La historia detrás de una obra que reflejó el dolor de su autor y un tiempo convulso
A 83 años de su publicación, El Principito permanece como uno de los cinco libros más leídos del mundo. Concebido por Antoine de Saint-Exupéry durante su exilio en Nueva York en la Segunda Guerra Mundial, la obra nació del intento del aviador y escritor francés por hallar alivio personal y distanciarse de la guerra y sus episodios de depresión. La profunda melancolía que embargaba a Saint-Exupéry en esos años —marcada por peleas políticas, crisis personales y la distancia de su esposa Consuelo Suncín, retenida por el conflicto en Europa— resultó el trasfondo emocional y existencial donde germinó la novela.

El principito
eBook
Gratis
El deceso del autor, ocurrido tras despegar en una operación aliada el 31 de julio de 1944 en el sur de Francia, amplificó el aura mítica de su obra. La autenticidad de la desaparición de Saint-Exupéry fue confirmada solo en el año 2000, cuando el Estado francés reconoció restos de fuselaje hallados en el Mediterráneo y una pulsera con la inscripción “Consuelo”. La pieza manuscrita original de Le petit Prince, compuesta por 125 páginas mecanografiadas y numerosos borradores, fue entregada antes de esa partida a Sylvia Hamilton, periodista estadounidense con la que mantuvo una relación personal en el exilio, y años después vendida al Museo Biblioteca Morgan en Nueva York, donde permanece actualmente expuesta.
PUBLICIDAD
Durante la ocupación nazi de Francia, Saint-Exupéry residía en un departamento elevado del Central Park. Allí, a pesar de su éxito como autor de Tierra de hombres y Piloto de guerra —obras que vendían cientos de miles de ejemplares en Estados Unidos y se publicaban en los principales diarios internacionales—, el escritor vivió uno de los períodos más sombríos de su vida. Conflictos entre franceses exiliados, acusaciones de “traidor” por su desconfianza hacia Charles de Gaulle y la presión de su propia salud, deteriorada por accidentes aéreos previos, sumaron pesadumbre a su existencia.

En ese contexto, la sugerencia de Elizabeth Reynal, esposa de uno de sus editores norteamericanos y traductora ocasional, lo impulsó a canalizar su creatividad hacia un relato destinado a niños. Reynal, según narró en The New York Times el 31 de mayo de 1993 y recogido por biógrafos, notó que Saint-Exupéry dibujaba con frecuencia un niño de cabello rubio y bufanda larga en servilletas y papeles. Tras insistir en que abandonara por unas horas la obsesión por la guerra, el autor dio comienzo esa misma noche a la frase inicial: “Cuando yo tenía seis años una vez vi una lámina magnífica en un libro sobre el Bosque Virgen…”.
PUBLICIDAD
En apenas tres meses, Saint-Exupéry completó la narración central del aviador caído en el desierto frente a un pequeño príncipe proveniente de otro planeta. Pese a carecer de formación artística, el autor ilustró la primera edición con pintura en acuarela, seleccionando cuarenta viñetas originales. El escritor suizo Denis de Rougemont, testigo del proceso en los rascacielos de Manhattan, lo describió como “gigante calvo con los ojos redondos de un pájaro exótico… concentrado en aplicar pequeñas pinceladas pueriles”.

El libro, editado inicialmente en inglés como The Little Prince en abril de 1943, tuvo una primera tirada de 30.000 ejemplares; cifra que resultó cautelosa dada la expectativa de que el público estadounidense esperara “otras aventuras aéreas” del célebre piloto y cronista.
PUBLICIDAD
Antes de marcharse a Argelia para reincorporarse a la escuadrilla aliada 2/33 —pese a edad y lesiones que teóricamente lo inhabilitaban para volar—, Saint-Exupéry concluyó el prólogo de El Principito. Dedicó la obra a su amigo Léon Werth, justificando así la elección: “Esa persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo... vive en Francia, donde tiene hambre y frío. Tiene verdadera necesidad de consuelo... Corrijo, pues mi dedicatoria: A Léon Werth, cuando era niño”.

Durante el último año de su vida, el autor luchó infructuosamente para retomar misiones de vuelo. Su prestigio le permitió, tras apelaciones incluso al comandante supremo Dwight Eisenhower, volver a pilotar el P3Lightning, con el que despegó por última vez desde la base aliada en Córcega. Mientras tanto, El Principito atravesaba un inicio editorial poco auspicioso, aunque en paralelo Saint-Exupéry continuaba trabajando en otro proyecto extensa y obsesivamente: el ensayo Ciudadela, publicado de forma póstuma.
PUBLICIDAD
La primera edición francesa de Le petit Prince apareció en 1947. Al español llegó en 1951. Desde entonces, la novela ha sido traducida a alrededor de 200 idiomas y dialectos, incluido el braille, y han surgido adaptaciones teatrales, cinematográficas, televisivas, coreográficas y operísticas. Las cifras de ventas acumuladas rondan los 200 millones de ejemplares, con al menos un millón de copias vendidas anualmente.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cinco claves de ‘El Partido’, el documental que reconstruye el día de “La mano de Dios” y “El gol del siglo”
Basada en el libro de Andrés Burgo, y con Jorge Valdano y Gary Lineker como narradores, la película incluye testimonios, supersticiones y una emotiva lectura de un poema de Borges

El testamento artístico de Georg Baselitz conmueve en la Bienal de Venecia
La muestra ‘Héroes de oro’ sintetiza seis décadas de exploración pictórica del artista alemán, con una mirada lúcida al paso del tiempo, el arte y la memoria

Tras siete años de espera, la nueva película de ‘Star Wars’ genera sensaciones contradictorias
‘The Mandalorian and Grogu’ introduce a personajes queribles y guiños nostálgicos, pero carece de la tensión, la ambición y la gracia que marcaron entregas anteriores

La trastienda de Weimar: cuando la ciudad de Goethe y Schiller cayó en la sombra del nazismo
La historiadora Katja Hoyer cuenta cómo una joya cultural alemana se convirtió en laboratorio del autoritarismo, con testimonios y relato de habitantes que vivieron la transformación

Totó la Momposina, la voz que seguirá ardiendo por el mundo
La artista deja un legado musical que impulsó el folclore del Caribe colombiano en escenarios internacionales



