
La presencia de Rusia en América Latina atraviesa hoy una etapa de redefinición estratégica. Lejos de replicar el esquema de la Guerra Fría, Moscú despliega en la región una lógica de poder simétrico: busca incidir en lo que considera el “exterior cercano” de Estados Unidos, de la misma manera en que exige a Occidente no intervenir en su propia esfera de influencia.
Vladimir Rouvinski es director del Laboratorio de Política y Relaciones Internacionales (PoInt) de la Universidad ICESI de Colombia y uno de los analistas más reconocidos de América Latina en materia de política exterior rusa. Participó en la XI Conferencia de Seguridad Hemisférica, organizada por la Universidad Internacional de Florida y Fundación TAEDA, como panelista en la sesión sobre potencias externas en el hemisferio.
PUBLICIDAD
En diálogo con DEF, desmonta el mito del retorno soviético, explica cómo Moscú explota las vulnerabilidades democráticas de la región y advierte sobre un vector de infiltración que pocos gobiernos latinoamericanos están monitoreando con la seriedad que merece: el flujo migratorio ruso posterior a la invasión de Ucrania.
La intervención de Rusia en América Latina
-¿Cómo está impactando hoy la política exterior rusa en América Latina? ¿En qué se diferencia de la china?
-Lo primero que hay que aclarar es que Rusia no es la Unión Soviética. Hay mucha gente, tanto entre expertos como en el público general, que cree que estamos ante una nueva Guerra Fría calcada de la segunda mitad del siglo XX. No es así. Lo que busca Rusia en América Latina responde a una lógica distinta: quiere tener presencia en lo que considera el “exterior cercano” de Estados Unidos, como espejo de lo que Washington hace en el exterior cercano de Moscú. Ucrania, Bielorrusia, el Cáucaso: esas son las regiones que Rusia considera su zona de influencia natural y donde exige, implícitamente, que cualquier otro actor pida permiso antes de actuar. Con América Latina, razona de forma simétrica.
PUBLICIDAD

China, en cambio, juega otro juego. Es un país capitalista donde las corporaciones buscan ganancias, pero las inversiones chinas no son inocentes: se concentran sistemáticamente en sectores sensibles. Rusia, por su parte, busca vulnerabilidades específicas. Una de las más subestimadas es la dependencia de fertilizantes: Rusia puede proveerlos a bajo costo y en volumen, lo que genera vínculos de dependencia que países como Brasil difícilmente pueden romper de un día para otro. Si Moscú decidiera cortar el suministro, el sector agrícola brasileño entraría en crisis. Eso es poder real, aunque no aparezca en los titulares.
-¿Y más allá de los fertilizantes?
-Rusia opera cada vez más en zonas grises, en ese espacio entre el comercio legal y la economía ilegal. No controla directamente el narcotráfico ni el tráfico de armas, pero es consciente de lo que hacen esos grupos y puede usarlos a su favor o en su contra según le convenga. En Colombia, por ejemplo, está bien documentado que más de 8000 colombianos están combatiendo en Ucrania y que unos 1000 ya perdieron la vida. Del lado ucraniano, es una participación relativamente transparente. Del lado ruso, estos grupos tienen vínculos con estructuras criminales y carcelarias, y ese impacto tiene un efecto de derrame hacia América Latina.
PUBLICIDAD
El narcotráfico es otro canal. Rusia mantiene acuerdos alternativos –no multilaterales, no transparentes– que le permiten estar al tanto de los movimientos del tráfico de drogas. Colombia, de hecho, ha extraditado narcotraficantes a Rusia. Lo que ocurre después no lo sabe nadie.
-¿Cuáles son las vulnerabilidades que identificás en América Latina?
-Las democracias, por su propia naturaleza, tienen vulnerabilidades. Dependen de la conciencia ciudadana y de la fortaleza institucional. Lo que hacen Rusia –y China, en menor medida– es explotar esas vulnerabilidades a través de lo que se conoce como sharp power: no venden un modelo alternativo abiertamente, sino que se esconden detrás de la narrativa de la libertad de prensa y la pluralidad de voces para instalar desinformación. Usan hechos reales, pero los interpretan de manera de demostrar una sola cosa: que la democracia no funciona. Es un trabajo sistemático y paciente, y América Latina es un terreno fértil para eso.
PUBLICIDAD

El análisis y el debate de la región en la Conferencia de Seguridad Hemisférica
-Hay un tema que planteaste que llamó la atención: la migración rusa como vector de infiltración.
-El derecho a migrar es un derecho humano fundamental y debe respetarse. Después de febrero de 2022, miles de rusos huyeron de su país buscando libertad, escapando del reclutamiento forzado. Ese flujo es legítimo y debe ser protegido. El problema es que, mezclados con esos migrantes, se mueven operativos de los servicios especiales rusos y miembros del crimen organizado que aprovechan la libertad de movimiento. Un pasaporte ruso no requiere visa en Argentina, en Colombia ni en la mayoría de los países latinoamericanos. Eso significa movilidad casi irrestricta.
PUBLICIDAD
-¿Cómo se puede actuar al respecto?
-Lo que hace falta es coordinación entre los servicios migratorios de la región. Si Colombia identifica a una persona con vínculos sospechosos, esa información tiene que llegar a Argentina, a Perú, a Chile. Las diferencias políticas entre los países latinoamericanos son reales, pero esto representa una amenaza a la seguridad de todos. No puede tratarse como un problema de cada uno.
PUBLICIDAD

-¿Qué valor le das a encuentros como la Conferencia de Seguridad Hemisférica?
-Miami es la puerta de entrada a América Latina y el Caribe por excelencia. Y la FIU y Fundación TAEDA, con el Gordon Institute, llevan años construyendo un espacio donde estos temas se discuten con seriedad. Recuerdo los primeros eventos, cuando para muchos esto era interesante, pero no urgente. Lo que hace este encuentro ahora es decir con claridad que sí es una prioridad. América Latina importa. Y estas conferencias son el lugar donde se construye, poco a poco, la conciencia colectiva de que el hemisferio es un barrio compartido y de que lo que pasa en un rincón, tarde o temprano, llega a todos los demás.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
A 15 días del cruce masivo, ¿cómo sigue la crisis migratoria en Ceuta?
En un contexto de extrema gravedad, España y Marruecos se enfrentan en la gestión de la migración, la seguridad fronteriza y la discusión histórica sobre la soberanía del territorio

Ludopatía digital: los peligros de las apuestas en línea para la salud mental
¿Cómo afecta la ludopatía digital a las nuevas generaciones? La psicoanalista Silvia Papuchado analiza los riesgos psicológicos del juego virtual y los desafíos para frenar esta problemática

Gonzalo Uriarte: “Chile está preparado para ser la puerta de Argentina hacia el Pacífico”
En diálogo con DEF, el embajador de Chile en Argentina se refirió a la ambiciosa agenda de reformas del gobierno de José Antonio Kast y al presente y futuro del vínculo bilateral. El intercambio comercial entre los dos países se encuentra en pleno crecimiento, mientras se busca profundizar la integración energética, la conexión interfronteriza y la cooperación en materia de seguridad

Los espías de Rusia: cómo Vladímir Putin construyó su imperio de inteligencia
De la Guerra Fría al Kremlin: la reestructuración de la KGB, el ascenso de los siloviki y el rol crucial de las agencias de espionaje en la guerra contra Ucrania

Keiko Fujimori: la prueba de fuego ante la crisis política y el avance del crimen organizado
En un complejo contexto social, la presidenta de Perú presentó los primeros lineamientos de su plan de seguridad. ¿Qué piensan los especialistas?


