablar, queríamos que todo el mundo se enterara de lo que había pasado. Porque después supimos que durante 40 años todos se habían callado la boca y otros chicos que tuvieron a este hombre como entrenador habían sufrido el mismo tipo de abusos. Yo no iba a dejar que eso volviera a pasar. Y ahí, bueno, me sacaron del grupo de whatsapp de papás y a mi hijo del que tenía con sus compañeros.

-¿Cómo es la situación de Kruber?

-Estaba libre hasta hoy. Gracias a Dios  no me lo he cruzado, pero mi mamá se lo cruzó todos los días camino a su casa… Yo hice la denuncia, se le comunicó, se presentó a la Justicia y no quiso declarar pero nunca estuvo detenido.

LA CAUSA

Julieta y su marido hicieron la denuncia en Santa Rosa, La Pampa, pero como los hechos ocurrieron en Médanos, el expediente fue derivado a Bahía Blanca, por la jurisdicción correspondiente.

La carátula es la de "abuso y corrupción de menores", la misma que en el caso de Independiente por la que ya hay seis detenidos.

Hasta hoy, que se pidió la detención de Kruber, el entrenador tenía dictado solamente una orden de restricción de acercamiento. 

-¿Cómo era Kruber con los chicos que entrenaba o con su  hijo en particular?

-Era re bondadoso.  El día antes de enterarme de este horror lo había llamado a mi marido y le había dicho: "No sabés, este tipo es divino con nuestro hijo. Tiene como una preferencia, me encanta porque se fija en todo…". Después no lo podía creer…¿Cómo no lo vi? Pero no te das cuenta… Es un trabajo muy minucioso, los van comprando. Mi hijo me dijo: "Mamá, vos no te das cuenta de lo que está pasando, no entendés". Todo es muy de a poquito, un trabajo de hormiga que van haciendo con la criatura.

 

-¿En qué consistía el accionar del supuesto abusador?

-Hay cosas que no voy a contar. Puedo decir que el tipo les hacía usar slip, no quería que usaran calzoncillo boxer. Les decía que el jugador de fútbol tenía que usar slip. Los hacía dormir en calzoncillo, les levantaba la sábana para ver si efectivamente estaban como él quería, los invitaba a bañarse con él. Los nenes callaron hasta que uno le fue contando al otro lo que sufría, y después se animaron a contarlo.

-¿Por qué creé que su hijo se animó a hablar?

-Somos muy unidos, hablamos mucho con los chicos y les damos la confianza para que nos puedan contar todo lo que hacen y todo lo que les pasa. A nuestros hijos siempre los escuchamos y siempre les creímos. Hice la denuncia porque quise cuidarlo. Yo le tenía terror a la cámara Gesell, de que allí volviera a revivir todo lo que le había pasado, de que se sintiera mal.  Pero, aunque estuvo angustiado por recordar, pudo reaccionar bien y  la cámara salió positiva.

-¿Cómo está hoy su hijo?

-Bien, a fin de año la psicóloga le dio el alta. Puede hablar del tema… obviamente que de a poquito mejoró, gracias a Dios está bien.

-¿Cómo viven los casos de abuso de menores en clubes o federaciones deportivas como Independiente o River?

-Horrible, es como recordar todo lo que nos pasó. Revivimos un montón de momentos y nos amargamos porque creo que todos somos responsables: nos callamos y no hacemos nada cuando nos enteramos de que algo raro está pasando.

Pensión de Independiente
Pensión de Independiente

-¿Por qué piensa que las víctimas y/o su entorno prefieren en muchos casos el silencio?

-Porque es un tema tabú. Yo nunca pensé en callarme, pero creo que los papás no hicieron la denuncia porque les dio vergüenza. Cuando te sentís solo te da mucho miedo dar un paso así porque pensás que te vas a quedar aun más solo.

-¿Qué descubrió luego de denunciar al entrenador?

-Cuando yo expuse mi caso se contactó conmigo una persona que en ese momento tenía 52 años. Fue a mi casa y me contó que el mismo tipo que abusó de mi hijo había abusado de él cuando tenía 12 años, pero que él no pudo hablarlo ni denunciar. Es dfícil, da miedo, y por eso hay que acompañar. La mayoría de los que fueron víctimas y no hablan es por miedo o vergüenza y eso ya no puede pasar más.

Patricio Mac Allister, presidente del
Patricio Mac Allister, presidente del club donde habría sucedido el abuso

-¿Cómo impactó en su vida lo ocurrido con su hijo?

-No sé, ahora pienso cosas que antes no se me pasaban por la cabeza. Yo la mandaba a mi hija a gimnasia artística, a danzas, y siempre estaba alerta con ella: cómo se vestía, con quién se veía. Pero con el varón no, siempre estaba relajada… nunca pensé que alguien pudiera llegar a abusar de mi nene y mucho menos el director técnico.

 

-¿Cómo siguió la vida deportiva de su hijo?

-Gracias a Dios sigue jugando. Después de todo lo que pasó fue el único de su categoría que se fue del club, y le costó. Pero, sin buscarlo, apareció una propuesta de Europa, para probarse. Viajó en octubre y ahora se está por ir a vivir allá. Su sueño es ser profesional.  Mirá, la última vez que este hombre se quiso propasar, él se defendió y lo amenazaron. El tipo le dijo que si abría la boca no iba a jugar más.  Y mi hijo loenfrentó: "Yo no jugaré más al fútbol pero yo a vos te voy a denunciar".

-¿Cómo hizo para que la causa no se diluyera en este año?

-Traté siempre de difundir el tema, pero no es fácil. Yo salí sola una madrugada a pegar panfletos por toda Santa Rosa, panfletos que decían "basta de abuso infantil, basta de ser cómplices". Es mi pequeña acción en medio de una ciudad en donde poca gente acompaña por vergüenza, temor o lo que sea.

-¿Qué implicaría para vos que se haga Justicia?

-¿Justicia? Uf, muchas cosas, no una sola. Que lo metan preso a este hombre ya mismo, que los demás papás se unan y hagan lo mismo que yo, que denuncien. Que Patricio Mac Allister se haga cargo, que reconozca lo que pasó, y que estos chicos que pasaron por ahí reciban asistencia psicológica para que puedan sanar, porque no hablar es tremendo.

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