"Es la vida… Venía mal. Nos tenía acostumbrados a esas amenazas en los últimos tiempos, pero siempre salía ileso. Esta vez no pudo. Lamentable". Las palabras de César Luis Menotti reflejan el vínculo que existió entre el entrenador campeón del mundo y su dirigido.

El sentimiento por Huracán, el primer título mundial y el sacrificio en la final ante Holanda fueron otros motivos que unieron al Flaco con el Loco. Así, en una de sus últimas entrevistas con DirecTV, Houseman recordó la extraña arenga que le había dado el DT antes de salir a jugar el tiempo suplementario.

"No nos podían pasar por arriba nunca. El Flaco nos decía que eran holandeses. ¡Holandeses! Nosotros somos argentinos… estos comen chucrut como los alemanes, nosotros le damos al bife de chorizo. Somos muy distintos". La descripción que hizo el último wing en Alma de Potrero causó gracia por el contexto y el discurso.

En aquel diálogo que mantuvo con Diego Korol, Houseman también se había emocionado cuando habló de su entorno familiar. "Un día le dije a mi madre: 'Estas piernas te van a salvar, mamá'. Por suerte pude comprarle la casa, y eso no me lo quita nadie", recordó con el sentimiento que le causaba esa conversación íntima, y agregó el significado que puede llegar a tener representar a la Argentina en un torneo internacional: "No hay una palabra exacta para definir eso. Fue un sueño. Ponerme la camiseta de Excursionistas, Huracán y la Selección fue lo más grande que me pasó".

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