Arteba cerró con más de 41.000 visitantes y la mayor ronda de compras de su historia: ¿qué adquirieron los museos e instituciones del país y el mundo?

Durante 5 días, la feria sumó 55 piezas a fondos de 26 museos y fundaciones, diez del exterior. Ninguna edición anterior había logrado colocaciones simultáneas en tantas instituciones de primer nivel mundial

Mosaico de seis obras de arte que incluye cinco pinturas de diferentes estilos figurativos y una escultura textil sobre una mesa de madera
Una selección de seis piezas artísticas reúne diversas técnicas pictóricas, textiles y escultóricas vinculadas al programa de adquisiciones de arteba.
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arteBA finalizó con más de 41.000 personas durante cinco jornadas en La Rural y la mayor ronda de adquisiciones de su historia con 57 obras distribuidas entre museos de cuatro países, que colocó piezas en instituciones que van desde el Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York hasta el Museo Provincial de Bellas Artes de San Juan.

El Programa de Adquisiciones incorporó 55 obras a las colecciones patrimoniales de 26 museos y fundaciones, de las cuales 10 son internacionales. La iniciativa, que cumple 21 años, acumula 491 obras adquiridas por instituciones públicas y privadas desde su creación.

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El registro oficial del programa de adquisiciones de la feria revela una geografía institucional sin precedentes: obras argentinas ingresaron simultáneamente a las colecciones permanentes del Museum of Contemporary Art de Chicago (MCA), el Los Angeles County Museum of Art (LACMA), el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA) y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. Ninguna edición anterior de arteBA había logrado colocaciones en las cuatro instituciones en una sola convocatoria.

arteba 2026
arteBA finalizó con más de 41.000 personas durante cinco jornadas en La Rural

La edición también contó con 27 invitados internacionales, entre curadores y directores de museos, además de más de 100 profesionales y coleccionistas llegados de distintos lugares del mundo.

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Por otro lado, la Fundación arteba anunció que la próxima edición se realizará del 8 al 12 de septiembre de 2027 en La Rural.

Argentina

El Museo Nacional de Bellas Artes, a través de la Asociación Amigos, sumó a su acervo Pink Ashes (2024), del artista Matías Duville, una obra en carbonilla y pastel sobre papel de 190 x 150 centímetros, adquirida en la galería Barro con fondos de donantes particulares.

"Pink Ashes", 2024, carbonilla y pastel sobre papel, de Matías Duville
"Pink Ashes", 2024, carbonilla y pastel sobre papel, de Matías Duville

La compra coincide con uno de los momentos de mayor proyección internacional de Duville, como representante a la Argentina en la 61ª Bienal de Venecia, que se extiende hasta el 22 de noviembre.

Julio César Crivelli, presidente de la Asociación, calificó a Duville como “una de las voces más singulares del arte argentino contemporáneo”, mientras que el presidente del MNBA, Andrés Duprat, justificó la elección en términos institucionales: “Un museo no solo preserva el patrimonio artístico: también debe ampliarlo y actualizarlo para propiciar el diálogo entre las grandes obras del pasado y las búsquedas del presente”. Sobre Duville en particular, agregó que el artista “aporta una mirada singular que expande los límites del dibujo y nos confronta con la fragilidad de los paisajes que habitamos”.

El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) incorporó dos pinturas: Paraíso (1984), de Diana Aisenberg, a la De Sousa Galería, y Oh telúrica (2023), de Florencia Breccia, a la cordobesa Satélite., gracias al Comité de Adquisiciones principal y al comité de adquisiciones joven, respectivamente.

Paraíso (1984), de Diana Aisenberg
Paraíso (1984), de Diana Aisenberg

Así suma dos obras de generaciones distintas del arte argentino: una producida en plena transición democrática de los años 80 y otra de 2023, que comparten el interés por la dimensión espiritual de la imagen y el diálogo entre figuración y materia.

Paraíso es la primera obra de Diana Aisenberg en ingresar al acervo del museo. La pieza data de 1984 y formó parte de la exposición individual inaugural de la artista, Mujeres, niñas, reinas, presentada en la Galería Adriana Indik de Buenos Aires, un espacio que canalizó buena parte de la experimentación de la joven generación durante los años del retorno democrático.

