¿Puede China convertirse en el país líder mundial en Inteligencia Artificial en 2030?

Con una población de más de 1400 millones de habitantes y pocas restricciones en el uso de los datos de los usuarios, el gigante asiático explora un universo de posibilidades infinito para su desarrollo. ¿A qué desafíos se enfrenta?

Posibilidades ilimitadas para la creación de contenido multimedia, el desarrollo de apps móviles, deepfakes y datos, millones datos: las herramientas de la inteligencia artificial son cada vez más grandes y todo hace pensar que los reyes en esta tecnología están en un solo lugar, China.

Con una población de más de 1400 millones de habitantes y pocas restricciones en el uso de los datos de los usuarios, el gigante asiático explora un universo de posibilidades infinito para su desarrollo en esta área. Sobre el tema, un nuevo video de DEF en YouTube analiza en qué situación se encuentra posicionado el país conducido por Xi Jinping y cuál es su objetivo hacia 2030.

Ke Jie, el campeón chino de Go en acción. Su derrota contra Alpha Go fue clave para que China tomé la iniciativa en la carrera por el dominio de la IA. Foto: AFP.
Ke Jie, el campeón chino de Go en acción. Su derrota contra Alpha Go fue clave para que China tomé la iniciativa en la carrera por el dominio de la IA. Foto: AFP.

EL DÍA “D” EN EL MUNDO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Una mañana de enero de 2017, el joven chino Ki Jie sabía que estaba jugando más que una partida de Go, un juego que combina la táctica del ajedrez occidental con la paciencia y la sabiduría que caracterizan a la tradición china. Con apenas 17 años, aquella mañana en la ciudad de Wuzhen, el joven debía enfrentarse a un duro oponente: AlphaGo, un software creado por Google, que le ganó no una, sino tres partidas al hilo.

Ese mismo día, mientras muchos pensaban que no solo había caído derrotado Ki Jie, sino toda la humanidad ante la IA, otros empezaron a pensar en conquistar el mundo de esta tecnología para 2030. Sin embargo, el gobierno chino sabía que debía elaborar un plan financiero y político para lograrlo.

El Artificial Intelligence Development Plan, como se conoce el proyecto por su nombre en inglés, establecía conseguir mayor financiación para esta área, definiciones de apoyo político y garantizar la coordinación nacional para el avance. El objetivo era establecer parámetros claros para medir el progreso entre 2020 y 2025, y así convertirse en el centro de la innovación global en 2030.

El gobierno chino mantiene relaciones cercanas con empresas tech como Baidoo, Alibaba, y Tencent. Foto: AFP,
El gobierno chino mantiene relaciones cercanas con empresas tech como Baidoo, Alibaba, y Tencent. Foto: AFP,

El año en el que Ki Jie cayó frente a Alpha Go, los empresarios chinos invirtieron sumas récord en nuevas empresas de inteligencia artificial, que representaron el 48 % de toda la financiación de capital riesgo en este mercado en todo el mundo, que superó por primera vez a Estados Unidos.

CHINA Y LA RUTA DIGITAL DE LA SEDA

Además de las inversiones, el gigante asiático puso en marcha el proyecto de infraestructura que, geopolíticamente, se conoce como “la ruta digital de la seda” y que pretende unir de manera ferroviaria y marítima a China con Europa, pasando por Kazajistán, Polonia, Rusia, Alemania, Francia y Reino Unido.

Esta ruta digital ya está en marcha y avanza, por un lado, con la construcción de cables submarinos a nivel mundial, mientras que por otra parte las telco chinas continúan con los proyectos de tendido de fibra óptica en países como Guinea e Indonesia.

MILLONES DE DATOS EN TIEMPO REAL

Otra de las patas del plan consiste en el apoyo al desarrollo de empresas locales y extranjeras que deseen explorar estas áreas. En China, las “pymes” digitales reciben exenciones de impuestos, contratos con el Estado y oficinas compatibles con el desarrollo de IA; mientras que, en paralelo, el gobierno mantiene relaciones cercanas con compañías gigantescas como Baidu, Alibaba y Tencent.

Hoy, como resultado de este proyecto, China tiene el mercado de startups de IA más grande del mundo, publica la mayor cantidad de papers científicos y no tiene regulaciones de privacidad que protegen a los usuarios. En otras palabras: tiene vía libre para el crecimiento.

Sin embargo, la mayor ventaja que posee este país por sobre el resto son sus más de 1400 millones de habitantes. El enorme número de usuarios chinos de internet –mayor que el de Estados Unidos y que el de toda Europa juntos– proporciona mucha cantidad de información, y la calidad de esta depende de lo que esos usuarios hacen en línea y en tiempo real.

Los sensores de reconocimiento facial, que permiten reconocer a los ciudadanos en plazas, bancos y calles, y el sistema de puntuación social, que tantas sospechas despierta en Occidente, basado en el historial de deudas, multas, y sitios visitados en internet de las personas, les brindan una mayor ventaja a los asiáticos respecto al resto de las potencias del mundo que también pretenden dominar esta tecnología.

* Para saber más sobre el tema, visite nuestro canal de YouTube.

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