Joe Fernández es músico, actor de stand up, conductor (es parte de la mesa del programa Gente Sexy, por radio Blue) y… astrólogo. No cualquier astrólogo: un astrólogo futbolero. Entre sus vaticinios dictados por los astros figuran los resultados de los clásicos Boca-River en la Copa Sudamericana 2014, el título del "Millonario" en la Copa Libertadores 2015, la visión de que la Selección llegaría a la final de la Copa América 2016 y… el camino de la Selección en el Mundial de Brasil. Porque Joe, confeso hincha de Ferro, sentado en un programa de TV ante Dalma Maradona, hija del mítico capitán de la Selección, no sólo arriesgó en la previa de la competencia que la celeste y blanca alcanzaría la definición, sino que además dijo que su pálpito indicaba una derrota. "Tengo una buena noticia y una mala", señaló. "La buena es que llegamos a la final", sugirió. Y con eso dijo todo…

"La verdad es que me hubiera gustado fallar en el vaticinio del Mundial pasado, quería equivocarme, pero no se dio. Eso, como lo que pasó con River, cuando dije cómo iba a salir en los clásicos de la Copa Sudamericana, o en la Copa Libertadores, son cosas en las que uno se da cuenta cuánto tiene que ver la astrología en lo que pasa. Hoy hablábamos del técnico de Francia que no quería escorpianos en el equipo, Raymond Domenech, en el Mundial 2010. ¿Por qué? No tanto por el juego, sino porque el esorpiano es el que habla, el que te puede generar conflictos en el grupo. Hay que tenerlos, sí, siempre tenés que tenerlos. Pero en un Mundial tener mucho escorpio puede ser una carga muy pesada", hace su análisis, con el mapa de los signos en la mano.

¿Cómo ves a la Selección de cara al Mundial, según los astros?

Cada país tiene su signo. Argentina es canceriana, nació un 9 de julio. Y los cancerianos son gente muy familiera, de juntarse, del asado de los domingos, o las pastas de la nona. En otras culturas, el hijo termina la secundaria y se va a estudiar afuera. Acá, el argentino no se quiere separar de la familia. Hay algo que nos contagia esa energía, y eso se traslada a la Selección. Y vamos a tener un año canceriano. Va a haber mucha agua, porque Júpiter va a estar en Escorpio. Júpiter es el planeta de la alegría, la buena onda. Y eso a Escorpio, y a los signos de agua, los eleva. El 2018 es un gran año para los signos de agua; o sea Cáncer, que es el signo de Argentina, Piscis y Escorpio.

¿Podemos ser optimistas entonces?

Podemos ser optimistas de que va a se un buen año para los signos de agua, entonces, como Argentina es de Cáncer, va a ser bueno. Y si te duplico, te digo que Messi es de Cáncer; y me van a decir: esto me gusta un poco más. Las actitudes de Messi, de venir a casarse a Rosario con su familia, de seguir con la primera novia, de volver cada vez que puede a Rosario; eso es muy canceriano. Estamos bien aspectados desde ese lugar. Igual, el fútbol se juega de a once, y con una sola persona no podés, salvo que sea de Escorpio. Maradona era escorpiano. el escorpiano es una persona más arengadora, ve las cosas como de vida o muerte, blanco o negro, todo o nada. En cambio, Messi es Cáncer, mucho más sensible, más políticamente correcto. Ahí está la diferencia entre los dos. Messi va a necesitar que lo ayuden con su energía canceriana.

(Photo by Franklin Jacome/Getty Images)
(Photo by Franklin Jacome/Getty Images)

¿Cómo está Jorge Sampaoli según los astros?

Es pisciano, un pisciano soñador. Los piscianos como que a veces se quedan en una nebulosa, una realidad paralela. A veces hay que meter los pies sobre la tierra y ser más prácticos. Sampaoli tiene toda esa idea del romanticismo, como cuando decide defender con tres o probar ocho equipos alternativos antes de salir a la cancha. Te preguntás: "¿esto qué es?" Esto es Piscis. Sueña, se imagina, es creativo, y lo traslada a cómo ve el juego. Por ahí si tenés un técnico de Virgo o de Capricornio, más estructurado, hacés como Alemania, jugás con el mismo equipo y de la misma forma durante 25 años. El pisciano va probando, viendo, si se equivoca vuelve; es como el mar, fluctúa. Es un buen año para Escorpio, Cáncer y Piscis. Argentina es de Cáncer, Messi es de Cáncer, Sampaoli, de Piscis. Vamos metiendo condimentos que marcan que Argentina debería tener un gran desempeño en el Mundial de Rusia.

Reuters
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El gol siempre  es clave para poder llegar lejos. De Messi señalaste que está bien aspectado. Voy con otros dos nombres en ofensiva: Agüero e Higuaín, ¿cómo están?

Higuaín es de Sagitario, tiene algo con el optimismo. Es optimista por naturaleza y siempre te da una alegría, nos pasó contra Bélgica, cuando metió el gol de la clasificación, después tuvimos la decepción en la final. Sagitario trae alegría, buena energía. Y 2019 es el año de Sagitario, y para que sea el 2019 el año de Sagitario, es porque en 2018 hará cosas positivas. Aparte es fuego, tenemos mucha agua: el agua de Argentina, el agua de Messi, el agua de Sampaoli; necesitamos un poco de fuego que avive. Y lo ideal para avivar el fuego, ¿que és? El aire, y de aire son Acuario, Géminis y Libra. Y en Acuario tenés locura y creatividad. Di María es de acuario. Acuario también tiene algo inconstante: viste que Di María por ahí te salva un partido y se pierde en otro. Porque Acuario es como una baliza emocional: se enciende y se apaga todo el tiempo. Vos a Acuario no le podés pedir constancia. Está regido por Urano, es la chispa, lo efímero, el rayo. Es Di María. Acuario es Darwin, es Spinetta, es Julio Verne. Son personas muy creativas, que se iluminan y después se apagan. Aparte el acuariano es desapegado emocionalmente, y al momento de una definición también es importante alguien frío y calculador. Lo tenés que tener, porque una chispa, un rayo, te pueden salvar el partido.

(AFP)
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En la recorrida no hablamos de Mascherano, que es un poco el líder de este grupo, le toque jugar o no.

Mascherano es de Géminis. El geminiano es el técnico adentro de la cancha, está regido por Mercurio, es el que habla. Hablar, condicionar al árbitro, a los rivales, arengar: es la voz. Es un líder, uno lo asocia con la garra, pero manda desde la palabra. Los jugadores lo escuchan. Una mirada de Messi por ahí le marca a Mascherano qué es lo que debe decir, y listo. A la gente de agua le cuesta expresarse, son más emocionales, le falta alguien que baje línea. Y ése es Mascherano.

¿Y quién puede ser el jugador tapado, según la astrología?

Yo me la juego por alguien que está tapado, la gente lo empezó a nombrar, y hoy está un poco apagado, incluso en su liga. Pero este es el año de Escorpio. Y tenemos un escorpiano en el plantel y es Dybala. El escorpiano tiene esto de Maradona, vida o muerte, todo o nada. No hay un término medio con Dybala. Teníamos todos una ilusión con él y, por ahí cuando jugó, no pasó nada. Lo veíamos como el socio de Messi. Como buen escorpiano, comete la imprudencia de decir: es muy difícil jugar al lado de Messi. Podrá explicarlo toda su vida, pero se la mandó. Lo deben de pensar todos, pero nadie se animaría a decirlo: no sabés qué hacer con un jugador como Messi al lado, le querés dar todas las pelotas. Y él lo dice. Escorpio es el que dice, el que no se calla. Dybala, con Júpiter en Escorpio, nos va a dar más de una sorpresa, y es el as en la manga que tenemos. Y dejamos afuera a un acuariano. Acuario dijimos que nos puede servir porque es la chispa, el rayo. E Icardi es acuariano, como Di María. La sorpresa por excelencia va a ser Dybala, tenemos a Messi como canceriano, y un técnico que es muy pisciano. Si pone los pies sobre la tierra, creo que podemos tener un gran Mundial, yo creo que Argentina va a estar entre los cuatro primeros del Mundial.

¿Entonces les decimos a los hinchas que, como mínimo, hay que reservar las entradas hasta semifinales?

Hasta las semis que se queden tranquilísimos; octavos de final y cuartos van a estar muy bien. En las semis sí va a haber que pelearla, hay que prender velas, hacer cruz de sal; tener a todos los astros a nuestro favor. Pero yo creo que Argentina va a estar entre los cuatro mejores equipos del Mundial.