Aisenberg (Buenos Aires, 1958) se había formado en la Bezalel Art and Design Academy de Jerusalén y en el Seminario para Maestros de Tel Aviv, donde vivió entre 1976 y 1982. A su regreso a Argentina se integró a una escena que reunía a artistas como Guillermo Kuitca, Luis Frangella, Marcia Schvartz y escritores como Arturo Carrera y Rosario Bléfari.

Diana Aisenberg
Diana Aisenberg

La curadora en jefe del museo, María Amalia García, explicó el sentido de la adquisición: “Paraíso nos permite reconstruir con más pluralidad la escena argentina de los 80”, y añadió que Aisenberg “es una figura clave en la formación de muchos artistas jóvenes”, lo que genera “una trama muy consistente dentro del relato de nuestro arte”.

Oh telúrica (2023), de Florencia Breccia (Mendoza, 1984), egresada del Profesorado de Artes Visuales de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo, utiliza ruberoid (un material negro de uso en construcción) como soporte, de modo que la oscuridad inherente al material forma parte de la composición.

"Oh telúrica!", 112 x 178 cm, óleo sobre ruberoid, cuero, goma de bicicleta, hilos, varillas de bronce, 2023, de Florencia Breccia
"Oh telúrica!", 112 x 178 cm, óleo sobre ruberoid, cuero, goma de bicicleta, hilos, varillas de bronce, 2023, de Florencia Breccia

Sobre ese fondo emergen seres antropomorfos de apariencia femenina que se funden con el entorno. Las figuras remiten al arte rupestre y descienden hacia lo subterráneo en un gesto que la artista concibe como espacio de revelación visual.

Oh telúrica entrelaza la influencia pictórica del artista ecuatoriano Oswaldo Guayasamín con referencias al paisaje de montaña mendocino y a la estética del grabado cuyano de los años 60. El título nomina lo dramático y lo terrenal con ironía deliberada para reivindicar las raíces locales sin solemnidad.

Una escultura con piezas de cerámica, una pintura gris de una habitación y un cuero con letras bajo un letrero de neón sobre una pared roja.
Obras de Benjamín y Felipe Álvarez; Víctor Florido y Sofía Castro para el Moderno

Como suele ser su (sana) costumbre, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires regresó de la feria con el acervo cargado de obras. Estas 12 piezas se suman a ortass 16 adquisiciones y 42 donaciones de artistas, familias de artistas y miembros de la sociedad civil a lo largo del año, que engrosaron el patrimonio a 8.206 piezas.

Las compras, informaron, fueron realizadas mediante el Programa Matching Funds de Fundación arteba, con aportes de la Asociación Amigos del Moderno, presidida por Florencia Perotti; Ignacio Moore; el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; y el Comité de Adquisiciones del Moderno.

La primera adquisición fue Jarras, de Benjamín y Felipe Álvarez, realizada en 2026 con madera, cera, vidrio, acero y jarras de cerámica, comprada a La Mesa Galería y El más querido (variación II), de Carolina Antich, un acrílico sobre lino de 2026, a María Casado Galería. También ingresó Sin título, collage de Sofía Castro realizado en 2025 y adquirido a Valerie’s Factory y Living-comedor, óleo sobre tela de Víctor Florido de 2018, comprado a Linse Galería.

Tres obras sobre pared blanca: pintura figurativa en fondo verde, lienzo abstracto en tonos azules y tapiz textil multicolor.
Carolina Antich, Paola Vega y Jimena Travaglio

El conjunto sumó Sol flor, de Itamar Hartavi, un óleo y tierras sobre tela de 2025, a la salteña Remota Galería. Del mismo modo, el video digital Ya me disfracé de estrella asesinada, de Tomás Maglione, producido en 2021 y con una duración de 6 minutos y 4 segundos, adquirido a Ruth Benzacar. A estas piezas se agrega Jitter, tapiz de cuentas de madera de Jimena Travaglio realizado en 2020, comprado a Fundación El Mirador.

Dos cuadros en una pared blanca junto a una escultura de zapato de tacón alto y plataforma sobre un pedestal.
Itamar Hartavi, Juan Valenti y Juan Gutiérrez

Las adquisiciones se completan con Tercera persona, óleo sobre lienzo de Juan Valenti de 2026, a Constitución Galería; y Sin título, óleo sobre tela de Paola Vega de 2014, comprado a Calvaresi. También se incorporó Claroscuro, de Gal Vukusich, una obra de 2026 realizada con cadena, strass, latas de aluminio, pintura acrílica, óleo y esmalte sobre pana, adquirida a Galería OHNO y de Juan Gutiérrez se sumaron dos esculturas de cartapesta de 2013 compradas a hipopoety: Escalando Puertas y Rosa Dior.

Obra de Val Vukusich, "Claroscuro"
Obra de Val Vukusich, "Claroscuro"

La Fundación Aldo Rubino – MACBA fue el segundo destino en número, con ocho obras adquiridas: piezas de Marina Daiez, Karina Cardona (dos trabajos), Jimena Lozada, Fabio Kacero, Lola Orge Benech, Ornella Pocetti y, ya el 1° de noviembre, Elba Bairon.

La Fundación Klemm incorporó dos obras en una selección pensada en diálogo con su Colección de arte moderno y contemporáneo.

De Flavia da Rin sumó Borracha, realizada entre 2011 y 2013. La obra es una impresión de pigmentos de archivo y fue presentada por la Galería Tomás Redrado ART.

Cuadro con figura de elementos vegetales amarillos junto a una ilustración de peluca verde, botella, telas púrpuras y collares de perlas
Rosana Schoijett y Flavia da Rin para Klemm

También ingresó GC #152 (Victorica 101, Codex, M. P. De Pons, ed. 1965; Plantas y Flores, Sarpe, Retama dulce, eléboro, amapola de los bosques japoneses, ed. 1980), de Rosana Schoijett, de 2026. Se trata de un collage con recortes de páginas de libros cosidos con hilos de algodón, en la Galería Nora Fisch.

La Fundación Tres Pinos incorporó obras de Laura Códega, Belén Boeris y Jimena Travaglio a su patrimonio, con el objetivo de ampliar la presencia de artistas mujeres y revisar las condiciones históricas de legitimación institucional.

La fundación prepara una programación trienal centrada en el cruce entre cultura visual, materialidad y representación. Las obras adquiridas serán presentadas próximamente en el Museo Marco.

Tres pinturas dispuestas en fila: un personaje en tonos sepia, un mosaico geométrico multicolor y una figura distorsionada en rosa, negro y azul.
Laura Códega, Jimena Travaglio y Belén Boeris a Fundación Tres Pinos

Así, la colección sumó Sin título, de la serie Montaña insomne, de Travaglio, un tapiz de cuentas de cristal checo de 2026; Chiquita Banana, de Códega, realizada en 2025 con pulpa y cáscara de banana sobre lienzo crudo, y Bad Bitch, de Boeris, una obra de 2026 elaborada con tinta acrílica y témpera sobre papel.

Por su parte, la Fundación Hito Cultural concentró sus compras en el programa Corporativas, fuera del Matching Funds: la fotoperforance Dibujos en la fuga del tiempo (2021) de Verónica Meloni (Galería Rolf), Hola noche (2023) de Florencia Breccia (Galería Satélite), y Cuando baje el sol (2026) de Juan Ignacio Cabruja, esta última a través de CRUDO.

“Dibujos en la fuga del tiempo”, de Verónica Meloni
“Dibujos en la fuga del tiempo”, de Verónica Meloni

Colección Balanz, El caballo y sus manzana de la chilena radicada en Australia Javiera Gart y la escultura Si te caes te levantas mas fuerte (Serie Autofagia), de acrílico sobre resina poliéster y fibra de vidrio, del tucumano Sandro Pereira, ambas a The White Lodge.

Una pintura roja de una mujer sobre un caballo blanco junto a una escultura de un boxeador sentado con guantes rojos y pantalones negros.
Una composición artística reúne una pintura de una mujer a caballo sobre fondo rojo y una figura tridimensional de un boxeador sentado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los museos del interior argentino también tuvieron protagonismo. Desde Córdoba, el Museo Evita Palacio Ferreyra llevó tres piezas: Pagés choisies-G. Flaubert, de Verónica Meloni, con ROLF ART; Le jour le plus long, de Juan Gugger, de Satélite; y Ancestros II (Serie Algo que siempre se escapa), de Guido Yannitto, de Remota. Y de Salta, el museo de Arte Contemporáneo ( MAC) se llevó Cuando llame el volcán de Marcelo Canevari, de galería COTT.

“Cuando llame el volcán", de Marcelo Canevario al museo de Arte Contemporáneo de Salta
“Cuando llame el volcán", de Marcelo Canevario al museo de Arte Contemporáneo de Salta

El Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez de Santa Fe compró tres obras: El primer amor (1958) de Rogelio Polesello, vía Via Margutta; y dos piezas sin título de Víctor Magariños (1950) y Diana Chalukian (1956), ambas a través de la galería Towpyha.

Tres obras sobre una pared blanca: una pintura clara enmarcada, un dibujo abstracto sobre papel y un cuadro enmarcado de una figura de espaldas.
Obras de Carlos cima, Víctora Magariños y Sireno

El Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson de San Juan incorporó trabajos de Laura Códega y Carlos Cima. Mientras que el Museo de Arte Contemporáneo de Corrientes (MACC) adquirió una pintura del mexicano, radicado en Buenos Aires, Amor transparente, de Manu Brandazza, junto a PASTO, y El canto de las sirenas, de Sebastián Consenza, en Palos.

Internacionales

Entre las adquisiciones para colecciones internacionales, la que más llama la atención por su carga histórica es la compra que realizó el Guggenheim de Nueva York: Yo tengo SIDA (1994-1995), del Colectivo Fabulous Nobodies, conformado por Roberto Jacoby y Mariana “Kiwi” Sainz, a través de la galería Isla Flotante. La pieza, que data de mediados de los 90, ingresa así a una de las colecciones de arte contemporáneo más consultadas del mundo.

El LACMA realizó dos adquisiciones: SPLENDID SUTURA (2026), de Josefina Labourt, a través de Piedras, y X (de la serie Joya Imposible, 2024, de Jimena Croceri, también a través de Piedras.

El Reina Sofía de Madrid incorporó El Govierno (2019), de Liv Schulman, a través de la galería Piedras. El MCA de Chicago, por su parte, adquirió Untitled (Circle, Version II B) (1973-1974) de Liliana Porter, a través de Ruth Benzacar. Porter también figura en la lista con otra adquisición: To fix it (2024), comprada por la Fundación Cervieri Monsuárez de José Ignacio, Uruguay.

El Museu d’Art Contemporani de Barcelona sumó a su colección Marabunta (1967), de Narcisa Hirsch, a través de ROLF ART.

“Diáspora” (2026), de Unión Textiles Semillas, fue realizada para una feria y reúne el trabajo colectivo de grupos de tejedoras, artistas, investigadoras, docentes y activistas del norte de Argentina.

“Diáspora” (2026), de Unión Textiles Semillas
“Diáspora” (2026), de Unión Textiles Semillas

Adquirida por el MALI (Museo de Arte de Lima) a la galería Linse, está elaborada con lana de oveja, algodón, fibra de llama y madera de algarrobo, la obra combina randa, telar, tejido de punto, pelero y telar de cintura. En su creación participaron Warmipura, Randeras de El Cercado, Flor de Altea, Tejedores Andinos y la Cooperativa Tinku Kamayu.

También adquirió Senderos de Machu Pichu Urubamba (1987) de Gracia Cutuli, a través de Nora Fisch. Cutuli también figura en las adquisiciones de la Fundación Cervieri Monsuárez con otra obra de la misma serie.

Finalmente, el Museo Nacional de Artes Visuales de Montevideo (MNAV) adquirió Aleatorie nº 40, Nice 1976 de Carmelo Arden Quin, a través de la Galería W.

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