
La Secretaría de Cultura de la Nación distinguió a Aldo Sessa, uno de los fotógrafos más influyentes de la Argentina, como Personalidad Emérita de la Cultura Nacional, en reconocimiento a siete décadas de producción artística que lo consolidaron como referente de la fotografía y el arte visual del país.
Durante el acto realizado en La Cúpula del Palacio Libertad, Sessa, a sus 86 años, subrayó el compromiso de continuar trabajando en favor de la cultura argentina, idea central en sus palabras de agradecimiento.
“Recibo esta distinción con profunda gratitud, sobre todo con humildad; la fotografía me enseñó a mirar para poder detener en el tiempo la belleza y la memoria de nuestro país que se refleja en sus paisajes y en los múltiples rostros de su gente”, expresó Sessa al recibir el homenaje de manos de Leonardo Cifelli, secretario de Cultura.

El fotógrafo valoró el acompañamiento recibido a lo largo de su trayectoria, especialmente el de su familia, y puso de relieve la dimensión colectiva de este reconocimiento: “No solo como un honor personal, sino como un reconocimiento a la fotografía argentina”.
Con una trayectoria que suma más de 250 exposiciones y casi 60 libros publicados, Sessa ha construido un archivo de más de un millón de imágenes. Esta vasta producción lo ha llevado a retratar a Jorge Luis Borges, el papa Juan Pablo II y Ray Bradbury, entre otras personalidades.
En sus palabras durante el homenaje, sintetizó su método a través de la fidelidad a su primera mirada: “Algo que he hecho a lo largo de estas siete décadas es simplemente ser fiel a la mirada inicial”.
Nacido en Buenos Aires en 1939, Sessa se formó bajo las enseñanzas de Juan Bautista Heredia en dibujo y pintura y continuó su preparación en el taller de Ridder, donde adquirió conocimientos en artes gráficas y diagramación.

Su viaje a Los Ángeles en 1962 para estudiar cinematografía marcó un punto de inflexión, ya que esa experiencia derivó en una renovada exploración del color, ampliando las posibilidades expresivas de su lenguaje fotográfico.
De regreso en Buenos Aires, Sessa estableció su propio estudio y mostró su obra en galerías y museos de América y Europa, entre ellos el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y el Palais de Glace. Destaca también su colaboración con escritores como Manuel Mujica Lainez y Silvina Ocampo, fusión de imagen y literatura que ha dado lugar a numerosos proyectos editoriales.
La influencia de Sessa trasciende fronteras. En 1980, su cuadro “Humorum” pasó a integrar la colección del National Air and Space Museum de la NASA, consolidando su presencia en el ámbito internacional. Además, la Federación Argentina de Fotografía lo ha reconocido como Miembro Honorario. .
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