El prólogo completo de Milei en la reedición de "Bases": cuando la Argentina abrazó la libertad fue próspera; cuando la reemplazó por el estatismo, se estancó

El presidente le puso sus palabras a la obra de Juan Bautista Alberdi que estableció el marco ideológico de la Constitución nacional. “Es una hoja de ruta”, sostiene

Javier Milei habla frente a un micrófono junto a una imagen de la portada del libro Bases de Juan Bautista Alberdi
En su prólogo, Javier Milei afirmó que la libertad, la ley, la responsabilidad individual y un Estado limitado son la hoja de ruta para la prosperidad de la Argentina.
Guardar

“La salida es la libertad.” Con esa frase como consigna central, el presidente Javier Milei prologó la nueva edición de Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, la obra fundacional de Juan Bautista Alberdi que la Secretaría de Cultura de la Nación acaba de relanzar. No es una reedición de archivo, es una declaración de principios: “Las naciones progresan cuando ordenan su vida pública alrededor de la libertad”, dice el presidente.

La presentación tuvo lugar en el Palacio Libertad y estuvo encabezada por el secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, quien sintetizó el espíritu de la iniciativa: “Alberdi fue uno de los grandes pensadores que guiaron la construcción de la Argentina moderna. Hoy vuelve a ser una referencia central para quienes tenemos la responsabilidad de reconstruir una Argentina”. También participó el economista y escritor Alberto Benegas Lynch (h), quien celebró el rescate de la obra y la definió como “la arquitectura, el andamiaje, el esqueleto de lo que fue la parte gloriosa de la historia argentina”.

PUBLICIDAD

Un hombre con gorra y anteojos lee un documento ante un micrófono en un atril donde hay un ejemplar del libro Bases
Leonardo Cifelli sostuvo que Alberdi vuelve a ser una referencia central para reconstruir la Argentina.

Publicada en 1852, poco después de la caída de Juan Manuel de Rosas, Bases respondía a una urgencia histórica: organizar institucionalmente a un país fragmentado. En sus 37 capítulos, Alberdi esbozó el modelo de república que tenía en mente: una nación abierta a la inmigración, al comercio y al capital extranjero, regida por una constitución que garantizara las libertades civiles por encima de las políticas. Su fórmula más célebre —“gobernar es poblar”— sintetizaba esa visión de progreso basada en la incorporación de trabajo y talento. La obra fue el principal sustento intelectual de la Constitución Nacional de 1853 y sigue siendo referencia ineludible en los debates sobre el rumbo del país.

El breve prólogo de Milei, que se reproduce a continuación, es el elemento novedoso de esta edición.

Prólogo a “Bases”, por Javier Milei

Reeditar hoy las Bases no es un ejercicio académico ni una evocación nostálgica. Es reafirmar una convicción histórica: que las naciones progresan cuando ordenan su vida pública alrededor de la libertad, la ley y la responsabilidad individual. Si somos capaces de sostener esos principios con consistencia y madurez institucional, la Argentina puede recuperar el dinamismo que la distinguió en el concierto de las naciones y volver a ocupar un lugar de relevancia entre las sociedades abiertas y prósperas del mundo.

PUBLICIDAD

Este libro no es solamente una obra fundacional. Es una hoja de ruta.

Cuando Juan Bautista Alberdi escribió estas Bases entendió una verdad elemental que la Argentina olvidó demasiadas veces: que sin libertad no hay prosperidad y que sin límites estrictos al poder político no existe desarrollo duradero. Comprendió que la riqueza surge del trabajo libre, de la inversión, del comercio y de reglas estables que protejan la vida, la propiedad y los contratos.

Alberto Benegas Lynch (h) está de pie tras un atril de madera con un micrófono y el libro Bases, ante una pared con listones de madera
Alberto Benegas Lynch (h) definió Bases como el andamiaje de una etapa clave de la historia argentina. (Secretaría de Cultura de la Nación)

Este libro fue el cimiento intelectual de la Constitución Argentina de 1853, uno de los diseños institucionales más modernos de su tiempo. Allí se estableció un modelo claro: gobierno limitado, apertura al mundo, igualdad ante la ley y respeto por los derechos individuales.

Cuando la Argentina abrazó esas ideas, en pocas décadas se convirtió en una de las naciones más prósperas del planeta. Cuando las reemplazó por el estatismo, el corporativismo y el privilegio inició un proceso de decadencia que nos llevó del liderazgo al estancamiento.

La lección histórica es contundente: el problema nunca fue la libertad; el problema fue habernos apartado de ella.

Un Estado limitado, profesional y enfocado en sus funciones indelegables crea el marco para que la sociedad prospere. Esa es la transformación institucional que Alberdi propuso en el siglo XIX y que hoy debemos completar en el siglo XXI.

La salida es la libertad.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD