Desahogo, euforia, fervor. No alcanzan las palabras para describir la descarga emocional que tuvieron los jugadores y el cuerpo técnico de la selección argentina cuando terminó el partido ante Ecuador. El triunfo por 3-1 les permitió sacar el boleto al Mundial de Rusia 2018 y, al mismo tiempo, acallar los cuestionamientos que se habían generado en torno al equipo.

El interminable abrazo entre Lionel Messi y el presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, en el pasillo camino al vestuario fue una gran muestra de la alegría con la que se vivió una clasificación que, por momentos, parecía que se escapaba.

La Pulga, quien suele ser muy medido en sus expresiones, fue uno de los más exaltados durante los festejos privados en el camarín. El rosarino se sumó a los cánticos con una enorme sonrisa y, parado en un banco y golpeando los armarios, cerró su gran noche con sus compañeros, quienes registraron todo con sus celulares y lo compartieron en las redes sociales.

"El objetivo está cumplido, gracias a dios y todos felices", señaló el delantero del Barcelona, uno de los encargados de romper la veda con la prensa.

Javier Mascherano, uno de los más animados en el vestuario, disfrutó de la clasificación pero dejó en claro que ya piensa en Rusia. "Hay que barajar y dar de nuevo", recalcó.

 

En tanto que Mauro Icardi aseguró que el equipo "no tenía en la cabeza" quedar afuera del Mundial y se ilusionó con ser parte de los convocados para la cita en Rusia.

Pero la noche no pudo terminar como Luis Juez, el embajador argentino en Ecuador, lo había planeado. El cordobés había organizado un asado para toda la delegación nacional y había hecho traer la carne desde el país. Sin embargo, la celebración entre el plantel y los diplomáticos no pudo darse ya que, tras el partido, los jugadores regresaron al hotel y rápidamente se prepararon para volar hacia sus respectivos destinos (Europa y Ezeiza).

A pesar de no concretar el asado tan deseado, Juez fue parte de la celebración y compartió sus fotos con Messi, Sampaoli y compañía.

"Me sentí gratificado, ellos me hicieron parte. Tuvieron unos minutos para abrazarme y sacarse fotos conmigo", dijo el diplomático en declaraciones a Radio Mitre de Córdoba.

Juez reveló, además, que el público ecuatoriano quedó obnubilado por la actuación de Messi por lo que "le hizo reverencias" al finalizar el encuentro en el que la Pulga marcó tres goles.

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