Boca salió con otro impulso al segundo tiempo. Se quedó con el dominio territorial, arrinconó, con empuje, a River. Y ahí se vio obligado a salir él, para refrendar el valor de los cuatro millones de dólares que el Millonario invirtió por sus servicios…

Franco Armani, de 31 años, arribó a Núñez procedente de Atlético Nacional de Medellín, donde es ídolo. Y en el inicio de la segunda parte se vio forzado a salir a dar la cara (o, mejor dicho, las manos) por el conjunto de Marcelo Gallardo.

Una buena salida con los pies, para cortar un avance de Pavón, un oportuno rechazo con los puños, fueron algunas de las interesantes señales de su seguridad.

Sin embargo, el ex Ferro y Deportivo Merlo tuvo cuatro intervenciones a pura personalidad que sostuvieron la ventaja en el mejor momento de Boca. Y permitieron que su equipo ampliara el marcador.

La primera fue a los 2′ de la parte complementaria: Pablo Pérez envió un buen centro y conectó Pavón, bombeado. Armani alcanzó a sacar por arriba, el balón dio en el travesaño y se marchó al córner.

Apenas un minuto después, Edwin Cardona envió un centro con veneno, arremetió Goltz y la pelota dio en Pratto. A pesar del flipper, Armani reaccionó y logró evitar el empate.

A los 23′ mejoró incluso más su perfomance: primero debió reaccionar, a puro reflejos, para achicar con pericia ante Frank Fabra, que lo encaró mano a mano. Pero la acción prosiguió. Nández lo volvió a probar. Y otra vez Armani mandó al córner.

Como para otorgarle mayor valor a su arrojo, inmediatamente llegó el contragolpe de Ignacio Fernández, la combinación con Pity Martínez… Y el gol de Ignacio Scocco.

"Esto me pone muy contento, estoy muy emocionado, es mi primer título y uno recién llegó. Sumar un título más en la carrera deportiva es muy importante, recibí el apoyo de la gente y de mis compañeros desde el primer momento", comentó.

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