Tips de ortografía: terremotos en Venezuela, claves de redacción

La Real Academia Española tiene como principal función el velar por la lengua española ante su continua adaptación a las necesidades de los hablantes

Guardar
Google icon
Conoce las recomendaciones que hace la Fundéu RAE para mejorar la escritura. (Infobae/Jovani Pérez)
Conoce las recomendaciones que hace la Fundéu RAE para mejorar la escritura. (Infobae/Jovani Pérez)

En un mundo regido por la inmediatez parecería que la ortografía ha dejado de tener relevancia, sin embargo, el escribir textos con coherencia y sin erratas siempre traerá beneficios en todos los ámbitos.

En lo laboral, el escribir de forma correcta deja ver a los demás las habilidades y conocimientos que se poseen; además, ayuda a construir una imagen óptima a través de la cual puedes parecer más serio y confiable. El tener errores de ortografía y sintaxis pueden, por el contrario, dar un pensamiento negativo que te haría parecer descuidado o poco preparado.

PUBLICIDAD

Por otro lado, el tener la capacidad de hacer un texto bien redactado habla también de la personalidad, al mostrar interés por siempre construir un buen puente de comunicación con los interlocutores.

Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua, por lo que leer puede ser un gran apoyo para la riqueza del léxico.

PUBLICIDAD

En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más relevante para la regularización lingüística, mediante la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante.

La Fundación del Español Urgente (Fundéu), una institución sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, se ha aliado con la RAE y emite en su página web y de manera constante diversas recomendaciones para que los ciudadanos puedan resolver sus dudas sobre cómo se escribe correctamente cierta palabra, cómo se usa una expresión o tips de temáticas varias.

Usos y ejemplos

Con motivo de los terremotos en Venezuela, se muestran algunas recomendaciones sobre expresiones que pueden plantear dudas al elaborar las informaciones de estos hechos.

Para nombrar los temblores o terremotos pueden emplearse tanto sismo, más común en América, como seísmo , cuyo uso es más frecuente en España.

El hipocentro , también llamado foco sísmico , es el lugar en el interior de la corteza terrestre donde tiene origen un sismo; el epicentro es el punto en la superficie terrestre —⁠aunque puede estar sumergido⁠— donde el terremoto es más intenso. Además, puesto que no son hechos o eventos, sino lugares o puntos de la corteza terrestre, lo apropiado es decir que se localizan , no que ocurren o se producen .

En las informaciones aparece la expresión doblete sísmico para aludir a la naturaleza de lo ocurrido, que no requiere comillas .

La expresión adecuada de la magnitud de un terremoto es con la cifra exacta tras ese sustantivo ( magnitud de 7,5 ), no antepuesta ( de 7,5 magnitud ), pues esto es un calco de la construcción inglesa correspondiente. Por otro lado, se recuerda que, en la expresión de cifras con decimales , el signo que separa la parte entera de la decimal puede ser un punto o una coma : « Dos fuertes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacuden Venezuela» o «Dos fuertes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacuden Venezuela».

La palabra estado se escribe con minúscula inicial cuando se refiere a una entidad política no independiente , como es el caso de estado de La Guaira , con el artículo en mayúscula por ser parte del nombre propio.

Expresiones como estado de emergencia , estado de alarma , etc., se escriben con minúsculas iniciales .

Los nombres de los puntos cardinales se escriben con inicial minúscula , salvo cuando forman parte de un nombre propio ( América del Sur ). De este modo, en frases como «Un doble terremoto sacude el noroeste de Venezuela», lo adecuado es escribir noroeste con minúscula.

En los nombres de estaciones, puertos y aeropuertos, el sustantivo genérico se escribe con minúscula inicial , salvo que no se aluda al espacio físico, sino a la entidad que lo gestiona, según la ortografía académica. Por tanto, lo apropiado sería escribir aeropuerto internacional Simón Bolívar .

Tanto sobreviviente como superviviente son formas adecuadas . De acuerdo con la gramática académica, en América alterna el uso de ambas , mientras que en España se emplea más la segunda.

El verbo colapsar se construye habitualmente como transitivo («El terremoto ha colapsado cientos de edificios») con el sentido de ‘producir colapso a alguien o en algo’, pero también como intransitivo no pronominal («Cientos de edificios han colapsado») o pronominal («Cientos de edificios se colapsaron») con el significado de ‘sufrir colapso o caer en él’.

El verbo asolar , cuando significa destruir o arrasar ’, se conjuga tradicionalmente de forma irregular ( asuelo , asuelas , asuela , asuelen …) , pero con este sentido también es admisible hacerlo como regular ( asolo , asolas , asola , asolen …) , de acuerdo con la Nueva gramática de la lengua española .

Con el sentido de ‘destruir’ , la forma adecuada es devastar , no desbastar , que significa ‘quitar las partes más bastas a algo’, según el Diccionario panhispánico de dudas . No son apropiados, sin embargo, los híbridos debastar y desvastar.

La expresión zona cero , que alude al área de mayor devastación en un desastre, se escribe en minúscula y no necesita cursiva ni comillas.

La expresión labores de rescate, u otras como tareas de rescate y trabajos de rescate , es la más adecuada para expresar la idea que tiene el inglés rescue effort , no esfuerzo de rescate .

¿Qué es la RAE?

La RAE vela por el idioma español. (RAE)
La RAE vela por el idioma español. (RAE)

Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE es la institución que busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.

Sus más recientes estatutos (actualizados en 1993), establecen que la función principal de la Real Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.

Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.

Actualmente, la institución está constituida por 46 académicos, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.

Una de las críticas que se le han hecho a la RAE es su negativa a reconocer palabras o expresiones que han surgido entre las generaciones más jóvenes, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.

Sin embargo, en el 2020 optó por lanzar el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones de palabras y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en cuanto a su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.

La información contenida en el Observatorio es provisional al no estar contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada y cambiar con el paso del tiempo, pero ello no implica que se acepte su uso.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD