En el verano de 2024, el fenómeno viral Brat Summer” llevó a Charli XCX, joven superestrella pop británica -y alias artístico de Charlotte Aitchison-, a dominar la conversación cultural y digital con una mezcla inusual de pop electrónico, audacia estética y alcance mediático. Ahora, la joven cantante regresa con un movimiento lateral inesperado: el álbum Wuthering Heights, especie de banda sonora inspirada en la redituable reinvención cinematográfica de la directora Emerald Fennell sobre la célebre novela trágico-romántica de Emily Brontë. Hablamos de Cumbres borrascosas.
Emoción adolescente
Wuthering Heights el disco, es también a su manera, una auténtica reinvención, marcada por la decisión de Aitchison de explorar las pasiones y tormentos propios de la juventud a través de una obra que no adapta literalmente el relato de Brontë, sino que lo utiliza como atmósfera.
PUBLICIDAD
La producción, gestada por el encargo inicial de Fennell para una sola canción y transformada finalmente en un disco completo, privilegia la exploración de sensaciones intensas como el deseo, el dolor, la obsesión y la angustia inherentes a los primeros vínculos románticos. Es un disco sobre las sensaciones viscerales y los tormentos psíquicos de la juventud: lujuria, deseo, desamor y otros tipos de agonía y éxtasis provocados por amor.
En ese sentido, la búsqueda de Charli XCX va por el rumbo de Lorde, Rosalía, Billie Eilish, Olivia Rodrigo -cada una a su estilo y obsesiones- e inclusive el de la megaestrella Taylor Swift. Canciones que se nutren de la tecnología disponible y abrevan en las fuentes de un género comúnmente denominado “pop electrónico”, cuyo árbol genealógico se remonta a principios de los años 80 del siglo XX. Hace, uf, más de 40 años. Pero aquí están, estas chicas conectan con millones de adolescentes alrededor del mundo (como nunca antes), a partir de un estilo netamente confesional. Y emocional.
PUBLICIDAD
Resulta interesante, en este contexto, el siguiente detalle: el álbum abre con “House”, una colaboración con John Cale -coequiper de Lou Reed en aquella oscura aventura que alumbró, Andy Warhol mediante, a Velvet Underground nada menos- que introduce un tono fúnebre y experimental. En este dueto, la voz distorsionada de Aitchison y la declamación ominosa del artista galés conectan con “una nueva dimensión de caos” en la discografía de Charli XCX. El productor Finn Keane, colaborador frecuente de la cantante, refuerza la estructura combinando arreglos electrónicos ultraprocesados para lograr un efecto melodramático instantáneo. El ensamble resulta ciertamente desestabilizador porque mezcla intencionadamente la artificialidad digital con evocaciones orquestales típicas de las grandes producción de Hollywood. Punto ganador.
La música de ‘Cumbres borrascosas’
La adaptación cinematográfica de Emerald Fennell reimagina Cumbres borrascosas entre elementos de alto presupuesto y un exceso visual intencionado: Jacob Elordi y Margot Robbie protagonizan una trama que incluye ejecuciones públicas y opulencia decadente, en medio de una polarizada recepción de la crítica, el fervor renovado por un clásico literario del siglo XIX por parte de la generación Z y un notable rebote en redes sociales (la salsa de toda esta preparación). En este contexto, la música emerge como una aportación se iguala con los mejores atributos de la película.
PUBLICIDAD
El estreno más o menos simultáneo de la película y el álbum permite asistir a una “doble función” de la carrera reciente de Charli XCX, mostrando cómo la artista sortea las inquietudes sobre su permanencia en la cultura pop. En ese sentido, demuestra su capacidad para reformular su propio canon ante públicos masivos, en un trabajo que combina el riesgo experimental y la fidelidad a los recursos que la convirtieron en la última década en una estrella pop global.
Este disco explora el registro emocional y la reubica en el centro de la conversación musical, validando su habilidad tanto para el pastiche gótico como para el estribillo radiable, en un álbum que, más que dialogar con la literatura, elige habitar la intensidad de los sentimientos generacionales.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Mick Jagger y Keith Richards adelantan que el nuevo disco de los Rolling Stones mira a Estados Unidos entre el amor y la crítica
En una entrevista con la revista MOJO, el cantante y el guitarrista contaron que ‘Foreign Tongues’ recorre las contradicciones del país que los adoptó en los años 60. “Ya no es lo que era”, dice Jagger

Endeudado y enojado con la ciudad: así escribió Mozart las partituras halladas en París casi dos siglos y medio después
El cuaderno con siete obras para arpa y flauta y una docena de ejercicios revela, con dos escrituras alternadas, el momento personal del genial compositor a sus 22 años, en el verano de 1778

Dos artistas argentinas exploran territorio, cuerpo y memoria de Sudamérica en una galería de Londres
Hasta el domingo 21, la pintora Majo Caporaletti y la fotógrafa Vicky Polak presentan la muestra ‘A Levitating Territory’ en la galería Filet Space, con curaduría de Adela Blanco

Cristina Peri Rossi, escritora uruguaya: “El amor existe como un fuego para abrasar en su belleza toda la fealdad del mundo”
En un tiempo marcado por el desencanto, el pragmatismo y la velocidad, la poesía de esta gran autora nos recuerda que el deseo y la belleza no son un lujo burgués, sino la trinchera ética definitiva contra la deshumanización

Kim Ho-yeon reveló cómo el fracaso fue el punto de partida de su éxito literario global
El autor surcoreano de “La asombrosa tienda de la señora Yeom” habló sobre sus años de novelas sin lectores, y el propósito detrás del género de sanación que lo consagró en más de veinte países




