Esta no es un acta notarial. Es una nota periodística. Y como tal, responde a la investigación del autor, sustentada en la visualización mil veces repetida del soporte visual, más los testimonios de quienes fueron actores del insólito hecho, sus propias evaluaciones y experiencias recogidas a lo largo de muchos años en diversas instituciones.

Quienes alguna vez transitaron el camino de elecciones en centros estudiantiles universitarios, municipios o sindicatos, terminan sabiendo quién voto a quién en ámbitos microclimáticos de 75 votantes cual secretariados gremiales de región.

Más aún, serán los propios sufragantes quienes no tendrán impedimentos para declarar el voto emitido después de cierto tiempo.

Es así como hoy podemos ofrecer lo que un año atrás resultaba, cuanto menos, más intuido o sospechado que certero.

Por cierto, detrás de cada voto hay una historia. Y algunas de ellas bien podían haber cambiado el triste destino que hoy asfixia a la AFA intervenida. Y que además sirvió como excusa para impedir un nuevo llamado a elecciones el último 30 de junio cuando se opuso la I.G.J.

Repasando cómo votó cada dirigente, podrá advertirse que en lo general, la mayoría de las categorías respondieron a sus líderes.

La Primera División y el Interior, en cambio, lo dividieron sin atarse a las verticalidades.

Un vistazo a los votos de cada una de las categorías habrá de confirmar esta simple deducción. No obstante, hubieron sufragios que podrían haber cambiado la historia.

El involuntario error fue cometido –presumiblemente– cuando el doctor Pascual Caiella, al momento de quitar del sobre la papeleta, no advirtió que en lugar de una había dos y que, como en otros dos casos anteriores -a favor de Segura- fueron despegadas por el Ingeniero Alfredo Dagna dejando una como voto válido e impugnando la restante.

Este fatídico sobre con dos votos pegados no pudo ser individualizado. Más, algunos expertos visualizadores afirman que debió ser en el último segmento del escrutinio. O sea entre los números de orden que van del 68 al 75.

En esa franja Marcelo Tinelli fue elegido por tres asambleístas: Maximiliano Bravo de Salta (Región Norte), Alcides Mattiuce de Buenos Aires (Región Bonaerense Pampeana) y Mario Giammaria de Santa Fe (Región Litoral).

En uno de esos sobres se encontraba el voto pegado que al no ser detectado, despegado e impugnado, arriba a un imposible 38. La misma cifra que ya se había contado para Luis Segura. El voto sobrante es de Tinelli. O sea que de no haber mediado esta indeseada e insólita circunstancia, Segura se habría impuesto por 38 a 37.

Y la pregunta inmediata, ya sin valor, es: ¿hubiera sido gobernable una AFA tan dividida y enfrentada? La respuesta es no. Y la reflexión es: el fútbol argentino agradecería fuertemente aquella lección en función de un futuro que requiere liderazgo y unidad.

Un voto. ¿Qué es un voto? ¿Un llamado telefónico de un caudillo bonaerense para que el asambleísta de su club, sobre la marcha, cambie por no haber sido invitado a un programa de televisión?

Un voto. ¿Qué es un voto? ¿Cambiar la decisión política porque un árbitro perjudicó groseramente a su equipo en la Copa Argentina?

Un voto. ¿Qué es un voto? ¿Sancionar al candidato porque la AFA no votó por Blatter en la elección de la FIFA?

Un voto. ¿Qué es un voto? ¿Quitarle la publicidad de un Bingo a la camiseta del club cuyo asambleísta piensa distinto?

Un voto. ¿Qué es un voto? ¿Sugerirle a los presidentes de los tres clubes de tu partido del Gran Buenos Aires que al Municipio le conviene que tal candidato sea presidente de la AFA y "nos deba este enorme favor" para futuras campañas?

Un voto. ¿ Qué es un voto? ¿Utilizar el poder y las influencias políticas sólo para impedir que uno de los dos candidatos llegue y se proyecte?

Un voto. ¿Qué es un voto? ¿Obtener el compromiso a ocupar cargos para viajar y estar cerca de las estrellas del Seleccionado Nacional?

Cualquiera de estas pequeñeces es un voto.
Una traición es un voto.
Una falsedad es un voto.
Una actitud hipócrita es un voto.
Y un voto definía el destino de la AFA.

Aquí están todos los votos. Uno por uno. Categoría por categoría. Es el producto de una investigación periodística que, por lo tanto, debería considerarse como tal. Créanme, no hubo ninguna intención aviesa, ni dolo, ni trampa. Los empleados de la AFA cumplieron impecablemente su función. Y aunque los adjetivos descalificadores resultan inevitables –y admisibles–, la AFA está pagando este error soportando una verdadera e injusta "plaga de Egipto".

Por suerte vuelven a verse en la gestión de coyuntura a las nuevas-viejas caras. Son los que deberán apurar la reformulación del Estatuto y llamar a elecciones lo antes posible con un solo candidato, el que acepten todos. Después, recién después, podrán agendarse los temas pendientes, que son temas de la AFA y de nadie más….

Cómputos definitivos:

Primera División: Tinelli 17-13 Segura

Primera B Nacional: Tinelli 7-5 Segura

Primera B Metropolitana: Tinelli 1-9 Segura

Primera C: Tinelli 6-0 Segura

Primera D: Tinelli 1-4 Segura

Torneo Federal A: Tinelli 1-1 Segura

Ligas del Interior: Tinelli 4-6 Segura

Resultado Final: Tinelli 37-38 Segura

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