Jim Jarmusch: “No soy un director comercial, ni siquiera me considero un cineasta profesional”

El realizador estadounidense de ‘Padre Madre Hermano Hermana’, la película ganadora en el Festival de Venecia 2025, dice que su método de trabajo sigue el consejo de su amigo Neil Young: “El mejor plan es no tener plan”

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Tráiler de "Padre madre hermano hermana", de Jim Jarmusch

Jim Jarmusch, una de las figuras más influyentes del cine independiente estadounidense desde la década de 1980, reflexionó sobre el duelo, la autenticidad y las dificultades crecientes para realizar películas, al presentar en Reino Unido su premiada película Padre Madre Hermano Hermana (recién estrenada en Argentina y Uruguay, también), El director, de 73 años, subrayó la naturaleza cada vez más desafiante del medio, afirmando que “cada vez es más difícil sacar adelante una película. No soy un director comercial. Ni siquiera me considero un cineasta profesional”, afirmó a The Guardian. La obra, que fue galardonada con el León de Oro en el Festival de Venecia en 2025, es su primer largometraje desde Los muertos no mueren en 2019.

Para Jarmusch, los obstáculos vinculados al financiamiento y la independencia artística son constantes. Describió así la presión de la industria: “El proceso es delicado y difícil, sobre todo porque hacer las cosas a mi manera implica presupuestos más pequeños y menos tiempo”. Jarmusch relató además su negativa a ceder a los productores: “No me interesa que alguien que antes tenía una fábrica de ropa interior me diga cómo hacer una maldita película”.

Jim Jarmusch presentó Padre Madre Hermano Hermana tras su inesperada exclusión de Cannes, logrando el máximo reconocimiento en Venecia, hecho que sorprendió a la crítica. La película, un tríptico ambientado en Nueva Jersey, Dublín y París, gira en torno a familias en tránsito tras la pérdida o separación de sus integrantes, y se conecta temáticamente con la experiencia personal del director ante la muerte reciente de Gena Rowlands. La actriz, que falleció en 2024 a los 94 años, fue figura central en la trayectoria del director. “¿Qué puedo decir de Gena Rowlands? Qué persona tan extraordinaria, al parecer sin esfuerzo alguno. Nada era forzado o falso. Venía del método Cassavetes y sabía que la belleza del cine está en encontrar lo real y dejar que salga desde adentro. Fue una de las experiencias más bellas de mi vida profesional”, destacó.

Jim Jarmusch fue ganador del León de Oro a la mejor película por 'Padre Madre Hermano Hermana' en el Festival de Venecia (Foto: Scott A Garfitt/Invision/AP)
Jim Jarmusch fue ganador del León de Oro a la mejor película por 'Padre Madre Hermano Hermana' en el Festival de Venecia (Foto: Scott A Garfitt/Invision/AP)

La forma de concebir sus filmes también distingue a Jarmusch, quien suele partir de los actores antes que de la trama. Sobre la génesis de Padre Madre Hermano Hermana, el director reveló: “Primero pienso en el reparto y luego escribo muy rápido. Estaba pensando en lo interesante que sería si Tom Waits interpretara al padre de Adam Driver. Luego incorporé a Mayim Bialik como hermana de Adam porque fue mi conductora favorita en Jeopardy!. El guion lo escribí en 10 días, quizás dos semanas”. La actriz Cate Blanchett, que también participa en este filme, resalta ese proceso único: “Jim da todo de sí a sus actores y al equipo. Observa y escucha el mundo de una forma muy particular; destaca elementos que la mayoría pasaría por alto. Está atento a lo excéntrico, a aquello que suele descartarse”.

La paradoja de Jim Jarmusch

La victoria de Jim Jarmusch en el Festival de Venecia marcó un contraste agudo entre el reconocimiento artístico y las trabas estructurales del sector. El director admitió su sorpresa por el premio, ya que la crítica esperaba que la distinción principal se otorgara a otra producción. “No esperaba ganar”, afirmó. “Fue muy apreciado, pero la competencia en la expresión artística no me interesa. Es un sinsentido para mí, de alguna manera”. Contó que el momento que más le conmovió fue atravesar los controles del aeropuerto veneciano con el trofeo: “Todos los trabajadores empezaron a gritar: ‘¡Bravo! ¡Fantástico! ¡Auguri!’. Fue de lo más italiano. Me sentí muy emocionado”.

El futuro inmediato para Jarmusch se orienta a una nueva película que comenzará a rodar en París en mayo, aunque se resiste a desvelar detalles por superstición. El propio creador sintetiza así su perspectiva: “No tengo planes; sigo el método de Neil Young. él me dijo hace años: ‘Jim, el mejor plan es no tener planes’”.

Padre Madre Hermano Hermana
Padre Madre Hermano Hermana, ganadora del León de Oro en Venecia 2025, explora familias atravesadas por la pérdida y la separación (Foto: MACO Cine)

El cine de Jim Jarmusch

A lo largo de sus décadas de trayectoria, el director se ha alejado de “escribir guiones sobre sexo, venganza o ganar mucho dinero”. Su impulso está en construir relatos con base en situaciones anodinas que otros descartarían. “Hago películas con las cosas que otros dejarían fuera. La mayoría de directores cortaría las escenas en taxis, pero yo hice un filme entero sobre ellas. En Café y Cigarrillos, exploré los momentos de pausa respecto a las cosas importantes que se supone que debes hacer”, explicó.

La nueva película mantiene ese espíritu de observación de lo trivial. Entre sus historias, una de las familias discute por dinero mientras un padre manipula a sus hijos, otra retrata las distancias y los reencuentros de madre e hijas en Irlanda, y la tercera muestra a unos gemelos que, tras la muerte de sus padres, vuelven a un apartamento vacío en París cargado de recuerdos. Según Jarmusch, estos relatos se inspiran en la influencia de cineastas como Yasujirō Ozu y en su propia sensibilidad “romántica y humanista”, aunque matiza: “No imito a nadie. Me siento en un punto medio entre dos directores estadounidenses que me marcan mucho, pero ellos están más allá de mi alcance”.

La cuestión del duelo recorre tanto las historias de Padre Madre Hermano Hermana como la experiencia reciente del propio director. Aborda la muerte con serenidad: “No soy una persona obsesionada con la muerte en absoluto. De hecho, intento pensarla de un modo casi budista o oriental. Todo es cíclico. Creo que la energía no se crea ni se destruye cuando morimos. La vida es un regalo hermoso, pero no lamento la idea de perderla alguna vez”.