
Esteban Caballero es ingeniero agrónomo, nació en Buenos Aires en 1961 y hace años perdió la visión. Desde entonces, el tacto ocupa en su trabajo escultórico el lugar que antes tenía la mirada. Esa transformación personal es, de algún modo, la pregunta que atraviesa toda la nueva exposición del Fondo Nacional de las Artes (FNA): qué puede conocerse a través del contacto directo con la materia, sin que medie la vista.
La era de las manos: Salón de cerámica se inaugura el 5 de noviembre en la Sala Arq. Clorindo Testa del FNA, con curaduría de Patricia González y obras de Caballero junto a Mona Suárez Lai y Leandro Niro. La muestra suma además una colaboración especial de la artista Romina Ferrer, que exhibirá textiles elaborados con tintes naturales y técnicas de impresión botánica.
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El tacto como lenguaje autónomo
González condensó el eje curatorial en una frase que funciona como declaración de principios: “el tacto es la mirada”. Para la curadora, formada en Diseño Textil, Humanidades e Historia del Arte y fundadora en 2019 de Natural Bio Art Gallery, la mano no es un simple instrumento de ejecución. “La mano no es solo instrumento: piensa, reconoce, mide, recuerda”, escribió en el texto que acompaña la exhibición, y agrega que la materia “responde al ritmo, a la presión y a la temperatura del cuerpo, conservando en su superficie la memoria del gesto”.
Esa idea —el cuerpo como instancia de conocimiento, antes que el lenguaje o la vista— explica por qué Caballero desarrolla desde 2010 un concepto que patentó con el nombre de “fitoescultura”: esculturas que incorporan plantas vivas como parte constitutiva de la pieza. La planta crece y se expande después de que el artista deja de modelar, de modo que la obra sigue transformándose por sí sola. González lo describe así: “La pieza no concluye cuando la mano deja de modelar, continúa aconteciendo”.
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Tres trayectorias, un mismo territorio de barro y naturaleza
Junto con Caballero exhibe Mona Suárez Lai, nacida en Buenos Aires en 1980 y formada en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, donde se recibió de Profesora Nacional de Escultura en 2004. Su trabajo con hierro busca estructuras que dialoguen con ritmos orgánicos, en piezas de gran escala que suelen integrarse a parques y espacios exteriores. “La materia no se impone: se acompaña”, la define la curadora, al señalar que en su obra “la forma emerge como si respondiera a un ritmo anterior, a una temporalidad orgánica”.
El tercer artista de la muestra es Leandro Niro, discípulo del ceramista Leo Tavella y docente en su taller desde 2015. Su trabajo con la figuración le valió, entre otros reconocimientos, el Gran Premio de Honor del Salón Anual Internacional de Arte Cerámico en 2016 y 2019, y el Primer Premio Adquisición del Salón Municipal de Cerámica el año pasado. En su caso, explica González, “la figura no aparece como una construcción distante, sino como consecuencia de una experiencia material: es la mano la que encuentra, delimita y hace visible aquello que comienza a existir en el contacto”.
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Caballero, por su parte, continuó su formación en el taller de Niro, lo que vincula a ambos artistas antes de esta muestra conjunta. A ese núcleo cerámico se suma la propuesta textil de Romina Ferrer, que introduce en la sala otro material y otra técnica —el tinte vegetal y la impresión botánica— pero conserva el mismo principio de contacto directo entre cuerpo, planta y materia.

Un recorrido que respeta la voz de cada artista
El montaje no busca mezclar las obras en un discurso único: cada artista cuenta con un espacio propio, de modo que se preserve la singularidad de su lenguaje. La botánica funciona como hilo conductor que atraviesa los distintos sectores de la sala, mientras que un gabinete central concentra piezas que ponen en relieve la precisión técnica y el tratamiento minucioso de la materia.
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González resume el sentido último del proyecto como “un homenaje a la potencia del hacer. A una inteligencia que no necesita separarse del cuerpo para producir conocimiento. A ese territorio primario en el que tocar es también comprender, transformar es conocer y crear supone dejar una huella”.

Información para el público
La era de las manos: Salón de cerámica se inaugura el jueves 5 de noviembre de 2026, a las 18 horas, en la Sala Arq. Clorindo Testa del Fondo Nacional de las Artes, ubicada en Alsina 673, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La entrada es la de la exposición habitual del espacio y la muestra podrá visitarse hasta el viernes 4 de diciembre, de lunes a viernes, de 10 a 16 horas.
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Fuente y fotos: gentileza prensa Fondo Nacional de las Artes.
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