Contra la dopamina de las redes: cómo recuperar la concentración en tiempos de pantallas

En diálogo con Infobae en Vivo, Enrique Avogadro reflexionó sobre el impacto de la hiperconectividad en la memoria y la atención, y propuso recuperar prácticas analógicas —como leer sin interrupciones o escribir a mano— para contrarrestar la dispersión que generan las redes sociales

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El gestor cultural propuso elegir actividades como escuchar vinilos o escribir a mano para contrarrestar la dispersión provocada por la hiperconectividad tecnológica

Las nuevas tecnología se encuentran cada vez más presentes en el día a día. Objetos como el vinilo, los casetes o las máquinas de escribir pasaron a un segundo plano con la llegada de aplicaciones online de música o dispositivos digitales para leer libros. En Infobae a las Nueve, Enrique Avogadro, gestor cultural y exministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, defendió el valor de lo analógico como una respuesta a la aceleración y a la superficialidad de la vida digital.

Me gusta pensar América Latina como el pulmón cultural y creativo del mundo”, expresó al inicio, para luego argumentar que la “fricción” es una vía para restablecer conexiones genuinas y experiencias profundas. Avogadro expuso cómo gestos sencillos, en contraste con la inmediatez tecnológica, pueden renovar los lazos familiares y favorecer la atención cotidiana.

“En la cena, en vez de poner Spotify, dejamos los celulares fuera y elegimos un disco, un vinilo”, describió sobre sus hábitos diarios junto a sus hijas pequeñas. Señaló que la elección entre unos pocos vinilos hace del momento algo más consciente: “porque no hay infinitos discos, solo algunos de Mercedes Sosa, Charly García y Soda Estéreo”. Añadió que manipular un vinilo “te exige estar presente”, y remarcó la diferencia respecto al consumo digital ilimitado, que fomenta la dispersión.

La fricción que exigen gestos
La fricción que exigen gestos analógicos fomenta una mayor atención y compromiso, en contraste con el consumo digital ilimitado y superficial (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recordó que actos sencillos, como preparar un disco o dar vuelta un vinilo, requieren participación y atención reales. “Hay compañías que empiezan a entender el valor de la fricción. En lugar de hacerle todo absolutamente fácil, lo que están proponiendo es que sea un poquitito más difícil. Lo que empiezan a encontrar es que hay un mayor compromiso de nosotros con cosas que nos exigen presencia”, explicó Avogadro a Infobae.

El gestor cultural subrayó también el regreso de los juegos de mesa a los hogares. “Uno ve las tendencias siempre en función de las puntas. Hay un avance enorme de la tecnología, pero hay un contra avance que tiene que ver con juntarse a jugar por horas”, relató.

Avogadro profundizó en la importancia de la fricción digital y de las experiencias analógicas para construir recuerdos. “Pequeños gestos analógicos generan mayor compromiso”, sostuvo, mencionando tanto el ámbito familiar como el empresarial, donde se observa una tendencia hacia productos menos automatizados. “Hay compañías que empiezan a entender el valor de la fricción”, insistió.

La escritura manual, según Avogadro,
La escritura manual, según Avogadro, resulta clave para recuperar la concentración y el enfoque, en oposición a la dopamina de las redes sociales FOTO: ISAAC ESQUIVEL /CUARTOSCURO.COM

Destacó la necesidad de momentos que desafíen la inmediatez, como el regreso de los juegos de mesa, convertidos en rituales familiares que exigen presencia y fomentan la interacción real.

Memoria, concentración y el valor de la escritura manual

En su diálogo con Infobae en Vivo, Avogadro abordó los desafíos que implica mantener la atención y la memoria frente a la tecnología. “Hay una relación entre lo que nos cuesta cada vez más concentrarnos en un libro, en leer, porque estamos con el teléfono al lado y nos vamos todo el tiempo a la dopamina que implican las redes sociales”, advirtió.

Defendió la escritura manual como herramienta para recuperar la concentración. “La escritura manual tiene la virtud de que efectivamente te concentrás mucho más”, indicó.

La fragmentación de la audiencia
La fragmentación de la audiencia digital dificulta la generación de nuevos clásicos culturales y reduce la permanencia de las obras en la memoria colectiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

Construcción de clásicos y fragmentación cultural en la era digital

Al abordar el impacto de la tecnología en la cultura, Avogadro afirmó que la “audiencia fragmentada” dificulta la consolidación de nuevas obras como clásicos culturales. “Vivimos en una época hoy donde la intensidad, un tema reemplaza al otro todo el tiempo”, analizó. Contrastó ese fenómeno con épocas en las que “todos escuchábamos literalmente el mismo disco durante un tiempo más largo”.

Reconoció la dificultad de que surjan clásicos duraderos en el panorama actual, con referencias a fenómenos populares como Bad Bunny o Rosalía. “Es muchísimo más difícil porque la audiencia está fragmentada”, admitió. Sostuvo que la simultaneidad de estímulos y la oferta infinita de contenido obstaculizan la construcción de obras que permanezcan.

El equilibrio entre experiencias presenciales,
El equilibrio entre experiencias presenciales, como teatro o cine, y el consumo digital ayuda a reconstruir vínculos genuinos y memoria cultural (Foto: Cuartoscuro)

El antídoto analógico: presencia e interacción en tiempos hiperconectados

Al cierre de la entrevista, Avogadro propuso reservar cada día o semana un espacio para lo analógico. “Un poquito de tu día, un poco de tu semana, de analógico”, recomendó.

Distinguió la “presencialidad” y las experiencias tangibles como elementos esenciales de la cultura. “Cuando vos vas al teatro, ves una obra de teatro y no podés hacer otra cosa. Ir al cine hace que vos no puedas, idealmente, mirar el celular. Es una interrupción constante”, describió. Por el contrario, afirmó que las plataformas digitales favorecen el abandono rápido: “Cuando lo estás viendo en plataforma, la viste siete minutos, no te gustó y la cambiás. No la veo, no es mía la experiencia”.

Para Avogadro, no se trata de rechazar en bloque el mundo digital, sino de equilibrar la rutina tecnológica con acciones presenciales y concretas. Defendió que esta combinación otorga sentido a los vínculos y fortalece la memoria colectiva.