Franco Armani es el arquero que quería Marcelo Gallardo para River y que por fin consiguió en este mercado de pases. El jugador se sumará en los próximos días a la pretemporada del conjunto "Millonario" pero antes tuvo una impresionante despedida de Atlético Nacional de Medellín, club en el que jugó los últimos siete años.

El estadio Atanasio Girardot se vistió de fiesta y recibió a unas 30 mil personas que se acercaron para decirle "hasta pronto" al último gran ídolo de la institución. Armani llegó al club en el 2010 y, de a poco, se fue ganando un lugar entre los titulares. Con el paso de los años, se convirtió en un referente y, entre títulos nacionales e internacionales, sumó 13 trofeos.

"Tengo un montón de palabras de agradecimiento por el gran apoyo que me brindaron durante siete años. Me hicieron sentir como en casa", dijo el argentino desde el escenario que se montó para el gran homenaje que lo tuvo como protagonista.

Armani, de 31 años, se quebró y reconoció que, aunque se trata de "un momento de mucha tristeza", está ilusionado por el desafío que se le presenta con River. "Me voy a cumplir un sueño. Siempre lo tuve. Dios me puso en este camino para poder cumplirlo y voy a conseguirlo", sostuvo.

 

El arquero se comprometió a regresar a Medellín para retirarse en Atlético Nacional y para radicarse en esa ciudad junto a su familia. Finalmente, se despidió de los fanáticos levantando la Copa Libertadores que alzó en 2016 con el conjunto colombiano.

River le abonó la cláusula de rescisión a Nacional de Medellín, que asciende a cuatro millones de dólares. De esta forma, Armani, de 31 años, competirá por el puesto con Germán Lux y Enrique Bologna.

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